El ser humano tiene una capacidad increíble para soportar el dolor. Es decir, podemos aguantar un raspón por caernos de la bici o un chanclazo por parte de nuestras jefitas sin llorar, pero si hay algo que nos causa un dolor inexplicable e insufrible, eso es una herida en la piel hecha con una hoja de papel, que puede hacer derramar algunas lágrimas hasta al más valiente. Sin embargo, el dolor que causa esta cortadita inofensiva podría tener una explicación lógica y nada exagerada. WHAT?!

Bien, primero que nada una de las razones por las que estas cortaditas duelen de a mad.. mucho, es porque al provocarnos una herida con una hoja de papel, los receptores del dolor en la piel, llamados niciceptores, mandan una cantidad impresionante de señales eléctricas y químicas al cerebro para informarle que tu piel ha sufrido una lesión. A su vez, el cerebro te responde (no como tu ex) que ya se enteró de que te cortaste y lo hace enviando una señal de dolor de regreso.

Y aunque eso puede explicar muchas cosas, el papel también tiene mucho que ver con el dolor que te provoca una cortada. Aunque a simple vista el borde de una hoja puede verse como una superficie lisa, basta con observarla con un microscopio para darnos cuenta de que no es así, y en realidad el filo que tienen sus bordes son similares a los de una sierra que cuando entra en la piel destruye las células y va dejando a su paso partículas que irritan la herida. ¡Con razón!

A eso también hay que agregar que las cortadas con papel son heridas que no sangran la mayoría de las veces, por lo que tampoco pueden coagular. ¿Y eso qué significa?, pues que los tejidos dañados y las neuronas quedan expuestos mientras sanan, por lo que cada vez que usas las manos (la zona en la que comúnmente ocurren estas cortadas) tu piel se estira, la herida se abre y provoca que las terminaciones nerviosas se irriten, lo cual te causa aún más dolor.

Así que la próxima vez que alguien te pregunte la razón por la que traes el dedo envuelto con curitas, puedes decirle que fue porque te cortaste con una sierra. Aunque sonarías muy exagerado, en realidad no estarías mintiendo, ¿o sí?

Con información de: Fundación UNAM