La historia del cine es fascinante. En poco más de 100 años, ha evolucionado y se ha adaptado a las necesidades de las audiencias con el surgimiento de nuevos géneros o el desarrollo de los mismos de acuerdo, muchas veces, a la disponibilidad de la tecnología aplicada a la industria. Por ejemplo, las películas de terror tuvieron un momento especial en la década de los 20 y 30 gracias al expresionismo alemán, con cintas como El gabinete del doctor Caligari o Nosferatu que dieron paso a Drácula o Frankenstein.

Ahora, el género de terror es uno de los más rentables con propuestas independientes e innovadoras que se hacen un espacio dentro del mundo de las franquicias y remakes/reboots que han traído de vuelta historias “viejas”. La ciencia ficción atravesó un proceso similar a partir de 2001: A Space Odyssey, la cual, de alguna  manera, dio paso a un género que jugó con la comedia, fantasía y el drama tanto en la Tierra como en el espacio como Alien, Volver al futuro, Blade Runner, que ahora ven una vuelta al pasado de Kubrick con títulos como Interstellar, Gravity o Ex-Máquina, por mencionar algunos.

Todos estos cambios, llevaron a la industria a principios del siglo XXI, a proponer distintos estilos pero siguiendo un mismo camino (bastante largo en algunos casos) en el redescubrimiento de los géneros que necesitábamos a partir del nuevo milenio. Y así es como las franquicias y sagas se convirtieron en la fórmula de éxito. No resultó una idea única a partir del 2000; sin embargo, se convirtió en la forma de cumplir con la taquilla y arraigar a los espectadores con un mismo grupo de personajes y una historia que presenta continuidad.

Su valor o calidad se puede poner en duda y es válido hacerlo. Cuando hablamos de las franquicias más grandes del siglo XXI, no siempre se menciona lo mejor, pero sí lo que ha tenido un mayor impacto en la cultura popular fílmica y que construye el camino a seguir en 2019. Por eso, por acá les dejamos las sagas más importantes creadas a partir del nuevo milenio:

El señor de los anillos

No nos dejarán mentir. El señor de los anillos en 2001 planteó las bases del imperio de las sagas no sólo épicas o de fantasía, sino en general. Peter Jackson tomó la importante decisión de adaptar las novelas J.R.R. Tolkien, obras de nicho y muy especializadas, para convertirlas en la mayor referencia de la cultura fílmica cuando hablamos de fantasía. La construcción de los personajes principales y su desarrollo en tan sólo tres películas, fueron suficientes para crear todo un culto hacia una historia compleja y fascinante.

A la primera entrega titulada La comunidad del anillo, le siguieron otras dos, Las dos torres y El retorno del rey. El impacto cultural fue tan grande, que nueve años después de esa última entrega, regresaron con las tres partes de El hobbit, la cual retomó el apego de las audiencias por la saga, pero nunca con la misma trascendencia que El señor de los anillos.

MCU

El señor de los anillos pertenece a un tipo de audiencia mucho más específica con cualidades que se distinguen de entre las demás; sin embargo, una franquicia que le puede hacer competencia es la del universo cinematográfico de Marvel en conjunto con Disney, la cual nos entregó hasta este 2019 un total de 22 películas (con una próxima a estrenarse). Todo comenzó en 2008 con la primera entrega de Iron Man, la cual dio paso a otras dos entregas; una de Hulk; tres de Thor; tres de Capitán América; dos de Ant-Man; dos de Guardianes de la Galaxia; una de Doctor Strange, Captain Marvel, Black Panther y Spider-Man. Pero aún más importante, la saga de Avengers con cuatro entregas, dos de ellas consideradas como épicas.

El MCU se sitúa, de este modo, en un lugar importante en la historia del cine y las adaptaciones cinematográficas de cómics gracias, asimismo, al replanteamiento de algunos personajes ya conocidos desde la historieta, hasta su madurez a través de la pantalla grande. Avengers: Endgame, para cerrar una “primera” parte, ha superado sus propias expectativas con el recibimiento de las audiencias, las críticas positivas y el impacto comercial que la sitúa como la más grande franquicia hasta la fecha.

Harry Potter

En 2001, J.K. Rowling le dio a una generación un nombre y un rostro. A partir de ese momento, el mundo de fantasía dirigida a audiencias jóvenes giró en torno a Harry Potter, un niño mago que junto a sus dos mejores amigos, debe superar varios episodios que lo llevan al día en que sus padres murieron para luchar contra las fuerzas más oscuras. Así suena sencillo, pero en realidad no lo es. Harry Potter, con ocho películas (el último título dividido en dos), le dio a sus audiencias varias lecciones que han trascendido en el tiempo hasta convertirse, con algunos otros personajes, en íconos de la cultura.

