Dice la leyenda urbana que en el Torito, durante las épocas navideñas, ponen la película de Leaving Las Vegas de Mike Figgis. Esta cinta tiene como protagonista a un hombre alcohólico que se muda a Las Vegas para terminar con su vida a través de la ingesta de alcohol. Nicolas Cage se llevó el Oscar por su actuación, y esta cinta se convirtió en una de las más destacadas de los 90.

Los que se encuentran en el Torito, cuenta la misma leyenda, lloran desconsoladamente (no nos estamos burlando). Algunos aseguran que es la cruda la que los lleva al punto de quiebre, otros atribuyen el llanto a la desgarradora historia mientras otros, a la increíble actuación de Nicolas Cage. Cualquiera de las tres resulta comprensible…

Sin embargo, lo que no comprendemos es como la historia se “repite”, y no por los que fueron expuestos ante el alcoholímetro sino por el mismo Nicolas Cage y su última historia protagonizada en Las Vegas. Resulta que Cage se casó en “la ciudad del pecado” con la maquilladora profesional Erika Koike, pero cuatro días después solicitó de manera formal la anulación del matrimonio.

“¿Problemas en casa?”. Al parecer, sí y las razones se deben a que el actor, supuestamente, estaba ebrio durante su unión matrimonial. De acuerdo con Consequence of Sound y unos documentos firmados por el actor, los “dos estaban tomados al punto de la intoxicación”.  Y así es como comenzó el papeleo para que se dé la separación. La pareja se escapó a Las Vegas el sábado 23 de marzo para casarse en secreto en el condado de Clark, en Nevada.

Cuatro días después, el miércoles 27 del mismo mes, Cage solicitó el divorcio de manera formal. De acuerdo con algunos medios, existe un video del día de la boda en que Nicolas Cage estaba hablando del exnovio de su ahora esposa (y pronto futura exe), quien decía es traficante de drogas.  La pareja comenzó a salir a mediados de abril de 2018, y este representa el cuarto matrimonio del actor después de Patricia Arquette de 1995 a 2001; Lisa Marie Presley de 2002 a 2004; y Alice Kim de 2004 a 2016.

Nicolas Cage aplicando un Nicolas Cage no es de sorprenderse. El tipo le puso Kal-El a su hijo… pero tampoco se trata de juzgar sus acciones, sino simplemente mirar y juzgar con ojo crítico sus películas. Leaving Las Vegas, como mencionamos, es un gran filme que levantó la carrera de Cage. Ni qué decir de Contracara, Hombre de familia, 60 segundos, El señor de la guerra y su último filme, Mandy (aquí les dejamos nuestra reseña). Esta cinta de Panos Cosmatos es toda una experiencia visual y sonora que construye su narrativa a través de horror y gore sin dejar de lado una historia de amor puro.

No hay mucho qué discutir con el divorcio a cuatro días de matrimonio mas que la ironía de todo el asunto.