Lo que debes de saber
Existen personalidades inmortales, cuyo talento es capaz de explicarnos la esencia de México. Sin duda Jorge Negrete es uno de ellos.
Existen algunas personalidades que con su sola presencia son capaces de definir la esencia de México en su totalidad; una de ellas es el gran Jorge Negrete. Cantante sobresaliente, esposo de María Félix, fundador de La ANDA y un actor que dejó para la posteridad decenas y decenas de películas icónicas en uno de los mejores momentos de la industria cinematográfica nacional, el cine de oro.
Más que encarnar el arquetipo del charro mexicano, Negrete fue una figura fundamental para comprender de manera profunda el orgullo y la tradición que acompañan a este país.
Basta verlo aparecer en una cinta en blanco y negro, con sus ojos gigantes, su actitud grandilocuente y escuchar su voz inmortal, para reconocer los matices y los contrastes de la identidad nacional que se forjó a mediados del siglo XX.

En ese sentido, conocer su vida y ver algunas de sus películas más sobresalientes es la posibilidad no solo de comprender cómo se edificó este país tras el paso de la Revolución, sino qué cambió y qué ha permanecido en esta época. Asimismo, sus obras fílmicas son algo así como máquinas del tiempo que nos permiten explorar el México profundo, ese que ocurre entre pueblitos lejanos y las haciendas coloniales.
Si bien Jorge Negrete murió demasiado joven, nos dejó cuarenta piezas fílmicas de diversos géneros y atmósferas, siendo algunas de las más destacadas: ¡Ay, Jalisco, no te rajes!, si Adelita se fuera con otro o Gran Casino.

Cada una de sus películas muestra su talento inconmensurable y, aunque todas se grabaron entre 1937 y 1953, hoy las podemos ver totalmente gratis en YouTube.
Breve apunte sobre la vida de Jorge Negrete
Jorge Negrete llegó a este mundo en Guanajuato un 30 de noviembre de 1911. Pasó los primeros años de su vida formándose como soldado en el Heroico Colegio Militar, donde se graduó como Teniente de Caballería. Según sus propias palabras, de esta experiencia heredó una disciplina robusta y un carácter fuerte, bien plantado, que fue la inspiración de sus personajes.
No obstante, a pesar de sus éxitos en la milicia, su corazón y vocación estaban enclavados en la música y, cuando tuvo la oportunidad, cambió el camino y se metió al Conservatorio Nacional de Música, donde estudió canto lírico y se destacó por su voz cálida, resonante y versátil, digna de los mejores barítonos de México. Su talento era amplio e innegable, tanto que en 1935 debutó en la XEW causando gran alboroto entre las audiencias.

Su primera aventura cinematográfica llegó en 1937 con La madrina del diablo; sin embargo, su fama se consolidó cuatro años después tras el estreno de ¡Ay Jalisco no te rajes!, una de las primeras películas de comedia ranchera que se hicieron en el mundo. La cinta fue un éxito internacional y lo consagró como la figura principal del cine nacional durante varios años.
Fue así como desde 1941 hasta el día de su muerte, todo lo que tocaba Jorge Negrete se convertía en oro.
Cientos de canciones, cantadas con el alma, en la radio, cuarenta películas que demostraban su versatilidad como artista, éxitos de taquilla en toda América Latina, y un gran activista que promovió los derechos de los actores incansable, tanto que en 1944 fundó el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica.
En 1952, solo un año antes de su muerte, se casó, en un evento multitudinario que incluía sus admiradores en la calle, con la máxima diva del cine mexicano, María Félix. Aunque ante los ojos de todos, Jorge Negrete era imparable, por esas fechas le diagnosticaron hepatitis C y falleció muy pronto, un 5 de diciembre de 1953.
8 películas gratis de Jorge Negrete para ver este fin de semana
Dicho todo lo anterior, y porque los artistas que revolucionaron su tiempo nunca mueren, hemos seleccionado ocho películas de Jorge Negrete que hay que ver al menos una vez en la vida. Se trata de un viaje (sin pagar nada) rumbo a un México nostálgico, sin tantos colores, pero con el mismo espíritu y resiliente y poético que persiste hasta nuestros días.
Solo resta decir: ¡disfruten la función!
1. ¡Ay, Jalisco, no te rajes!
Joselito Rodríguez, 1941
2. El peñón de las ánimas
Miguel Zacarías, 1942
3.¡Así se quiere en Jalisco!
Fernando de Fuentes, 1942
4. El jorobado
Jaime Salvador, 1943
5. Canaima
Juan Bustillo Oro, 1945
6. Allá en el rancho grande
Fernando de Fuentes, 1948
7. Dos tipos de cuidado
Ismael Rodríguez, 1953
8. El rapto
Emilio “El Indio” Fernández, 1953

