Cuando alguien te quiere echar flores (cortejarte, pues), te dice las frases más típicas y ridículas que se han pronunciado en la Tierra. Está el “eres tan [email protected] como una estrella” o el más utilizado de todos… “eres [email protected] en un millón”. Esta última, independientemente de la cursilería, es una falacia que sólo una langosta podría argumentar…

¿Pero de qué estamos hablando? Pues bien. Resulta que un pescador conocido como el capitán Daryl Dunham, se encontraba en Stonington en la costa de Maine, cuando se encontró con una langosta única (esa sí), tan única, que sus probabilidades son de una en 50 millones…

Mientras se encontraba de pesca, Daryl encontró que una de las langostas, un macho, era de color rojo y negro en un patrón exactamente a la mitad. Estos dos colores únicos, como apuntaron los científico especialistas, se debe a una extraña mutación genética que altera la pigmentación, un fenómeno similar al albinismo y melanismo. En el primero, es imposible sintetizar la melanina, por lo que el animal es completamente blanco mientras el segundo es un exceso de pigmento que hace que el animal sea completamente negro.

Al menos nos queda el consuelo que esta extraña y hermosa langosta, no será puesta en agua hirviendo para gusto de algún comensal, pues este extraño ser de dos colores será donado al Center for Coastal Fisheries de Maine para su investigación y como evidencia de su existencia.

Foto: Maine Center for Coastal Fisheries

La langosta bicolor pasará un tiempo en el Centro, donde será exhibida. Luego será liberado en el mismo lugar donde fue atrapada. Este bello animal compartirá espacio junto a dos langostas color cálico (sus probabilidades son de una en 30 millones) y una langosta azul, la cual podemos ver en una de cada dos millones. Y por si esas cifras no son suficientes, las posibilidades de que estos tres tipos de langostas se encuentren en un lugar, son de una en 90 millones de millones de millones…

La naturaleza no deja de sorprendernos. A pesar de que reconocemos millones de especies y variantes dentro de las mismas, de repente aparece una langosta de dos colores (al mero estilo de Mónica Naranjo) que nos hace pensar que hay más que explorar y descubrir.

Foto: Maine Center for Coastal Fisheries