A pesar de que el matrimonio ya no es algo que cause tanto revuelo como antes, miles de parejas aún ven a esta unión como algo sagrado y uno de los momentos más importantes de su vida.

Y esto vs desde mucho antes de que lleguemos a la boda, siendo la pedida de mano el paso más importante. Además de ser el momento en que se confiesa el amor, la entrega del anillo de compromiso es lo que más caracteriza a este paso.

Más allá del costo del anillo, el valor sentimental que este tiene, es invaluable, razón por la cual perderlo es algo que le puede arruinar el día a quien sea. Como el caso de una señora en Alberta, Canadá, quien dio por perdido su anillo de diamantes hace 13 años.

Sin embargo, y como si de la providencia se tratará, su nieta lo encontró en el lugar menos esperado:

“Lo reconocí enseguida. Lo encontraron ayer cuando mi nuera estaba escarbando zanahorias para la sopa.”

Siendo sólo su hijo el conocedor de la pérdida del anillo, la señora compró un reemplazo barato, el cual por fortuna nunca fue diferenciado por su esposo, quien muriera poco después de celebrar sus 60 años de casados.

Y bueno, bien dicen por ahí que las cosas acaban siempre por aparecer en donde menos lo esperas.