Harry Potter apela a la nostalgia y a la idea de un mundo que parece necesario considerando las condiciones de decadencia en la actualidad. Las películas, producidas por Warner Bros., representaron un punto de quiebre para las audiencias más jóvenes que buscaban un tipo de representante o símbolo para sobrellevar un nuevo milenio. Harry Potter, en compañía de Hermione y Ron, se convirtieron en eso, y a la fecha, a ocho años de haber terminado, siguen generando cierta influencia. Ninguna saga posterior, ha podido alcanzar lo que Harry Potter logró, ni siquiera Animales fantásticos, la cual pertenece al mismo mundo.

Los juegos del hambre

El fin de Harry Potter dio paso a la saga de Los juegos del hambre, una adaptación de las novelas homónimas de Suzanne Collins que le dieron a estas generaciones una nueva imagen, esta vez en representación femenina. A través de esta franquicia, conocimos a Katniss, una chica del Distrito 12 (pertenece a un régimen autoritario) que se caracteriza por ser tímida y buena en la cacería. Bajo un sistema de tributo, el gobierno sortea a dos personas de cada distrito para que se enfrenten en una arena contra otras personas de los otros estados, por decirlo de alguna manera.

De Los juegos del hambre salieron tres entregas en las que se vio la evolución de Katniss, quien pasó de un tributo a la figura de la resistencia contra el gobierno autoritario liderado por el presidente Snow, quien mantiene en la pobreza y la ignorancia a su pueblo para que este no tenga la oportunidad de levantarse en armas o proponer otras ideologías.

James Bond

En 2020 se estrenará la película número 25 sobre el agente secreto más famoso del mundo, James Bond. Se trata de una de las franquicias más largas de la historia que comenzó su legado desde la década de los 60 con un sinfín de actores que han dado vida a Bond. Entonces, si comenzó desde antes, ¿qué hace en este conteo? Pues bien. En 2006 se presentó a un nuevo James Bond, dando paso a un nuevo tratamiento del personaje que se apegó más la psicología que a las aventuras llenas de acción que vimos en películas pasadas. Todo comenzó con Casino Royale protagonizada por Daniel Craig, Quantum of Solace, Skyfall, Spectre hasta llegar a la próxima producción.

X-Men

Si hay una serie de películas que plantearon al los superhéroes como la fórmula del éxito en taquilla, esa es la de X-Men con una primera cinta en 2000 cuyo protagonismo corrió a cargo de Hugh Jackman como Wolverine, un mutante que no recuerda nada de su pasado y llega a la academia de mutantes de Charles Xavier. A partir de este momento, comenzó todo un universo (que pertenece a Marvel) que logró apartarse y mantenerse en su lugar a pesar de la llegada oficial del MCU ocho años después.

Con los X-Men llegaron nueve películas incluida la trilogía de Wolverine con el mismo Jackman. A partir de 2011, comenzó una nueva etapa dentro del mismo universo con la presentación de los primeros mutantes, es decir, el pasado de Charles Xavier y Magneto, quienes comandan esta saga desde 2000 como las dos contrapartes más importantes, primero interpretados por Ian McKellen y Patrick Stewart para dar paso a Michael Fassbender y James McAvoy.

Star Wars

No se puede hablar de algo sensacional en el cine, y dejar fuera a George Lucas y la saga de Star Wars. Todo esto comenzó en 1977 con la primera entrega que dio paso a otros dos episodios. Estos establecieron un momento cultural dentro de la ciencia ficción y las películas épicas junto a personajes icónicos como Luke, la princesa Leia, Han Solo, Darth Vader y más.

A finales de la década de los 90, comenzó la segunda etapa (que, linealmente, representa la primera) que dejó mucho qué desear para los primeros espectadores con un elenco de primera, pero que no llegó al lugar que debía. En 2015 el Imperio volvió con un Episode VII  que dio paso a uno más en 2017 como The Last Jedi y uno último para finales de 2019. Todo esto sin contar Rogue One y la cinta en solitario de Han Solo.

Fast & Furious

Nuevamente, 2001 se planteó como el año en que comenzaron las más grandes franquicias. Ese mismo año se estrenó la primera dentro del universo de Fast & Furious, una saga que nos ha regalado ocho películas (más un spin-off próximo a estrenarse) que, en su mayoría, giró en torno a la figura de Brian O’Conner y Toretto, dos excriminales que vivien distintas aventuras a través de la velocidad en autos tuneados. En un principio, los automóviles, arrancones y las carreras de autos, eran el punto central de la historia; sin embargo, con el tiempo dieron un giro de 180 grados para darle mayor importancia a la evolución de los personajes.

