El mejor comediante del mundo suena demasiado pretencioso. ¿Realmente Alex Fernández cree que es el mejor comediante que hay en la actualidad, no sólo en México, sino en el mundo al grado de ponerle a su nuevo especial ese título, y en cada bloque reforzando la idea de que lo es? La respuesta, evidentemente, podría variar de acuerdo al tipo de comedia que más te haga reír o si has seguido a un comediante desde que arrancó su carrera (con tantos que hay en México actualmente).

Pues bien. Después de ver su segundo especial en Netflix con este título mamón, por no decir ególatra, no hay duda: Alex Fernández es el mejor comediante del mundo por el simple hecho de que utiliza la comedia para hacernos reír, pero también reflexionar y llorar. Él mismo lo dice en los minutos finales de esta producción, La comedia nos ayuda a lidiar con cosas que no entendemos” como los niños de hule, las primeras pedas, la virginidad, los videojuegos, y para cerrar, el cáncer y la muerte. 

Pero para empezar a hablar de la importancia de El mejor comediante del mundo de Alex Fernández, vamos a lo primero:

Después de siete años de trabajar en una oficina, este sujeto decidió hablar con su jefa para decirle que renunciaba con las intenciones de ser comediante.No mames“, le respondió la señora, y en realidad, es la expresión que tendría cualquiera ante una idea de pararse en un escenario con un público en vivo para hacerlos reír. Si nos queremos poner exquisitos, Alex Fernández renunció a un trabajo estable y seguro (donde simplemente existía) para entrarle de lleno al stand up, un tipo de comedia que ha tomado importancia en los últimos años en México con varios nombres conocidos… incluido el suyo.

Años después de su renuncia, Alex comenzó a hacerse un espacio en la comedia de México, bastante complicado si lo que no quieres es aplicar el doble sentido y los juegos de palabras, recursos que han sido explotados al grado de hacerlo seguro, pero tedioso. Pero eso no es lo que hizo Alex Fernández, y su segundo especial es la prueba de ello. 

El mejor comediante del mundo se estrenó en el catálogo de Netflix a la primera hora del jueves 23 de enero, y unas horas después se hizo tendencia en Twitter. Las reacciones han sido similares entre usuarios, destacando en un punto: el especial de este comediante te hace reír, pero también llorar. 

La producción de poco más de 50 minutos, filmada en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, empieza de la manera tradicional contando historias que, por default, son chistosas como las caídas de niños y la madurez.Madurar es darse cuenta que de niño haces estupideces“, dice el comediante respaldado por algunos minutos de hablar de cómo los niños son de hule y sobreviven a las caídas que, ahorita, no soportarías. Se sigue con la primera peda o borrachera de su vida junto a un tal Miguel y Vomitrón, cuyo apodo no necesita explicaciones, y el impacto de “La calle de las sirenas” a los 16 años.

Un par de historias después, la cosa se pone seria sin dejar de lado el humor. O mejor dicho, la comedia se volvió personal, y la realidad es que no hay mejor manera de superar algo, que reírse de lo que sucede en el mundo porque es inevitable. Alex nos cuenta la historia de su enorme familia, enfocando su atención en Pedro, uno de sus hermanos que nació con parálisis cerebral y que hace unos años fue diagnosticado con cáncer de esófago.

¿Por qué él?“, se preguntaba el comediante, por qué le suceden estas cosas a personas que lo único que han hecho es dar amor al mundo, y en el caso de Alex Fernández, Pedro fue de las únicas personas que lo apoyó en su carrera. La respuesta nunca llegó, y con la muerte de su hermano, tampoco se esclareció el panorama, pero algo le quedó claro a Alex, y es que todo lo había logrado por tener a una sola persona a su lado. 

El mejor comediante del mundo es gracioso, es divertido en formas no tan novedosas en un principio, pero da un giro de 180 grados para revelarnos momentos tan personales de su vida y de su familia, que nos obliga a reírnos con él aunque no queramos, aunque nos parezca incorrecto, aunque sean temas delicados, aunque nos dé tristeza…  

El cierre es maravilloso y es el punto de quiebre de este especial. Tal vez sea un spoiler, pero la lectura de este texto y sus revelaciones, no se comparan con escucharlo en directo. Mientras una enfermera atendía a Pedro, quien estaba hospitalizado por una neumonía, le preguntó si conocía a Alex Fernández. “¿Quién es ese pendejo?, le preguntó la enfermera (al menos eso dice Alex). Pedro lo señaló, le contó que era comediante y que no era cualquiera: De hecho, es el mejor comediante del mundo“, le dijo su hermano. “Y… y si Pedro lo dice, yo lo creo“. Y nosotros también.