Este lunes, 22 de abril, se estrenaron en la CDMX las esperadísimas Fotocívicas. Como el chiste no es agarrarte en curva sino poner en cintura a todos los cafres chilangos y tratar de darle una necesaria repasada a todos los conceptos de cultura vial, el gobierno hizo pública la ubicación de todas las cámaras de su nuevo programa. 

Entre otras cosas, la idea de las Fotocívicas utiliza —nomás para arrancar— 138 cámaras, radares y detectores de velocidad esparcidos por las esquinas más conflictivas de la Ciudad de México.

Para festejar el estrenón y que los conductores estén enterados, el gobierno publicó la ubicación exacta de todas estas cámaras. A través del Portal de Datos de la Agencia Digital de Innovación Pública puedes echarle un ojo a la base de datos completita o simplemente buscar cuáles son las que quedan cerca de tus trayectos.

Como no quieren que haya fallas, podrás descargar la ubicación por el punto geográfico —si te quieres sentir explorador en Google Earth— o por el nombre de las calles en las que se ubica la cámara. También tienen un mapa normalito para que navegues con confianza o, si prefieres, te puedes echar un clavado al Excel que trae todos los datos.

Ahora sí que hay para todos los gustos y  encontrarás todos los datos de las Fotocívicas en ESTE LINK.

Muy bonito todo, pero… ¿no es mala idea compartir la ubicación de estas cámaras?

A primera impresión sí te puedes sentir culpable, ¿no? Como cuando estaba —hace ya algunos ayeres— compartir por redes sociales la ubicación de los alcoholímetros en las noches de fiesta. Ese “paro” a los conductores ebrios nomás provocó más problemas y puso cientos de vidas en riesgo. Sin embargo, con las Fotocívicas es diferente.

Esta vez, las propias autoridades de la CDMX quieren que sepas dónde están las cámaras.

La razón principal es porque —según sus declaraciones— no intentan agarrarte con alguna multa, solamente se busca que la gente sea precavida y bajen los accidentes día a día en las esquinas más conflictivas de la capital.

“El alcoholímetro sucede sobre todo en las noches y los viajes en la noche no son tan programados. Muchos de los accidentes de tránsito que suceden en el día pasan en los mismos lugares porque son viajes concentrados y es difícil en el hábito diario cambiar de ruta por un radar de velocidad. En el alcoholímetro la distribución espacial del tráfico es completamente distinta, hay mucha facilidad de cambiar de ruta dependiendo de donde crees que está el alcoholímetro. Por eso ahí no debemos hacerlo público”, explicaba Andrés Lajous, secretario de Movilidad de Ciudad de México en una entrevista con Animal Político hace unos meses.