Lo que necesitas saber:
Hacemos un recuento de los cambios de Gorillaz en vivo, para calentar motores rumbo a su primer Corona Capital.
Gorillaz tocará en el Corona Capital 2026, junto a The Strokes, 21 Pilots, y muchos proyectos más, que se presentarán en el Autódromo Hermanos Rodríguez el 20, 21 y 22 de Noviembre. Acá te dejamos toda la info.
Damon Albarn siempre ha sacado los trucos de magia en los shows de Gorillaz en vivo. Han cambiado desde el mítico tour del debut, hasta la gira actual, del fascinante The Mountain (del que te dejamos 5 claves acá).
Pero justo por eso, verlos en vivo siempre ha sido una experiencia distinta. ¿Quién toca? ¿Quién canta? ¿Quién aparece en pantalla? ¿Quién sale de sorpresa? Y de sus visitas, las que han hecho a nuestro país han visto distintas etapas de la banda, pero no todas, como con Cracker Island y el Plastic Beach:
De aquellos Gorillaz que llegaron al Palacio de los Deportes en 2002 (mismo año que el primer show de los Strokes en México) escondidos detrás de una pantalla, al protagonismo maximalista que llega con coros, Gorillaz es uno de los actos más grandes del mundo. Hacemos un recuento de los cambios de Gorillaz en vivo, para calentar motores rumbo a su primer Corona Capital.
Así han sido los cambios de Gorillaz en vivo a través de los años
De esconder a Damon Albarn a ponerlo al centro del relajo
La primera vez que Gorillaz vino a México, en 2002, el chiste era no verlos. La banda llegó al Palacio de los Deportes todavía en la era del disco debut, cuando el concepto funcionaba casi como una broma muy seria: el público no iba a ver a Damon Albarn, y a los músicos reales; iba a ver a 2-D, Murdoc, Noodle y Russel proyectados como si ellos fueran el grupo.
Los músicos tocaban en anonimato detrás de una pantalla, mientras el público veía videos de la banda animada y sombras. Apenas se alcanzaban a distinguir siluetas en la parte baja de la proyección. Eso se mantuvo en parte de la gira del Demon Days, y ya cambió para la gira del Plastic Beach.
En México, ese primer show tuvo canciones como “M1 A1”, “Tomorrow Comes Today”, “5/4”, “19-2000”, “Latin Simone (¿Qué Pasa Contigo?)”, “Clint Eastwood” y “Rock the House”, estas últimas con Jamal Gray como invitado.
La alineación creció: de banda fantasma a un proyecto inmenso
El Gorillaz de 2002 funcionaba como una banda oculta relativamente compacta. La magia estaba en que sonara enorme aunque casi nadie pudiera ver quién tocaba. Con el tiempo, eso cambió: Gorillaz empezó a sonar enorme porque cada vez había más gente sobre el escenario. Hoy, esto es The Mountain en vivo:
La gira de Humanz ya presentaba una estructura mucho más grande. Con Damon siempre al centro, ya habían más de 10 músicos sobre el escenario. Gorillaz siempre ha preferido tocar en vivo que meter algún track engañoso.
Ese crecimiento se notó durísimo en México. En 2018, su regreso desde 2002, Gorillaz no vino sólo a tocar los hits. De La Soul para “Superfast Jellyfish” y “Feel Good Inc.”; Peven Everett para “Strobelite” y “Stylo”; Jamie Principle para “Sex Murder Party”; Little Simz para “Garage Palace”; Bootie Brown para “Dirty Harry” y “Stylo”; Pauline Black para “Charger”.
En 2002 Gorillaz parecía una banda escondida detrás de cuatro caricaturas. Ahora, son cada vez más artistas sobre el escenario.
Los coros se volvieron una base recurrente
Gorillaz siempre ha usado las voces como un elemento crucial, para los personajes y para hacer las canciones algo inmenso, colectivo. Pero en vivo, los coros pasaron de acompañar canciones a cargar momentos completos.
En la era de Demon Days Live, a mediados de los 2000, Gorillaz ya había probado el formato grande: banda, sección de cuerdas, varias voces de apoyo, coros completos y hasta un coro infantil para “Dirty Harry” en los BRIT Awards.
Cuando la banda volvió a México en 2018, notamos que Humanz necesitaba voces, capas, respuestas, coros que levantaran canciones como “Ascension”, “Strobelite”, “Andromeda”, “Sex Murder Party” o “We Got the Power”. El show ya no dependía sólo del carisma de Damon ni de la fuerza de los invitados; también necesitaba un bloque vocal que sostuviera la fiesta, los tintes del gospel, el soul y el dramatismo.
La pantalla cambió de papel: antes era el escondite, ahora es la pasarela de los colaboradores
En 2002, la pantalla mandaba. La banda real quedaba detrás. El público veía a los personajes. La experiencia tenía más de instalación audiovisual que de concierto tradicional.
Con los años, Gorillaz encontró una solución más potente: dejar que lo virtual y lo físico compartieran el escenario. Para la gira de Humanz, el equipo creativo hizo algo genial: incluyó a los invitados en las pantallas, con visuales especialmente creados para la gira. Aunque Snoop Dogg ya hacía algo así en Plastic Beach, Humanz lo consagró.
Eso se notó en México desde 2018. Las animaciones de Jamie Hewlett eran la memoria visual del proyecto. Cada canción abría una cápsula distinta: la melancolía postapocalíptica de “On Melancholy Hill”, el delirio de “Clint Eastwood”, la electricidad caricaturesca de “Stylo”, el caos urbano de “Dirty Harry”, el color sintético de “Andromeda”.
Y en la etapa de The Mountain, esa relación parece empujar todavía más hacia lo cinematográfico. Sin meternos a los spoilers, recordemos que muchos colaboradores de este disco, han trascendido, por lo que las pantallas pueden contener homenajes.
The Mountain: el formato más grande de Gorillaz
La etapa actual abre el cambio más interesante para su visita al Corona Capital: Gorillaz ya no sólo viaja con banda y coros, este disco trae muchos invitados que han partido. Por lo que este es el formato más maximalista de la banda hasta ahora.
The Mountain fue grabado en buena parte durante viajes de Damon Albarn y Jamie Hewlett por India, y sus créditos incluyen a colaboradores como Sparks, Black Thought, Bizarrap, IDLES, Yasiin Bey, Omar Souleyman, Gruff Rhys, Anoushka Shankar, Trueno y Johnny Marr, además de grabaciones de figuras que han fallecido, como Dennis Hopper, Bobby Womack, Dave Jolicoeur, Mark E. Smith y Tony Allen. Y aquí es cuando la banda en vivo se unirá a los que están en el más allá.
Veremos el show más grande de Gorillaz hasta la fecha: en los créditos aparecen bansuri, sitar, sarod, tabla, percusiones grabadas en India, harp, metales, trompetas, y corno francés. Estamos listos.
En sus shows recientes, Gorillaz ha tocado buena parte del nuevo álbum y ha sumado invitados como Joe Talbot, Yasiin Bey, Bootie Brown, Kara Jackson, Pos y Omar Souleyman.
El show del Corona será otra mutación de una banda que nunca se presenta igual. Si en 2002 México vio el truco de la banda invisible; si en 2018 vio el regreso masivo con invitados; si en 2022 vio la versión de festival postpandémico; ahora tocaría ver a Gorillaz como una especie de ensamble global, con canciones que piden cuerdas, coros, vientos, percusiones y texturas fuera del molde pop-rock tradicional.

