Andrés Manuel López Obrador cumple siete meses de que se puso la banda presidencial. Entre guerras contra el huachicol, ‘crisis’ gasolineras, ductos que explotaron, aviones que nomás no se han vendido, aeropuertos cancelados, trenes,  consultas, refinerías, y Guardias Nacionales, llevamos una cantidad astronómica de controversias políticas.

Como no queríamos quedarnos fuera del festejo y pa’ conmemorar la ocasión, decidimos hacer un pequeño experimento y enfrentar a AMLO contra uno de sus más acérrimos rivales: él mismo.

Sabemos que para los seguidores más fieles de Andrés Manuel López Obrador, ‘el preciso’ es incapaz de cometer algún error, de caer en alguna contradicción o —no nos linchen, por favor— de decir mentiras. Para su mala suerte, nuestro presidente lleva 12 años de campaña y casi 10 años con una cuenta activa de Twitter que ha dejado una constancia digital de todas sus ocurrencias… y mira que algunas no han envejecido nada bien.

“No es lo mismo ser borracho que cantinero”, dice el refrán y acá hay varios —varios— mensajes que prueban que los difícil que ha sido para el presidente adaptarse a su nueva posición.

¿No que muy bravo frente a Trump?

Cuando Peña Nieto estaba siendo mangoneado por Trump y nomás agachaba su copete frente a las embestidas públicas del presidente estadounidense, el entonces opositor Andrés Manuel no se quedó en silencio. Decía públicamente que Donald tenía que “aprender a respetarnos” y no dudó en utilizar sus redes sociales para dedicarle libros al mandatario gabacho y ponerse muy gallito. Claro, mencionando que él no sería como su antecesor. Acá un ejemplo:

Ahora que es presidente, Donald Trump siguió con su intento de construir el muro, mencionó que México estaba peor que Afganistán y aprovechandito nos puso a bailar a su ritmo con las amenazas de aranceles… y no pasó nada. AMLO dijo que, él como Bora, “yo respeto”. En serio.

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Foto: @soyferobregon

Las encuestas de Reforma son lo peor… ¿o lo mejor?

Las encuestas de opinión pública de Reforma parecen ser como una adicción para el presidente. Si sus candidatos —o él— no aparecen en la punta, no dudará en descalificarlas: “pasaron por corte y confección” y “están cuchareadas” son algunos de sus adjetivos preferidos. Eso sí, si EPN salía mal calificado o Morena mostraba buenos números… no hay problemas.

Además de ese, hay varios ejemplos de cuando las encuestas de Reforma lo “calumnian” o de cuando se rifan por demostrar el rechazo a Peña Nieto. Según AMLO son encuestas falsas si sus candidatos pierden en Oaxaca, pero a ellos mismos les sale perfecto la cuenta si lo ponen bien arriba.

Decídase… ¿con o sin licitación?

La ley mexicana es clara cuando explica que se permite que el gobierno compre algunos bienes o servicios sin licitación pública. Sin embargo, con la opacidad con la que EPN se manejaba y la corrupción evidenciada en cientos de ocasiones, se convirtió en un día de campo para la oposición que criticaba estas prácticas. Acá un pequeño ejemplo:

Ahora que AMLO porta la banda presidencial aprobó la compra sin licitación de 571 pipas por 85 millones de dólares.

¿Y el Ejército, Señor Presidente? ¿A las calles o a los cuarteles?

“Es perverso que los potentados utilicen al ejército para enfrentar el problema de la inseguridad”, tuiteaba alguna vez un político de la oposición para criticar la fallida estrategia de seguridad de sus antecesores. Es más, hasta un video en YouTube sacó aquel personaje, donde aseguraba que el Ejército debía regresar a sus cuarteles:

Bien raro, ocho años después de aquel bello material audiovisual, ese mismo político llegó a la presidencia con una propuesta de unificar todas las fuerzas militares en una sola organización que se encargara de la seguridad pública. Se llama Guardia Nacional y las fotos de su presentación gritan“abrazos, no balazos”. Échenles un ojo:

Ana Gabriela Guevara es un “orgullo”… a menos que apoye a alguien más.

