Con aquello de que el robo de celulares se está poniendo cada vez más feo en nuestra ciudad –con todo y que ya está prohibido venderlos en tianguis de la CDMX–, desafortunadamente es cada vez más extraño que, incluso cuando eres medio despistado y dejaste el cel por ahí abandonado cuando te descuidaste, algún extraño que se lo encuentre tenga la intención de devolverlo; pero siempre hay gente que nos devuelve la fe en la humanidad y demuestra que los buenos actos aún existen. En esta ocasión fue nada más y nada menos que Gabriel Montiel, mejor conocido como Werevertumorro.

gabriel montiel werevertumorro influencer

Foto: @Werevertumorro

Todo inició cuando el ya conocido influencer mexicano (quien por cierto, vaya premio que ganó en la Copa Mundial de Fortnite) se encontró un celular en el Parque México, en la Colonia Condesa. Ahí, se dice que se dio a la tarea de buscar al despistado dueño, pero al no ver personas cercanas que tuvieran esa frenética mirada que todos ponemos cuando nos damos cuenta que la bolsa trasera del pantalón se siente ligerona (“CHIN! ¿DÓNDE DEJÉ EL CELULAR? 😰“), decidió pedir ayuda a sus seguidores para así encontrar a esa pobre alma que seguro ya estaba pensando en qué vender para comprarse otro dispositivo móvil.

Fue entonces cuando pidió a sus seguidores que compartieran su mensaje para hacer llegar el celular a su hogar, con su dueño que mucho lo extraña. Aquí pueden ver la serie de stories con la situación y acá algunas imágenes:

story werevertumorro celular parque 01

Foto: @werevertumorro

story werevertumorro celular parque 02

Foto: @werevertumorro

story werevertumorro celular parque 03

Foto: @werevertumorro

¿Y por qué hacer esto?

Tú te preguntarás. Werever simplemente hizo lo que TO-DOS deberíamos hacer en esta situación: ponerse en los zapatos del otro. El celular ya se convirtió casi casi en una más de nuestras extremidades, pero aún así fuera una cartera, una identificación, o lo que sea, todos deberíamos hacer algo como esa situación e intentar compartir #MasBuenaOnda, haciendo nuestra buena acción del día todos los días. Aplausos para él.