No nos cabe la menor duda de que los animales son sumamente inteligentes, y nos lo han demostrado en múltiples ocasiones, –casi siempre resultan ser más listos que uno, jiar jiar–. Pero a veces creemos que se pasan de abusados y este gato nos hizo darnos cuenta que en esta vida es muy fácil andar por ahí mostrando dos caras al mundo, o vivir con dos identidades. Esta es una historia de traiciones, cambios de identidad y mucha agilidad felina, ¿están listos? Pues ahí les va.

Todo esto pasó en nuestro bello México, para ser exactos en Tampico, Tamaulipas con los Barra. Como cualquier familia que se respete tienen una mascota, un tierno gatito llamado Pixi. Él ya lleva varios años viviendo con ellos, para ser exactos dos y todo parecía ir normal. Poco a poco notaron que el gato llegaba más gordito y hasta con otro collar, situación que por supuesto, los sacó completamente de onda. A continuación adjuntamos la foto del ‘vivo gato’.

Foto: Mary Lore Barra/Facebook

Fue justo en ese momento en el que los Barra pensaron que probablemente el nada tonto Pixi tenía dos casas. Aunque no tenían manera de saber si esto era cierto o falso, se las ingeniaron para utilizar una técnica infalible que ni siquiera a la mismísima y sacrosanta Facebook Bronco Investigation se le hubiera ocurrido.

Pusieron en jaque al gato con un procedimiento sencillo

Para corroborar si su hipótesis era correcta, se les ocurrió una manera bastante interesante de exponerlo. Resulta que en el collar le pusieron una nota de papel bastante jocosa donde le escribían a la otra familia, esperando que llegara a su ‘casa chica’ y supieran de esta situación. El mensaje decía exactamente así: Se llama Pixi el gatito, creo que tiene dos casas, jaja”Si no nos creen, por acá les mostramos que todo es verdad:

Foto: Mary Lore Barra/Facebook

Tras ponerle la nota, dejarlo salir y no verlo por un buen rato, el gato volvió a su primera casa y sus sospechosas eran ciertas. El traicionero minino tenía otra familia, ¿cómo lo supieron? Fácil, porque ¡la capillita les contestó el mensaje! Al igual que ellos, enviaron de regreso una nota que confirmaba esta situación y que incluso, revelaba que al mañoso Pixi lo llamaban de otra manera por esos lares.“Aquí se llama Huarache, al parecer si tiene dos casas el canijo, jaja. ¡Saludos!”, así firmaron los otros papás del felino.

Foto: Mary Lore Barra/Facebook

La historia completa la contó la señora Mary Barra en su cuenta de Facebook, quien se mostró sorprendida y hasta divertida por el enorme embrollo en el que se metió su gato, ¿Pixi o Huarache? Ya no sabemos como llamarlo. Solo esperamos a que el minino se decida porque, como dicen por ahí “amor de tres es una mala relación”.