Lo que necesitas saber:
Kimi Räikkönen, padre de Robin, llegó a la Fórmula 1 de la mano de Sauber en el 2001
Red Bull ya está preparando a su próxima joya para la Fórmula 1: Robin Räikkönen, el heredero del ‘Iceman’, del último campeón de Ferrari, Kimi Räikkönen.
Robin, de apenas 11 años, se unirá a la Red Bull Junior Team a partir del 2027, para continuar su desarrollo como piloto en las próximas categorías y hasta llegar a la F1.
“Bienvenido a la familia Red Bull, Robin Räikkönen. Uno de los talentos jóvenes más prometedores de su generación, el joven finlandés se unirá a nuestro programa de desarrollo de pilotos a partir de 2027″.
“Robin ya ha demostrado una habilidad excepcional en el karting. Su velocidad, su técnica de carrera y su talento natural lo han consolidado como uno de los jóvenes pilotos más prometedores de su categoría. Al mismo tiempo, impresiona por su madurez, su serenidad y su clara concentración en la conducción“. Dijo Laurent Mekies.
El camino diferente de Robin y Kimi Räikkönen
Aunque Kimi Räikkönen llegó a la Fórmula 1 de la mano de Sauber en el 2001, no fue parte de ninguna academia de pilotos; por el contrario, tuvo un camino muy ‘poco natural’.
Inició a los 10 años en competencias de karts —como todos los pilotos—. Después dio el salto a la Fórmula Ford y, en el 2000, destrozó el Campeonato Británico de la Fórmula Renault 2.0 tras ganar 7 de las 10 carreras con el equipo Manor Motorsport. Su talento era innegable; entre más corría, más pequeñas les quedaban las categorías menores.
Así que su siguiente salto era arriesgado y obvio: F1. Kimi ya había llamado la atención de Sauber, equipo que decidió apostar por su juventud, inexperiencia y talento puro para conducir. Hicieron todo lo posible para conseguir su superlicencia y ponerlo dentro de la parrilla.
¿El resultado? Debutó en el 2001 con Alfa Romeo, consiguió un par de subcampeonatos con McLaren entre el 2002 y el 2006 y, en el 2007, cumplió el sueño de cualquier piloto: se unió a Ferrari y ganó el campeonato ese mismo año.

El reto de Robin Räikkönen
¿Y por qué hablamos del camino de Kimi? Bueno, porque mientras él no tuvo el desarrollo ‘normal’ del resto de los pilotos, su hijo Robin sí podrá tener ese camino con Red Bull, un equipo que sabe cómo formar pilotos —mejor dicho, campeones— para muestra tenemos a dos tetracampeones: Sebastian Vettel y Max Verstappen.
El reto de Robin será soportar la presión de ser un Räikkönen y todas las expectativas que genera su propio apellido, para hacerse de su propio camino en el automovilismo.

Ya vimos que en muchos casos ser ‘el hijo de’ pesa más de lo que ayuda, como en el caso de Mick Schumacher, quien no pudo brillar en la F1 como su padre, Michael, siete veces campeón.

