Lo que necesitas saber:

Escuchamos The Mountain de Gorillaz, la banda virtual creada por Damon Albarn y Jamie Hewlett, y les dejamos 5 claves para entrarle.

Gorillaz anunció su nuevo disco The Mountain desde septiembre del año pasado, y hemos escuchado algunos sencillos como “The Manifesto”, “The Happy Dictator” y “The God of Lying”. A tan solo una semana de que llegue a plataformas de streaming y se pueda adquirir en físico, tuvimos la oportunidad de escuchar completito The Mountain en sopitas.com.

Escuchamos The Mountain de Gorillaz, el noveno disco de estudio de la banda virtual creada por Damon Albarn y Jamie Hewlett, y les podemos contar sobre este asombroso viaje sonoro que emprendieron 2D, Murdoc Niccals, Noodle, y Russell Hobbs. Te dejamos 5 claves para entrarle a The Mountain.

5 datos esenciales de ‘The Mountain’ de Gorillaz

La montaña: una metáfora de la vida, la muerte y lo que nos espera a todos

Desde la mente de Gorillaz, The Mountain nace como una obra conceptual que se adentra en las grandes preguntas de la existencia. Damon Albarn y Jamie Hewlett la experiencia humana de enfrentarse a la mortalidad como concepto, tras perder a sus padres (nuestra entrevista completa con Damon la encuentras acá) y el disco lo refleja en las 15 rolas que lo forman.

Distinto a otros discos de Gorillaz, ligeros y con rolas de sonido y letra muy diferentes entre sí, The Mountain tiene un arco emocional que explora la vida y la muerte con una honestidad abrumadora poco común en la música pop contemporánea. 

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Gorillaz había hablado antes en algunas de sus rolas sobre la vida y la muerte, se pusieron metafísicos en “Last Living Souls”, “Fire Coming Out of the Monkeys Head”, “Don’t Get Lost In Heaven” y “Magic City”, entre otras. Ahora, es un disco completo, una oda a la pregunta más vieja de la humanidad: ¿Qué pasa cuándo morimos?

Murdoc, 2D, Russel y Noodle funcionan como guías en este viaje de dualidades: lo temporal y lo eterno, lo humano y lo divino, lo efímero y lo intrascendente. La vida y la muerte son las dos constantes. Terminando el disco, sentimos que se nos quedó un mensaje agridulce pero alentador: la muerte no es un final definitivo, sino un punto en la inmensa experiencia humana.  

The Mountain debe escucharse de principio a fin en orden, como el viaje de vivir, morir y ver que hay en “la parte dos del cuento”, como dice Trueno en “The Manifesto”. Hay muchos mensajes secundarios: denuncia anti-guerra, sátira al fascismo, inclusión de culturas a nivel global. Pero el profundo amor a la vida es lo que se mantiene en todo el álbum.

La India y Medio Oriente como inspiración personal y espiritual

El origen de The Mountain estuvo marcado por experiencias profundamente personales para Albarn y Hewlett. Ambos perdieron a sus padres recientemente, lo que los llevó a viajar a la India en busca de perspectiva y consuelo. Allí, inmersos en culturas con tradiciones y visiones sobre la muerte muy diferentes a las occidentales, encontraron un terreno fértil para el disco.

El hermoso combo de “The Hardest Thing” y “Orange County” es un gran resumen: no hay nada más doloroso que perder a alguien amado. Esta rola, sobre bases de ska, con metales y la colaboración de Bizarrap, Kara Jackson y Anoushka Shankar, es una de las destacadas del disco:

Gorillaz tomó las prácticas que celebran la vida a través de la muerte en la India, que ayudaron a trasladar esa sensibilidad al corazón del álbum. La montaña, entonces, se convierte en un paisaje tanto físico como espiritual, como referencia la transición y la elevación por encima del miedo al final.  