El señor de los anillos y Harry Potter terminaron, pero esta franquicia sigue dando de qué hablar gracias al apego de las audiencias y su necesidad de seguir los pases de algunos de los personajes que se presentaron desde la primera película (nada exitosa, por cierto) y siguieron su camino hasta la octava.

Piratas del Caribe

Piratas del Caribe le otorga un poco de dinamismo a esta lista con algo de comedia y fantasía. Todo comenzó en 2003 con La maldición del Perla Negra, la cual fue todo un éxito gracias a la historia y la llegada al imaginario de las audiencias de Jack Sparrow interpretado por Johnny Depp (en sus momentos de gloria). Conforme avanzó la saga, la historia fue perdiendo fuerza y el interés de las audiencias, sustentando todo el universo de manera errónea en Sparrow; sin embargo, fue un personaje que no evolucionó con el espectador y se quedó en un mismo punto del cual no había manera de cómo sacarlo.

Fue a partir de la cuarta película en 2011, que la saga se perdió entre muchas otras propuestas más atractivas a pesar de la llegada de grandes estrellas como Penélope Cruz, Javier Bardem. Aún así, la saga sigue en pie con una sexta producción en proceso que ya no tiene a Sparrow dentro de su universo.

Resident Evil

Resident Evil comenzó como un videojuego y se convirtió en una enorme franquicia protagonizada por Mila Jovovich. En la primera película de 2002, se planteó el primer momento del apocalipsis zombie, el accidente que desató el fin de la humanidad y cómo los sobrevivientes debían lidiar con todo el asunto. Este filme fue todo un éxito en su momento, y la prueba se encuentra en sus seis producciones, las cuales cubren poco más de 14 años dentro del cine.

El personaje de Alice ha estado presente en cada una de las cintas, y su grandeza radica en que conforme avanza el videojuego, también lo hace la cinta. Para muchos (así como sucede con las adaptaciones de novelas) el juego nunca podrá ser superado, pero la realidad es que al menos las primeras tres películas, han hecho justicia a un universo que comenzó en una consola hasta convertirse en una franquicia de videojuego que todavía no ha sido superada.

Toy Story

Los personajes animados también forman parte del imaginario de las audiencias, y muchos de ellos tienen la capacidad de superar su tiempo y continuar con sus primeros espectadores. Eso fue lo que ocurrió con Toy Story, especialmente con Woody y Buzz, los dos juguetes favoritos de Andy que crecieron con él y con nosotros. La primera cinta de 1995 nos presentó la dinámica entre estos juguetes para dar paso a la segunda de 1999, donde sus cualidades se ponen a prueba con la llegada de nuevos personajes.

Sorpresivamente, en 2010 se cerró el ciclo de Andy cuando este cumple 18 años y se va a la universidad. Sin embargo, eso no es todo. Este 2019 se estrenará la cuarta entrega de Toy Story, que a juzgar por los avances, plantea la misma historia de 1999 pero con Bonnie y la llegada de un juguete creado con materiales de plástico como una cuchara, Forky.

El conjuro

Por aquí una franquicia dedicada al género de terror. James Wan es considerado como una de las figuras más grandes en la actualidad gracias a la salida de El conjuro en 2013, una película que, contrario a la costumbre, sorprendió a los fanáticos del terror a pesar de un final dudoso que no le hizo justicia a la trama. sin embargo, fue suficiente para crear un universo alrededor del matrimonio Warren, una pareja real que dedicó su vida a estudiar fenómenos sobrenaturales conocidos en la cultura popular como posesiones, maldiciones y más.

Está en camino una tercera entrega de El conjuro, sin perder de vista el estreno este 2019 de la tercera parte de Annabelle y el hecho de que el año pasado, La monja se convirtió en la más taquillera de esta franquicia. Este 2019 se estrenó La maldición de la Llorona que dará paso a otras más.

Transformers

Con esta saga hacemos referencia a lo que se mencionó en un principio: taquilla no es sinónimo de calidad. Michael Bay nos presentó a los Transformers en 2007 de la mano de Megan Fox y Shia Labeouf. Los efectos especiales y la cantidad de acción, pusieron el ojo de las audiencias en esta cinta, la cual vio nacer otras dos (la última sin Fox por problemas con Bay) y una nueva etapa con Mark Wahlberg y una de orígenes (la mejor de todas, sin duda) con Bumblebee. Transformers se convirtió, en su momento, en un fenómeno que jugó con unos personajes que conocimos en general a partir de una serie animada.