Lo que necesitas saber:
Desde hace semanas se difundió que la iniciativa que envió Sheinbaum quita la obligatoriedad de los dos días de descanso semanales. Ahora lo confirma el titular de Trabajo.
Ya está por debatirse la reforma laboral con la que se pretende establecer, por fin, la muy solicitada reducción de 48 a 40 horas laborales a la semana… ¡qué bien! Sin embargo, la mentada reforma ya no obliga a dar los dos días de descanso… uh, ¡qué mal!

Que empleadores y trabajadores se pongan de acuerdo, propone titular del Trabajo
A días de que comience la revisión de la reforma enviada por Claudia Sheinbaum (quizás la próxima semana, porque esta del 5 de febrero los legisladores se la tomaron todita de descanso), se sabe que el documento ya no establece la obligatoriedad de dos días de descanso a la semana para los trabajadores.
Lo anterior ya lo confirmó el mismísimo secretario del Trabajo, Marath Bolaños. Cuestionado sobre por qué se omite tan elemental derecho laboral, el funcionario justificó que el que ya no sean obligatorios los días de descanso es para que que haya “flexibilidad”.
“Que sean las personas trabajadoras las que definan, en acuerdo con los empleadores, su jornada de trabajo”, explicó el funcionario… lo cual se entiende como darle el visto bueno a que la semana laboral podrá extenderse hasta los días sábados sin ninguna bronca (para los empleadores).

Más críticas a la reforma laboral
El movimiento “Yo por las 40 Horas” califica a la iniciativa de reforma laboral como “dañina”, ya que deja las cosas peores para los trabajadores:
“La razón más importante de las 40 horas era tener dos días de descanso. Esta iniciativa mantiene lo que fue novedad hace más de 100 años”, se explica en una de sus publicaciones en redes en las que se acusa que las jornadas quedaría así: 6 días de trabajo, 1 de descanso.

Las criticas a la reforma no sólo vienen de colectivos: “Es muy sencillo: si no dejamos asentado en la Constitución que son 2 días de descanso por 5 días de trabajo, las trabajadoras y los trabajadores quedan a la deriva”, advierte la diputada Patricia Mercado (desde hace tiempo metida en el tema, por cierto).
Además de denunciar la libertad para reducir los días laborales, se acusa que la reforma laboral abaratará las horas extra y desaparecerá la jornada máxima de 8 horas, legalizándolas de hasta 12 horas.

