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Foto: Cuartoscuro

Con peras y manzanas: de fronteras y visitas a Nueva York

Viene una semana importante para México en cuestiones internacionales: AMLO visita Nueva York y se reabrirá la frontera México-Estados Unidos.

Esta semana que comienza se antoja de alto impacto para México en cuestiones internacionales. Por un lado, hoy, lunes 8 de noviembre, el presidente López Obrador viajará a Nueva York para estar presente en el Consejo de Seguridad de la ONU mañana, martes 9, cuando México asuma la presidencia del órgano por un mes, para después dejárselo a Nigeria en diciembre próximo. Por el otro lado, hoy también, Estados Unidos abrirá su frontera para cruces con México, después de 19 meses de prohibición por la pandemia por covid-19.

Los hechos no se encuentran relacionados; sin embargo, las coincidencias de agenda hacen que sea interesante revisar la relación de nuestro país con el mundo en medio de un sexenio que parece, a primera vista, no estar muy interesado en las conexiones que sostiene con el mundo.

¿A qué va AMLO a Nueva York?

Que México presida el Consejo de Seguridad por un mes le permite sentar la agenda a discutir y, así, posicionar temas de interés. En este caso, nuestro gobierno ha planeado tres eventos a realizarse en Nueva York en noviembre: 1) un debate abierto sobre exclusión, desigualdad y conflictos (que se realizará mañana); otro debate, pero sobre paz y seguridad a través de diplomacia preventiva; y 3) se presentará un informe sobre armas pequeñas por parte del Instituto de las Naciones Unidas de Investigación sobre el Desarme. El primero, al estar íntimamente relacionado con su discurso desde campaña, será el dirigido por el presidente López Obrador, en el que se espera alguna suerte de discurso enérgico sobre las acciones del gobierno mexicano contra la corrupción.


La noticia de la visita de AMLO a Nueva York se ha interpretado en medios de comunicación mayoritariamente de dos formas. En primer lugar, hay una tendencia a tildarla de inútil o de anticipar que lo único que va a hacer ahí es mentir—vaya, no deja de ser irónico que esto suceda a unas semanas del escándalo por el pato Pekín de Lozoya y a un par de días de que se diera el todo el rollo de la secretaria de Turismo de la CDMX detenida en Guatemala por tratar de mover dinero de manera ilegal. Igualmente, en segundo lugar, está quien quiere ver en esto un HECHO HISTÓRICO gigantesco que jamás se repetirá.

La realidad es un poco más austera y quizá combina algo de ambas lecturas tan exageradas: el presidente López Obrador tiene una oportunidad de lujo para presentarse en uno de los foros internacionales más importante para decir lo que quiera sobre un tema que le importa; paralelamente, puede interpretarse como un esfuerzo más de posicionarse como líder de la región.

Al mismo tiempo que se reabre la frontera

La frontera entre México y Estados Unidos lleva más de año y medio cerrada. Hasta ahora, sólo se permiten cruces esenciales relacionados específicamente con asuntos médicos y de trabajo (con ciertas condicionantes). Esto ha sido catastrófico para nuestros estados y ciudades fronterizas, al igual que para sus vecinos del norte. Se ha resentido tanto en las relaciones comerciales como en las industriales, e incluso familiares, así como en las dinámicas del día a día—tal vez suena menor, pero miles de familias han tenido que reajustar sus presupuestos al no poder realizar sus compras como estaban acostumbrados. Claro que la pandemia ha obligado a que todo mundo adapte su vida a lo que hay—sobre todo antes de que comenzaran las reactivaciones económicas generalizadas—, pero el asunto es de preocuparse cuando se trata de cruces transfronterizos que involucran a miles de personas y millones de dólares diarios.

La reapertura de la frontera se contempla en dos etapas. La primera, que comienza hoy mismo 8 de noviembre; la segunda, que ya involucrará contar sí o sí con un esquema completo de vacunación autorizado por el gobierno de Estados Unidos, a partir de enero próximo. Ahora se podrán realizar cruces transfronterizos para hacer compras y turismo sin ningún problema. Los menores de edad que quieran cruzar la frontera tendrán que hacerlo con una prueba negativa de covid-19 y estar acompañados por un adulto. Hay ciertos problemas logísticos por el tipo de certificado que emite México a sus vacunados, pero desde hace meses la Cancillería trabaja con la Secretaría de Seguridad Nacional gringa para solventarlos.

Las fechas de esta reapertura—a unos días del Black Friday y algunas semanas de la Navidad—hacen que se sienta como un respiro para los comercios, sobre todo los más pequeños, en ambos lados. 

Y es que no estamos solos

A lo largo de su sexenio, López Obrador ha repetido más de una vez que “la mejor política exterior es una buena política interior”. La lógica de su frase suele usarse para justificar que el presidente no quiera ni pretenda viajar al extranjero para encuentros, cumbres, reuniones y demás etcéteras diplomáticas. Sin embargo, y esto es curioso, parece contradecir un poco lo que se ve en los actos. Aunque no cruce fronteras AMLO, la realidad es que México ha adquirido un rol protagónico, sobre todo en América Latina (pero también frente a China, por ejemplo), a nivel regional. Este año ha sido más claro que otros, con las rondas de negociaciones de Venezuela con su oposición que se han celebrado en la Ciudad de México—organizadas de la mano con Noruega— y la estruendosa CELAC, que acabó llamando la atención más por dimes y diretes que por el trabajo realizado.

Y lo cierto es, también, que el canciller Ebrard ha sabido mantener a México en mesas de negociación relevantísimas en estos meses de crisis sin dar la mano a torcer—notoriamente con la distribución de vacunas y, justo, con la reapertura de la frontera con Estados Unidos; si lo hace por motivaciones personales para empujar su carrera como presidenciable, o no, da lo mismo. La semana que nos espera, particularmente lo que veremos hoy y mañana, funciona como buen recordatorio que México no está aislado, por más que a veces nos quieran hacer creer lo contrario en discurso. Ojalá que sean presagios de seguir incorporándonos, todavía más, a un concierto global.

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