Aunque el 80 por ciento de los mexicanos podrían ser segregados por su condición racial, desde junio de 2020 el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) no tiene un titular; según expertas y expertos, el vacío en el liderazgo de esta institución autónoma representa un problema y muestra el poco interés del gobierno federal en atender el fenómeno de la discriminación.

Edith recordó que cuando acudía a la escuela siempre era la última en copiar la tarea. Hoy, siendo adulta y consciente de su origen, reconoce que probablemente pudo haber tenido un mejor desempeño escolar sin el impacto emocional negativo que padeció debido al bullying del que fue víctima en su entorno social: ser mujer y tener rasgos afrodescendientes fue su condena.

“Se te juntan muchas cosas. Yo era niña, venía de una familia machista y soy de piel morena. Dejé la escuela porque sentía que no podía pasar las materias, no se me daban las matemáticas y en mi casa había violencia… yo quería escapar”, explicó.

Adicional a lo anterior, en su demarcación, Villa Nicolás, en el Estado de México; las oportunidades laborales eran reducidas, pero gracias a una amiga de su misma colonia, a los 18 años logró colocarse como trabajadora del hogar y se mudó a la Ciudad de México.

Aunque aparentemente había escapado del contexto donde era objeto de discriminación desde la infancia, al paso del tiempo notó que su nuevo empleo, aunado a su color de piel y su género; la estaba convirtiendo en otro motivo de segregación que se traducía en arduas tareas, largas jornadas, mal salario, la constante revisión paranoica a sus pertenencias e incluso el sometimiento a pruebas de polígrafo para ser contratada; fueron algunas consecuencias de la exclusión que recibía por su condición.

Prohibirle caminar descalza al interior de la casa para no “ensuciar” el piso o recibir maltrato en centros comerciales por acudir uniformada también fue parte de la marginación que vivió.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México una de cada 5 personas (mayores de 18 años) declaró haber sido discriminada debido al tono de piel, la manera de hablar, el peso, su estatura, la forma de vestir o arreglo personal: así como también por pertenecer a determinada clase social, su creencia religiosa, por el sexo, la edad y/o la orientación sexual.

“Potencialmente hablando, en nuestro país, por un asunto de racismo, más del 80 por ciento de la sociedad podría ser marginada” debido a su color de piel, alertó José Antonio Aguilar Contreras, director de la asociación civil Racismo MX; quien también reconoció que en el caso de la exclusión a mujeres podría resultar afectada la mitad de la población.

La intervención del Estado es fundamental para frenar, mediante la aplicación de políticas públicas, los actos de exclusión actuales, así como para “resarcir las desventajas creadas históricamente por siglos de procesos discriminatorios”, debido a que se ha visto —en el caso el racismo— una relación entre el color de piel y la desigualdad de oportunidades, así lo reconoció Oxfam México en el informe Por mi raza hablará la desigualdad.

Por su parte, la agrupación Anti-Defamation League (Liga Antidifamación) con sede en Estados Unidos y fundada en 1913, ha advertido sobre el riesgo de no combatir a tiempo los prejuicios hacia sectores de la población altamente vulnerables, debido a que los primeros pueden llegar normalizarse y escalar a comportamientos más agresivos, complejos y sistémicos dentro de las sociedades; llegando a afectar la integridad, el desarrollo y la vida de las personas.

México reprobado en el combate a la discriminación y CONAPRED sin liderazgo.

“Llegó la bonita época del año en que los prietos seremos seguidos en todos los centros comerciales, nos pedirán los tickets de compra y revisaran las bolsas; preguntaran si tienen saldo nuestras tarjetas de débito y nos mirarán con desconfianza cada que entremos a lugares fifís”, publicó en su cuenta de Twitter el actor Tenoch Huerta Mejía al referirse a la entrada de la pasada temporada decembrina.

La discriminación en México es un desastre histórico, así lo determinó Aguilar Contreras de Racismo MX; quien además consideró que de manera general México podría estar reprobado en el combate a esta práctica la cual tiene una raíz sistémica y estructural.

Pese a lo anterior, en junio de 2020 Mónica Maccise, titular en aquel momento del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), se vio obligada a renunciar presuntamente por la invitación realizada al youtuber Chumel Torres, un personaje que ha expresado frases racistas, misóginas y LGBTfóbicas; a un encuentro virtual sobre segregación y racismo organizado por el mismo Consejo.

Desde entonces esta institución no ha tenido un nuevo nombramiento.

CONAPRED —según su página web— advierte que es una institución que está sectorizada a la Secretaría de Gobernación; pero la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación indica en su Artículo 26 que “la persona que ocupe la presidencia del Consejo, quien presidirá la Junta, será designada por el titular del Poder Ejecutivo Federal”, es decir, por Andrés Manuel López Obrador.

El experto de Racismo MX consideró como problemático el hecho de que no exista un liderazgo en ese organismo y ante los señalamientos que en su momento expresó el presidente de México sobre la posibilidad de desaparecer al organismo para que sea la Secretaría de Gobernación quien despache las tareas del Consejo, el activista reconoció que estos dos elementos podrían representar un retroceso para el combate a la marginación sistémica en nuestro país.

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Foto: Pexels

“La discriminación en México es alarmante… el hecho de que CONAPRED no tenga una persona titular nos está hablando de la poca importancia que se da a este problema. El gobierno no ha mostrado un compromiso, no sólo con combatirla, sino con el impulso de una cultura de derechos humanos”, comentó por su parte Gloria Careaga Pérez, coordinadora del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBT+.

La también feminista recordó que poco después de la renuncia de Maccise se había hablado sobre la posibilidad de que fuera una mujer indígena quien ocuparía el cargo, sin embargo, “sólo ha habido silencio… pareciera que se está dejando morir por inanición a una institución que costó tanto trabajo crearla”.

Para la Defensora de Derechos Humanos, el nombramiento de la o el titular de una institución como CONAPRED, que forma parte del conjunto de organismos autónomos del Estado mexicano, debería ser más importante que el nombramiento de cualquier otro secretario o secretaria de estado, debido a que éstos últimos forman parte del plan de gobierno en turno, pero unas funciones de las instancias independientes, como en el caso del Consejo, corresponde a vigilar el trabajo del gabinete para lograr una protección para toda la población.

El papel de estas instituciones “es que su autonomía les permita tener esa mirada crítica, para señalar al gobierno lo que no está realizado”, al margen de que también estas instituciones sean vigiladas y auditadas, apuntó Careaga Pérez

Tiene que ser un perfil incómodo”, advirtió por su parte el activista José Antonio Aguilar Contreras al referirse a una de las características de que quien pudiera encabezar a CONAPRED, es decir, según el experto debe tratarse de alguien con autoridad moral para señalar y rechazar públicamente actos o dichos de discriminación, sin importar de donde provengan y con ello posicionar las funciones de la Institución por encima de complicidades políticas que pudieran existir.

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