En México vivimos un gran estrés hídrico. De acuerdo con una lista realizada por The World Resource Institute (WRI), México se encuentra en la posición 24 de 164 países con más estrés hídrico. Específicamente, en la Ciudad de México, donde el manejo de nuestra agua no ha sido eficiente.

La mala gestión y falta de infraestructura afecta a la población en general; para ponernos en contexto, 70% de la Ciudad de México tiene menos de 12 horas de agua disponible al día; de hecho, la distribución es tan desigual que en los sectores más precarizados pueden consumir alrededor de 28 litros de agua al día, mientras que en los sectores con más ingresos pueden consumir entre 800 y 1,000 litros al día. Además, se tiene estimado que las redes de agua potable en la Ciudad de México y la zona metropolitana tienen pérdidas por fugas cercanas a 40%.

El estrés hídrico es un problema sistémico que llevamos acarreando históricamente y que es fundamental entenderlo como tal. Vivir en una cuenca hidrológica que desperdicia y contamina el agua que acumula en un momento de crisis ecológica como éste es muy contradictorio, ya que reduce nuestras posibilidades de adaptación y resiliencia. 

Es necesario tomar acción de diferentes formas posibles para mitigar esta problemática y utilizar eficientemente nuestros recursos. Las acciones actuales parecen no ser suficientes para mitigar el problema y es adecuado encontrar soluciones innovadoras que puedan enfrentar los retos existentes. 

En este sentido, hay diferentes proyectos inventivos en la Ciudad de México para generar soluciones y hacer frente a la escasez hídrica. Por ejemplo, las tecnologías de la información para hacer transparente y más eficientes los recursos hídricos, proyectos para la cosecha de lluvia en comunidades o la instalación de ecotecnias para el ahorro de agua en edificios. Éstos son algunos proyectos que se han desarrollado en la CDMX. 

Tecnologías de la información y agua inteligente

En la era de la tecnología e interconectividad una solución es el uso de tecnologías de la información para el monitoreo y la toma de decisiones. El agua inteligente se refiere a la integración de productos y servicios para monitorear y diagnosticar de manera remota y continua los recursos hídricos.  Este tipo de tecnologías tendría grandes beneficios para la gestión del agua; por ejemplo, al existir una fuga se podría detectar de manera remota en dónde se encuentra el problema y solucionarlo lo más pronto posible. Para los gobiernos y empresas desarrollar infraestructura hídrica inteligente también ayudaría a hacer frente a cualquier situación o emergencia. 

Tener mayor información de nuestra red hídrica ayudaría a realizar estrategias enfocadas. De igual forma, el monitoreo constante y el tener mayor información beneficiaría y podríamos hacer cambios para cuidarla y no desperdiciarla. Incluso el saber cuánta agua utilizamos generaría conciencia y podríamos generar acciones para mejorar nuestros hábitos hídricos. 

Una de las iniciativas en Ciudad de México que está apostando por las tecnologías de la información como innovación es casAgua. ¿Y qué es? Es un fondo de inversión no convencional, que busca incubar empresas emergentes en agua y energía, en un inicio con rondas de inversión semilla. Actualmente, cerró su primera convocatoria, la cual estuvo abierta hasta el 28 de febrero y busca encontrar ideas o proyectos en tecnologías de la información, software e innovaciones en agua y energía. Ofrecieron una inversión de hasta $3,000,000 MXN, oficinas y asesoría para desarrollar a los mejores proyectos que generen soluciones y hagan frente al cambio climático. 

Cosecha de lluvia

Otra alternativa para enfrentar el estrés hídrico es la captación de agua de lluvia. Este tipo de ecotecnia permite recolectar, filtrar y usar el agua de lluvia para uso doméstico en viviendas. En la Ciudad de México se creó un proyecto desde 2019 por la Secretaría de Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Coordinación de Políticas y Cultura Ambiental, para colocar en comunidades de bajos ingresos varios sistemas de captación de agua de lluvia. Todo esto con el propósito de mejorar el abasto de agua en estas comunidades. 

Este proyecto conlleva diferentes beneficios tanto para lxs habitantes como para el ambiente. Por una parte, le permite a las comunidades abastecerse de agua y usarla para diferentes actividades domésticas. Por otro lado, al no tener que bombear el agua y transportarla de un lugar a otro se ahorra energía, lo cual contribuye a la disminución de gases de efecto invernadero. 

Además, desde 2019 el Programa ha beneficiado a 30 mil familias de nueve alcaldías, lo que se traduce en beneficios para más de 140 mil personas. Desde 2021 se colocaron medidores volumétricos para calcular el impacto que tiene el programa en términos de litros de agua y de acuerdo a sus datos se estima que la cantidad ahorrada equivale a 27,852 pipas de 10 mil litros. 

Instalación de ecotecnias en viviendas

El cambio de hábitos a nivel individual y colectivo es esencial para hacer más eficientes nuestros recursos hídricos. En este sentido, un tipo de innovaciones y tecnologías que todxs podemos implementar en nuestros edificios son los ahorradores de agua. Estos son dispositivos que se pueden instalar en grifos o regaderas con el objetivo de disminuir el flujo y ahorrar agua. En promedio se estima que con un dispositivo se pueden ahorrar aproximadamente 2000 litros de agua por año. 

De lo que más consume agua en las casas son los inodoros, se calcula que en cada descarga se emplean alrededor de 16 litros. Una solución es cambiar estas instalaciones a inodoros ecológicos para ahorrar agua y se consuman menos de 10 litros por descarga. Aunque en realidad, en el momento que vivimos actualmente, se requieren soluciones más radicales, como utilizar baños secos en las casas, para así no tener que utilizar agua en absoluto y que los residuos se puedan convertir en composta. 

Conclusión

El acceso al agua es un derecho humano indispensable para vivir una vida digna. Sin embargo, todavía existe una brecha de desigualdad para que esto sea una realidad en CDMX. No en todos lados se tiene acceso a agua potable y, sumando a esto, vivimos en un ciudad con estrés hídrico. Debemos tomar acción en conjunto desde los distintos sectores para poder hacer más eficientes los recursos. 

Las tecnologías que se describieron en el artículo generan un cambio. Sin embargo, se tienen que poner a disposición de todxs para que estas innovaciones sean accesibles y estén al servicio de la sociedad. Éstas son algunas de las innovaciones que se han hecho en el sector, pero se podrían generar muchas más, mismas que deben ser innovadoras para remediar el estrés hídrico.

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Agustín Castillo es integrante de Contaminantes Anónimus.
Instagram: @contaminantes.anonimus

Referencias

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