Y una disculpa pública les faltaría a los cab%&es responsables de la tala masiva de árboles que se dio este fin de semana en las cercanías de Centro Coyoacán, en la CDMX. Peeeero, en lo que eso ocurre, parece que se revocará el permiso a la empresa constructora responsable del chistecito y, además, se les impondrá una buena multa.

De acuerdo con la titular de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de la CDMX, Marina Robles García, ya se inició un trámite para revocar el permiso de construcción que la administración pasada otorgó a Fibra Uno, la empresa desarrolladora del complejo inmobiliario Mítikah, responsable de la burrada de talar 54 preciosos ejemplares de arbolitos, sin siquiera contar con autorización… eso y que los nueve detenidos en el acto del pasado sábado ya fueron remitidos al reclusorio, bajo los cargos de delitos ambientales.

Antes de reclamos –que sí debería haberlos– la de la Sedema reconoció que los entambados nomás seguían instrucciones, por lo que sigue pendiente cómo irán a ser castigados… así que, bueno, independientemente de todo lo anterior, la constructora Fibra Uno deberá resarcir el daño ambiental, aunque sea de forma monetaria: se le impondrá una multa de entre 7 y 50 millones de pesos, según lo determinen las afectaciones causadas.

Según explicaron las autoridades, una vez cachados en la maroma (el pasado 4 de mayo), los empleados justificaron la tala de árboles con una resolución administrativa concedida en noviembre de 2018, dos semanas antes de la salida de la entonces titular de la dependencia, Tanya Müller. Dicho documento daba chance de talar 80 árboles para construir accesos a los estacionamientos de los departamentos y oficinas del complejo inmobiliario.

Y bueno, aunque el Patrimonio Inmobiliario la anulación del Permiso Administrativo Temporal Revocable (PATR) otorgó las autorizaciones para la construcción, ésta tenía como condición el visto bueno de las secretarías de Movilidad y de Seguridad Pública… y al no obtenerlas, pues entonces la constructora no podía talar los árboles.

Cabe señalar que las autoridades tuvieron conocimiento de la tala desde el viernes… sólo que al ir a checar el asunto, ya no había trabajadores en el lugar. Así que decidieron volver al día siguiente, cuando ya era demasiado tarde. Además, los policías no hicieron nada para evitar el desastre, debido a que los empleados de la constructora hasta colocaron vallas y toda la cosa… y como les dijeron a los agentes que contaba con permisos, pues estos no se molestaron en verificar. Y así es como nos quedamos sin 54 árboles en esta contaminada ciudad.