Ana Gabriela Guevara, la condecorada atleta convertida en funcionaria federal, es una fiel defensora del proyecto de regeneración nacional de Andrés Manuel López Obrador. En las últimas semanas el presidente ha dicho que su participación es “un acierto” y ella es “un orgullo para la nación”. Claro, no le tenía el mismo cariño cuando ella participaba en otro proyecto político.

Si la propiedad asociativa se aplica a su tuit, parece que acusó a la actual directora de la Conade de ser corrupta… aunque la SFP ya la está investigando. Oops.

¿De qué equipo son los bancos?

En el 2012, con EPN ya victorioso después de las elecciones, AMLO acusó que los “bancos que lavan dinero” formaban parte de la “red de complicidades” que se movilizó en favor del copetón expresidente. También reclamó que esos mismos bancos manejaron dinero ilícito para apoyar las campañas del PRI.

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Ahora, hasta subió una foto anunciando la junta con 23 bancos nacionales y extranjeros donde refinanció la deuda de Pemex y hasta presumió que “le tienen confianza” a su proyecto.

¡Manuel Espino me robó la presidencia! ¡Contrátenlo!

Manuel Espino es un político de otra época —o sea, nadie los culpa si no se acuerdan de él—, pero sigue vivito y coleando en funciones públicas en el país. El funcionario del bigotito era el presidente del PAN cuando Felipe Calderón se convirtió en presidente y claro que AMLO se lo recriminaba en redes sociales.

Tan solo tres años después, los dos políticos limaron asperezas y Espino se unió con todo a Morena y a la campaña de Andrés Manuel.  ¿Cómo se dice? ¿PLOP?

¿No que Vazquez Raña y su hijo son de lo peor?

Olegario Vazquez Raña y su chipote —#ConLosNiñosNO— eran miembros inscritos con letras de oro en la Mafia del Poder. Los empresarios de Grupo Ángeles eran acérrimos rivales de López Obrador y él se los hizo saber con un amable tuitazo. 

La cosa es que dos años después, el hijo que tanto criticaba AMLO, Olegario Vázquez Aldir, con todo y su “inmundo pasquín”, se unió a las filas presidenciales como parte del Consejo Empresarial del Presidente.

Despedir trabajadores de la electricidad es “canallada”… ¿y todos los de la 4T?

Aunque hay que admitir que los números son muy distintos en este caso, AMLO fue un fuerte crítico del despido de 44 mil trabajadores del sindicato de electricistas en el 2009. En un tuitazo, al evento lo consideró una “canallada” e incluso “inhumano”. 

Sin embargo, con la idea de la austeridad y la reducción de nóminas en el Gobierno Federal, su administración despidió a cientos de trabajadores del SAT. También hay despidos en el IMSS, en el ISSSTE, en Gobernación, en Hacienda, en Comunicaciones y Transportes. Hay cálculos que dicen que la Cuarta Transformación ya va por los 21 mil empleados gubernamentales despedidos.

Pobres de los que estudiaron en el ITAM

AMLO y el ITAM son como el agua y el aceite. Quién sabe qué broncas trae el presidente contra la escuela de Altavista en la Ciudad de México pero para Andrés Manuel, los egresados de esta escuela son más malos que el cáncer. “La escuela de tecnócratas neoporfiristas que han dañado la economía de la gente y a la nación”, escribió alguna vez.

La verdad es que ahora como presidente sí contrató poquitos graduados de esta escuela pero no quisiéramos ser Zoé Robledo (Director General del IMSS) o Carlos Martínez (director del Infonavit), por mencionar algunos.

El WSJ solo es serio cuando no lo “critica” a él

El Wall Street Journal es un periódico estadounidense fundado en 1889 que ha ganado más 40 premios Pulitzer en su historia. A pesar de las condecoraciones, según Andrés Manuel, apenas lo mencionan en sus páginas se les olvida cómo hacer periodismo de calidad. Por ejemplo, el presidente ya una vez dijo que “no son serios” y que mienten en sus notas… todo porque cacharon que AMLO no traía bien unos números de Pemex.


Eso sí, si hablan de EPN, sus reportes son tan ciertos que podrían ser admitidos como pruebas en una denuncia penal.

¿Qué onda con el Partido Verde? ¿De qué equipo son?

