La ráfaga que fue Keane a mediados de la década pasada dejó, en apenas ocho años, cinco discos de estudio (incluyendo el mini álbum Night Train) que los encumbraron como la banda de piano rock que se oponía al típico protagonismo de la guitarra dentro del género. Tal pareciera que se estaba forjando una abundante carrera en cuanto a producción de material, giras e incluso, varios récrods a vencer.

Sin embargo, en el transcurso de esos ocho años, los miembros se encontraban demasiado inmersos en el proyecto, por lo que decidieron buscar caminos propios en el ya tan conocido descanso (indefinido para variar) que se suele tomar una banda, o bien, un artista dentro de un mismo concepto. Pero eso, al menos para Keane, ha terminado con la salida de su nuevo álbum de estudio. 

Artwork de ‘Cause and Effect’ de Keane.

Y así es como Tim Rice-Oxley ha señalado que las nuevas canciones fueron lo que en realidad unió de nuevo a los originarios de Battle. De este modo tomaron la decisión de producir junto con David Kosten, 13 temas nuevos que construyen el sonido de Cause And Effect, el regreso oficial de Keane después de siete años. Al comienzo, la nostálgica “You’re Not Home” abre con un piano que emula a uno de juguete, algo que se puede interpretar de distintas formas como la sensación de dejar el hogar atrás, una acción que puede llevar a un tipo de catarsis al reconocer estar en un lugar vacío que no se parece en nada a lo que conocíamos.

Como un proyecto orientado al uso de pianos y sintetizadores, Rice-Oxley ha trabajado desde los pads que envuelven cada track, hasta los pianos desnudos como en “Strange Room”, balada dedicada al supuesto bromance (como cuando dos celebridades del mismo sexo juegan a tener una relación) reconciliado con uno de sus mejores amigos en la vida, Tom Chaplin. Este es un ejemplo de todo lo que esperábamos en un regreso con siete años de maduración, una voz más cansada por parte de Tom. Pero no es para que se mal entienda ese letargo en su voz, sino para comprenderlo como una forma de conmover a quien lo escucha, y la razón de esto es que Keane todavía tiene la fuerza (irónicamente) para hacerlo…

Si el trabajo en el instrumento principal es impecable, el enfoque a la innovación para esta etapa recae en la sección rítmica, incorporando baterías electrónicas y más perfiles rítmicos que se salen de lo que ya conocíamos de los ingleses. “Put The Radio On” es el momento más sonoro del álbum, apartado de los demás tópicos que se tratan en el disco, ya que es una meta canción que homenajea a la música al definirla como una guarida en la que nos refugiamos de la vida diaria y todo lo que conlleva estar aquí. 

El mejor tono alcanzado en Cause And Effect es en el que Chaplin se balancea al borde de la pérdida y la esperanza en temas como “I’m Not Leaving”, “Thread” o “I Need Your Love”. Cuestiones como el amor verdadero, el arrepentimiento y el maldito “hubiera” y nuestras ganas de que exista, entre cuerdas y piano, son la cima de esta versión de Keane.

Si consideramos la perspectiva de la voz de la experiencia, se entiende por qué estos temas son en los que más fuerza narrativa muestran Chaplin y compañía. Pero también el porqué suena forzado lo que refiere, en sus letras, a tomar o dolerse al no ver a sus hijos irse a la cama… En ciertos momentos, como “Stupid Things” o “Love Too Much”, las protocanciones alegres y uptempo reflejan que el cuarteto no entrega lo mejor cuando se trata de temas menos introspectivos o de menos trascendencia personal.

Como ha pasado en discos anteriores (en particular, Strangeland como el track homónimo), los temas extras de la banda suelen tener alguna joya escondida. En este caso, “Difficult Year” cierra muy bien la edición de lujo de este sexto álbum de estudio con la reiterada nostalgia alegre de desear que alguien siguiera presente.

Su presentación como headliners del Corona Capital 2019, marcará su sexta visita a la CDMX, por lo que habrá que darle varias vueltas a este álbum para disfrutarlos en vivo tras siete años de ausencia.