Lo que debo de saber
"Alicia en el país de las maravillas" es algo más que un libro infantil, es un compendio de sabiduría.
Algunas obras de la literatura son capaces de transformar la forma en la que pensamos, la manera en la que nos movemos en el mundo y hasta nuestra arquitectura emocional. Un ejemplo fantástico de esto es Alicia en el país de las maravillas, un relato escrito por Lewis Carroll en 1865 dedicado a una niña inquisitiva, que existió en la realidad, que emprende un viaje fantástico a un mundo onírico, absurdo y fantástico.
La historia es conocida por todos: sentada en la orilla de un río, Alicia está a punto de quedarse dormida de tan aburrida que está. El bullicio de un conejo blanco la distrae y decide seguirlo a su madriguera, donde súbitamente cae por un agujero que la lleva a un cosmos alterno llamado el País de las Maravillas, en el que los animales ofrecen grandes discursos filosóficos, el destino se decide en una partida de ajedrez y cada personaje tiene su propia percepción del tiempo.

A pesar de haberse escrito en la segunda mitad del siglo XIX, la sencillez y la imaginación de esta historia han cautivado a millones de personas, tanto niños como adultos. Desde su publicación se han formulado toda clase de teorías sobre el significado de los símbolos: el conejo representa, por ejemplo. La impaciencia de los ingleses o los cambios de tamaño de la protagonista son una metáfora de su entrada a la adolescencia.
Aunque cada entusiasta de la literatura tiene su propia manera de entender Alicia en el País de las Maravillas, lo que sí es una certeza es que esta obra es una caricatura de la época victoriana.
A través del caos de un mundo que no existe, el autor nos muestra la locura silenciosa de una sociedad en la que todos deben seguir las normas. Y es justa esa paradoja, entre el caos y el orden, lo que le permite a los lectores encontrar su propia vida entre las páginas.
Razones para leer Alicia en el País de las Maravillas
Dicho todo lo anterior, queda claro que Alicia en el País de las Maravillas es más que un cuento infantil; es un libro sobre la vida y sus complejidades. Un relato en el que no se aplican las reglas de la lógica y se nos invita a reflexionar sobre todas las realidades que coexisten en el presente. Un escrito en el que se borran los límites entre la imaginación y la racionalidad.
Esta obra ha trascendido sus páginas y se ha convertido en un fenómeno cultural, cuya influencia social, psicológica y matemática ha permiando no solo en el lenguaje, sino en la formación de varias generaciones. Y es que Lewis Carroll no era cualquier artista, era un ser sumamente preparado que escribía para jugar con el lenguaje, usaba las matemáticas para explicarse la vida y en sus ratos libres se inmiscuía en dilemas lógicos.

Es así como el viaje de Alicia es también el placer de lo absurdo, la posibilidad de jugar con el sentido de las palabras y una clase magistral de matemáticas donde se puede aprender, de una forma didáctica, sobre aritmética, geometría y sobre la necesidad de usar en la vida cotidiana el razonamiento lógico, ese que nos permite resolver acertijos y ser asertivos en situaciones nuevas.
Asimismo. Bajo la superficie de fantasía, Alicia en el país de las maravillas es un compendio extraordinario de cuestionamientos filosóficos, tan complejos como humanos. Aquí todos tienen las mismas dudas que nosotros: ¿quién soy?, ¿a dónde voy?, ¿por qué estoy aquí?, ¿qué vine a hacer a esta realidad? y, sobre todo, ¿cuál es mi lugar en el mundo?
Pedazos de sabiduría de Alicia en el País de las Maravillas
Dicho todo lo anterior, es correcto afirmar que este libro es algo así como un oráculo que todos necesitamos para atravesar el tiempo con mayor ligereza y sabiduría. Como prueba de lo anterior, hemos seleccionado algunas lecciones imperdibles que Lewis Carroll escribió para que una niña verdadera (Alice Libbell) no se aburriera mientras paseaban en barco por el Támesis.
Sobre el tiempo
“¿Cuánto tiempo es para siempre? A veces, solo un segundo.”

Sobre aprender a estar perdidos
—¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?
—Depende mucho del punto adonde quieras ir.
—Me da casi igual adónde.
—Entonces no importa qué camino sigas.”

Sobre cómo subestimamos la locura
“Creo que sí, que has perdido la cabeza, estás completamente loco. Pero te diré un secreto: las mejores personas lo están.”

Sobre la melancolía
“Mi querida Alicia, nos veremos en los jardines de la memoria y en el palacio de los sueños, ahí es donde tú y yo nos veremos.”

Sobre a quién te encuentras en el camino.
“El destino es sabio, sabe bien a quién ponerte en el camino, ya sea para que se quede contigo o para que te deje una gran lección”.

Sobre la magia
“¿Sabes cuál es el problema de este mundo? Todos quieren una solución mágica a los problemas, pero todos rehúsan creer en la magia.”