¿Qué tranza con el partido del tucán? En 2015, Andrés Manuel López Obrador ponía a los verdes en el cuadro de honor de la corrupción y les dedicaba dulces palabras. Ahí sigue el tuit en sus redes sociales.

Lo bueno es que cuando Morena necesitaba mayoría absoluta en la Cámara de Diputados no dudó en tomar cinco diputados del Verde y meterlos en sus filas. Erika Rosas, Ana Patricia Peralta , Nayeli Fernández, Francisco Elizondo y Humberto Pedrero —uno de los que se hizo pasar como indígena— son los diputados que extrañamente dejaron de ser “vulgares ladrones” cuando entraron a su partido.

Tampoco nos olvidemos que el Verde apoyó a ‘su gallo’ Miguel Barbosa para ganar la gubernatura de Puebla.

 

¡Hola, Manuel Velasco!

El caso de Manuel Velasco, el exgober de Chiapas y Senador, merecía un apartado propio. No solo forma parte del criticadísimo Partido Verde, López Obrador lo acusaba públicamente de hacer fraudes y de comprar votos en las elecciones de 2015:

Ahora como presidente, Andrés Manuel hasta apareció en una revista apapachando al hijo de Velasco y Anahí. Sin embargo, su cercanía política es todavía mayor: el chiapaneco dijo que “apoyará al presidente donde esté” y en el proyecto del Tren Maya los dos políticos van de la mano.

¿Y los presupuestos de publicidad?

Las administraciones anteriores y su gasto de publicidad fueron una extravagancia ampliamente reportada durante varios años y Andrés Manuel era un fuerte crítico de la situación. Desde su época de Presidente Legítimo™, el tabasqueño decía que, entre otras cosas, bajaría en un 80% el gasto en publicidad oficial.

Ahora como presidente, Andrés Manuel López Obrador destinó un presupuesto de 4 mil 258 millones de pesos. Esa cifra significa casi mil millones de pesos más de lo aprobado en el último año de EPN. Claro, Peña Nieto se pasó por el arco del triunfo lo aprobado y se gastó como tres veces más, pero esa es otra historia.

¿No que bajaba la gasolina?

Uno de los bienes del ‘Olimpo’ mexicano: la gasolina. Ahí, sentado a la derecha del “bendito maíz”, el precio de la gasolina ha sido punto de discusión durante décadas. Además de muchos tuits sobre los aumentos durante la época de Peña Nieto, hay uno que resalta por lo chusco: en 2017, AMLO criticaba que solo había bajado dos centavos.

Claro, cuando a él le tocó ser presidente anunció que el precio de las gasolinas se manejará igualito que en las administraciones pasadas. El precio de la Magna en la CDMX este 1º de julio de 2019 es de 20.40 pesos y de 21.64 el de la magna. Ni la burla perdonan, de veras. 

El día que contradijo a toda su timeline

AMLO ha escrito sobre Peña Nieto decenas ¿o cientos? de veces a lo largo de los años. Le ha dicho “corrupto”, “inepto”, “mafioso”, que entregó un país en “bancarrota” y hasta un día  lo comparó con Hitler… en serio.

Sin embargo, apenas llegó a Palacio Nacional imperó la cordialidad entre ambos políticos y le ha agradecido por no meter las manos en la elección y entregarle “un país estable sin crisis económicas”.

¡Saludos, Raúl Salinas!

Esta es una maravilla. Raúl Salinas, el ‘hermano incómodo’ del jefe de la mafia del poder sigue disfrutando de las mieles del dinero público. Así es, la empresa IUSA —cuyo director general adjunto es el susodicho— recibió un millonario contrato como parte de las licitaciones más recientes de la CFE.

Después de haber escrito varias linduras en su cuenta de Twitter, a la administración de AMLO se le olvidó que le traían tirria y le otorgaron poco más de 640 millones de pesos para entrarle el business de los medidores.

¡Una más!

Esta es chiquita y más chusca que otra cosa pero, una vez,  apareció un tuitazo que ligaba una supuesta enfermedad de EPN para pedir su renuncia. En una de esas ironías de la vida, el remitente del mensaje había sufrido un infarto solo seis meses antes.