Reseña: Scott Pilgrim vs The World – The Game

En PUSH THE BUTTON ya pudimos jugar el relanzamiento de Scott Pilgrim vs The World: The Game y esta es nuestra reseña.

Ubisoft

cerró 2020, uno de los años más difíciles para la humanidad, con tres (¡TRES!) juegos que son enormes en cuanto a tamaño, ambición y entretenimiento con los que quedamos verdaderamente complacidos, pero los muchachos no paran y antes de que termine el primer mes de 2021 ya dan un manotazo en la mesa al traer de vuelta un juego que los fans habían estado pedido por muchísimo tiempo y es la razón por la que estamos aquí reunidos: Scott Pilgrim vs The World: The Game está a la venta de nuevo y PUSH THE BUTTON lo ha podido probar. La siguiente es nuestra reseña.


Hace más de 10 años, aparecía en las consolas de hace 2 generaciones, un juego que prometía captar la esencia de la muy querida historia de Scott Pilgrim, ese adulto joven desempleado y que tampoco estudiaba pero que sí se la pasaba golpeando a un sinfín de tipos que buscaban hacerle la vida imposible a él y a su crush.

Bajo esta premisa y con los antecedentes tanto del comic como de la película, el videojuego nos lleva de regreso a la época del boom gamer, la década donde las arcadias eran el centro de reunión de muchos adolescentes y todavía más con los dos géneros que dominaban ese mercado, pelea y los Beat’em Up… estos últimos siendo explotados en grandes sagas. Esta premisa es evidente cuando miras el aspecto gráfico del juego, simulando tener los 32 bits que marcaron el estilo visual de la época.

Precisamente, los gráficos que nos ofrece Scott Pilgrim son muy buenos, evocando además a más de uno a trasladarse a esa época en la que jugábamos con los amigos los clásicos TMNT: Turtles in Time, Sunset Riders, etc.

Tanto personajes como escenarios están muy bien logrados para mantenernos enganchados a la frenética lucha contra (en ocasiones) más de 15 enemigos en la pantalla, justo por eso Scott podrá usar algunas armas como bates de beisbol, pelotas, cubetas o anuncios de la calle para lidiar con la horda de enemigos.

La música también realza la sensación del título, por momentos… en algún punto algunas melodías se vuelven tediosas por lo repetitivo que pueden llegar a ser. Pero también es destacable cómo esto lograron reducirlo gracias al manejo de los efectos de sonido, desde lo golpes con los puños o con algún objeto, o simulando que estás dentro de un túnel.

Las mecánicas de juego están bien logradas… al principio. Como la mayoría de los juegos de este género, saltas directamente a la acción y te vas trasladando de pantalla en pantalla para combatir contra los enemigos previo al malvado ex novio que intenta impedir la relación. Quizás el toque de RPG que dieron a las batallas, te alienta a liberar todas las habilidades de Scott Pilgrim, que a la postre lo convierte en una máquina de asestar puñetazos.

Técnicamente, el juego está muy bien logrado si buscas algo para pasar el rato.

En síntesis…

La obra de Scott Pilgrim: The Game Complete Edition es uno de esos juegos que rinde un homenaje bien logrado a la época de las maquinitas, de los juegos de golpes y nada más, tanto las gráficas como su música y efectos de sonido te transportan a esa época.

No obstante, el juego como en su primer lanzamiento, carece de novedades que aporten algo nuevo a una historia que tiene mucho que ofrecer; el hecho de aumentar de nivel para desbloquear todas las habilidades puede jugar en contra y caer en la frustración rápidamente.

La mecánica de juego repetitiva por momentos también aburre y vuelve complicado la interacción en el juego: las tiendas donde obtienes los ítems para recuperar vida o los bonus para obtener monedas extra, están muy bien diseñados visualmente, pero no para funcionar armoniosamente con la mecánica de golpear y golpear.

Finalmente, el juego parece otorgar en extremo fan service, y eso es bueno sabiendo que es Scott Pilgrim… para quienes verdaderamente disfrutan las historias del canadiense, poco necesitaran de historia para entender cada parte del juego, dividido en siete niveles, por cada ex novio maligno.

Si bien antes el juego pasaba de malo a bueno instantáneamente sólo por tener a Scott Pilgrim… parece que al igual que la película, el juego también es de culto y está enfocado especialmente para los fans, sólo de esa manera se comprendería que se haya desaprovechado la oportunidad de ejecutar algunas mejoras en el gameplay o en el desarrollo de la historia.

El juego podría estar enfocado como un acompañamiento para los comics y la película de culto… no para ofrecer un juego que te acerque a la gran historia en la que está basada.

Los modos extra pueden ser quizás la cerecita del pastel, sobre todo si la experiencia es con amigos… destrozar zombies en hordas o de a uno siempre es gratificante sin importar el juego del que se trate.

Si quitamos a Scott Pilgrim del juego ¿valdría la pena? No. No valdría para nada la pena. Y es por eso que lo diremos sin rodeos: si te gusta la historia es un must have así como la oportunidad de jugarlo si no lo hiciste cuando salió, por el precio o porque no tenias internet/tarjeta de crédito; si no conoces la historia, puedes adentrarte a comprarlo, pero no esperes un hito noventero que te enganche a la primera.

En general fue una grata experiencia que nos hizo recordar las divertidas tardes de 2010 cuando jugamos Scott Pilgrim vs The World: The Game en consolas de hace ya 2 generaciones, lo único grave que experimentamos fueron crasheos constantes al derrotar al tercer jefe. Siempre, en ese mismo punto, el juego se cerró 5 veces consecutivas, pero esto sin duda es algo que podrán solucionar con un parche.

Texto de Carlos Ortiz para PUSH THE BUTTON

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