La India se escucha en los ritmos, desde la abridora “The Mountain”, el uso de vientos y la citara como un elemento indispensable en todo el disco. Además, hay referencias a Medio Oriente y participaciones soñadas, como Omar Souleyman y Yasiin Bey en “Damascus”. Las percusiones de medio oriente son claves:

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Además, Hewlett ha combinado ilustraciones inspiradas en la iconografía india con la narrativa de la banda virtual, fusionando lo visual con lo temático. The Mountain también tendrá su propio cortometraje, del que te dejamos todos los detalles por acá.

Gorillaz colabora en ‘The Mountain’ con invitados que ya no están en este mundo

Gorillaz es quizás el proyecto musical más grande de la historia. Han tenido alrededor de 139 colaboraciones de estudio oficiales. Una de las señas de identidad de The Mountain es la enorme variedad de colaboradores que participan en el álbum. Tenemos a Sparks y IDLES, hasta figuras como Anoushka Shankar, Asha Bhosle y Omar Souleyman.

Lo novedoso es la presencia de voces póstumas, como las de Dennis Hopper, Bobby Womack, Dave Jolicoeur de De La Soul y Tony Allen. La colaboración con artistas que ya no están físicamente refuerza el tema central de la muerte y la trascendencia. La producción de Albarn vuelve a ser impecable, y decenas de elementos conviven. También nos sorprende la calidad de las grabaciones de artistas fallecidos: Damon tenía un plan a largo plazo que ejecutó en este disco.

Musicalmente, tenemos de nuevo la mezcla visionaria: ritmos de hip-hop, elementos de música clásica india, texturas electrónicas y psicodélicas, así como momentos de rock y pop. Como ejemplo, “The Mountain Cave” es una excentricidad fascinante, con elementos de música sinfónica, Medio Oriente y funk ligero. Espectacular.

Hay baile, como en “Delirium”, baladas suaves como en “The Shadowy Light”, y muchísimas reflexión en todo momento.

Retorno al formato álbum con narrativa integral

Tras proyectos fragmentados como Song MachineThe Mountain marca un regreso deliberado al formato álbum tradicional. Este retorno no es arbitrario: Albarn y Hewlett querían reconectar con la idea de un álbum como obra completa que se “vive” de principio a fin. Hay detallitos de producción entre canciones, spoken word e hilación de sonidos. Entre “The Hardest Thing” y “Orange County”, Tony Allen permanece como una voz en eco, de alguien que ha trascendido.

11 de 15 canciones sirven como algo declarativo, el nombre de un personaje o un elemento crucial, con la palabra “The” como motivo. Hay mucha iconografía y símbolos: un Dios de la mentira, un Dios triste y hasta un gurú de Plástico. Las letras cuestionas lo que decidimos creer, lo que nos han impuesto toda nuestra vida y la liberación que significa sentir y sufrir la pérdida.

Cada pista parece estar colocada para profundizar en diferentes matices del viaje existencial que propone el álbum, desde la introspección oscura hasta momentos de euforia y celebración.

Una gira de 25 años tan ambiciosa como el disco

Con lo poco que hemos visto de The Mountain en shows y grabaciones, de nuevo nos enfrentaremos a una ambiciosa gira de Gorillaz, con visuales acompañantes, ahora de muchos colaboradores muertos. El reto parece ser parte del ADN de Albarn Y Hewlett, quienes ahora sí regresaron a hacer muchísimas animaciones y hasta tendremos cortometraje.

Nos quedan dudas sobre el show en vivo: ¿Traerán cítara y cuerdas de medio oriente? ¿Metales? ¿Tendrán hablantes de la India? Todo esto supone el reto más grande en vivo para Gorillaz. Además de que llega en un momento crucial.

El álbum está situado en un momento clave para Gorillaz: con 25 años de carrera, han encontrado en The Mountain una manera de repensar su legado sin caer en la nostalgia repetitiva. Este proyecto amplía lo que significa Gorillaz, y estamos ansiosos de que nos relaten el viaje de los integrantes en la India, el 27 de febrero, con el lanzamiento del disco y su corto como acompañamiento.

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Entusiasta y nerd musical desde que tengo consciencia. Lector obsesivo y escritor. Ávido de escuchar y presenciar música en vivo. Músico novato a ratos. Egresado de Derecho y (casi) de Letras Inglesas...

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