David Hockney, el pintor británico conocido por sus coloridas obras, murió a los 88 años de edad. Sin duda, Hockney es considerado uno de los artistas más emblemáticos de la segunda mitad del siglo XX, por lo que su muerte ha tenido un fuerte impacto en el mundo del arte.
Hockney decía que pintaba para representar “el mundo visible”. No estaba particularmente interesado en corrientes como el expresionismo abstracto, explorado por colegas como Jackson Pollock, sino en crear imágenes que retrataran lo ordinario, a las personas y su contexto.
De ahí la enorme popularidad de su obra, especialmente de la serie de cuadros protagonizada por piscinas californianas. La más famosa de todas es, quizá, A Bigger Splash (1967), actualmente parte de la colección de la Tate.
Así que para celebrar su vida y legado, por acá les contamos algunos datos sobre David Hockney.

David Hockney es sinónimo de California
David Hockney nació en Bradford, Yorkshire, al norte de Inglaterra, en 1937. En muchas de sus obras aparecen representadas las verdes colinas de su lugar de nacimiento.
Sin embargo, siempre fue un viajero. En 1963 visitó por primera vez California, un viaje clave para entender gran parte de su producción artística. Un año después se mudó a Los Ángeles, donde desarrolló algunos de los elementos más reconocibles de su trabajo: colores vibrantes, composiciones luminosas y escenarios dominados por la claridad del paisaje californiano.
De aquella primera visita, Hockney describió California como “la tierra prometida”.

Su amor por Disneyland
El mismo año en que David Hockney nació, Walt Disney presentó Blancanieves y los siete enanos, el primer largometraje animado de la compañía y una de las películas más importantes en la historia del cine.
Lo mencionamos porque, de acuerdo con Sotheby’s, uno de los lugares favoritos de Hockney era Disneyland. Siempre admiró el trabajo de Walt Disney, a quien consideraba un “gran artista americano”. Incluso se dice que su atracción favorita era Piratas del Caribe.

2018, el año más lucrativo para las obras de Hockney
En mayo de 2018, David Hockney rompió varios récords de subasta en una misma noche.
Paper Pool 30 (1978), también conocida como Piscine de Medianoche, se vendió por 11.7 millones de dólares, mientras que Pacific Coast Highway and Santa Monica (1990) alcanzó los 28.5 millones. Ambas ventas se realizaron en Sotheby’s Nueva York.
La obra más cara de David Hockney
El 15 de noviembre de 2018, el cuadro acrílico Portrait of an Artist (Pool with Two Figures), completado en 1972, se convirtió en la obra más cara jamás vendida por un artista vivo en ese momento.
La pintura alcanzó un precio de 90.3 millones de dólares durante una subasta realizada por Christie’s en Nueva York. Con ello, Hockney superó el récord que anteriormente tenía Balloon Dog (Orange) de Jeff Koons, vendida en 2013 por 58 millones de dólares.

La fotografía como base de su obra más costosa
La historia detrás de Portrait of an Artist (Pool with Two Figures) es más fascinante que su precio. Hockney comenzó a trabajar en la pieza en 1971, pero quedó insatisfecho con el resultado y decidió destruirla.
Tiempo después retomó la idea cuando faltaba apenas un mes para una exposición en la André Emmerich Gallery de Nueva York.
Para desarrollar la imagen, viajó a Saint-Tropez y tomó cientos de fotografías con la misma idea en mente: una persona dentro de una piscina, distorsionada por la luz reflejada en el agua, y otra observándola desde el exterior.
De regreso en su estudio de Londres, trabajó alrededor de 18 horas al día durante dos semanas para completar la pintura. “Debo admitir que amé trabajar en esa obra. Trabajar de manera tan intensa es algo maravilloso, muy emocionante“, recordó posteriormente, de acuerdo con Christie’s.


