Este jueves por mayoría de votos, el Congreso del Estado de México tumbó el decreto de ley de Seguridad Social para los Servidores Públicos del Estado de México y Municipios (ISSEMyM).

La iniciativa para desechar el decreto fue presentada por el diputado Benigno Martínez y fue apoyada por sus compañeros, quienes acusaron que esta ley impulsada por el gobernador Alfredo del Mazo violaba los Derechos Humanos.


Uno de los principales de este proyecto de abrogación fue el presidente de la Junta de Coordinación Política, quien señaló que la actual situación financiera el Congreso se debe a los malos manejos y malversación de recursos del gobierno estatal.

Es decir, que ni los trabajadores ni los ayuntamientos provocaron el supuesto quiebre del ISSEMyM.

Pero ¿de qué iba esta ley? 

Antes de concluir su periodo, la anterior legislatura local aprobó en el acostumbrado fast-track este decreto de ley sin importar las numerosas protestas que esto generó.

Lo que se modificó fue el sistema de pensiones del estado, mismo que pasó a ser un esquema mixto y solidario en donde todos los servidores públicos tenían que aportar recursos a una bolsa de cuentas individualizadas para pagar las pensiones. Es decir, que cada servidor público aportara el dinero, durante toda su vida laboral, para su pensión de jubilación.

Estas cuotas y aportaciones serían administradas por Afores. Además se incrementaba el número de años requeridos para la jubilación.

Las protestas tanto en ese momento, como esta mañana no se hicieron esperar. Este día, burócratas, maestros y médicos asistieron al Congreso para apoyar la abrogación de la ley.