Lo que necesitas saber:
El desarrollo de la Superinteligencia en Estados Unidos no tendrá regulación gubernamental.
El presidente Donald Trump se reunió con la crema y nata de Silicon Valley. Es decir, con los magnates de la tecnología como Elon Musk — X, Tesla y Space X—; Mark Zuckerberg —Facebook/Meta—; Jensen Huang —Nvidia—; Greg Brockman —Open AI— Satya Nadella —Microsoft—, Sundar Pichai —Google—, entre otros, para firmar un acuerdo y compromisos sobre la Superinteligencia.
¿Qué es la Superinteligencia? ¿Cuál será el impacto de este aparentemente inofensivo plan? Esto es todo lo que necesitas saber.
¿Qué significa el término “Superinteligencia”?
Los términos “Superinteligencia” y su abreviación “SI” —de acuerdo con la orden ejecutiva firmada por Donald Trump— se refieren a las tecnologías y sistemas comprendidos en el término “Inteligencia Artificial“.

Es decir, sólo hizo un cambio en la terminología. En lugar de que toda la comunicación de gobierno diga “Inteligencia Artificial” ahora deberá decir “Superinteligencia“.
¿Y por qué el cambio en el concepto? En la orden ejecutiva señala que las tecnologías desarrolladas por los “innovadores estadounidenses” ya superan lo que se imaginó posible cuando nació el término “Inteligencia Artificial”.
Trump asegura que los sistemas de vanguardia de IA que existen hoy en día van mucho más allá de imitar o automatizar la inteligencia humana. Ahora amplifican cada vez más el ingenio humano y permiten innovar en ciencia, medicina y cualquier ámbito de la actividad humana.

Entonces, el término “superinteligencia” se usará para reflejar la “capacidad transformadora” de estas tecnologías y tooodas las oportunidades que ofrecen a la humanidad:
“A medida de que estas capacidades continúan mejorando representan no sólo Inteligencia Artificial, sino una nueva era de superinteligencia“.
–Donald Trump.
Superinteligencia: Un nuevo acuerdo sobre la tecnología
Donald Trump y los magnates de la tecnología firmaron un acuerdo y compromisos para el desarrollo de la Superinteligencia. ¿Qué implica? Que cada una de esas empresas será responsable de desarrollar su propia tecnología “de manera segura”.

O sea, deberán establecer controles internos que garanticen que su tecnología “se comporte como se espera”. Para eso se acordaron cuatro puntos de control que “garantizarán la seguridad” en los modelos más avanzados de Superinteligencia:
- Dichas empresas deberán supervisar las capacidades de la tecnología en áreas de ciberseguridad, bioseguridad y amenazas químicas para garantizar que no accedan a información no autorizada.
- Tendrán que capacitar a un equipo interno que garantice el funcionamiento adecuado y solucione cualquier problema que se presente.
- Colaborarán con auditores externos independientes para evaluar su desempeño según lo previsto
- Habrá un comité independiente en la junta directiva de cada empresa para recibir informes de los equipos de control y auditores para garantizar que se resuelvan los problemas
“En conjunto, estos pasos darán a cada empresa, a sus clientes y al público la confianza de que la tecnología funciona según lo previsto“, se lee en el acuerdo.

Las empresas que firmaron el acuerdo se reunirán cada cierto tiempo para mejorar los estándares de seguridad y las prácticas de esta tecnología. Aunque no descartan que en el futuro puedan desarrollarlas como leyes formales.
Eso sí, tanta “superinteligencia” reunida y ninguna pudo supervisar que se escribiera bien “United States” antes de firmar. ¿En manos de quién estamooos?
¿Cuáles serán los impactos de la SI?
Más allá del cambio en el concepto hay una alerta que sonó en la cabeza de varios expertos: Adiós a la regulación gubernamental en las tecnologías de superinteligencia.

En otras palabras, los magnates de la tecnología con los que se sentó a charlar tendrán libre albedrío para establecer los estándares de seguridad que consideren “pertinentes” para regular la superinteligencia. Sí, la seguridad en manos de tipos como Elon Musk y Mark Zuckerberg.
Además, entre líneas, apunta a una amenaza contra el desarrollo tecnológico de China. Donald Trump lo insinuó en X: “Quienquiera que gane la SI va a ganar. El presidente Trump se asegurará de que sea Estados Unidos“.
El control total estará, una vez más, en manos de Estados Unidos. Dictarán qué nos dice la superinteligencia, cómo va a interactuar con el mundo y, sobre todo, cómo se va a comportar. En el momento justo cuando la amenaza de la tecnología contra la humanidad está más que vigente.

