Lo que necesitas saber:
Una canción de The Manic Street Preachers que nació de una simple pero poderosa frase: "El conocimiento es poder".
Un 20 de mayo de 1996, los Manic Street Preachers lanzaron el que, sin duda, es uno de sus mejores álbumes: Everything Must Go. Su realización parecía imposible, debido a la desaparición de quien hasta ese entonces era su líder y vocalista, Richey James. Sin embargo, la banda se reformuló y entregó un álbum extraordinario que abre con todo un himno: “A Design for Life”.

Los libros, fuente de inspiración para una canción
Pensar que “los de abajo” sólo sirven para partirse el lomo, no es una idea exclusiva de un país ni una época. El reclamo irónico a ese clasista pensamiento es sobre lo que versa “A Design For Life”, uno de los mayores éxitos de los Manic Street Preachers.
Luego de la misteriosa (y hasta ahora sin respuesta) desaparición de su líder Richey Edwards, The Manic Street Preachers parecían condenados a desaparecer… eso desde afuera. Al interior de la banda, se sabía que todavía se contaba con su otro motor creativo, Nickey Wire. Y fue éste quien se encargó de crear el tema con el que la banda se erigió de una aparente caída al vacío.
La frase inicial de “A Design For Life”, la cual es la madeja de todo el resto de la canción, la tomó Wire del lugar en el que él y sus amigos pasaron horas y horas. Una frase grabada en una plaquita colocada a la entrada de una biblioteca al sur de Gales: “Conocimiento es poder”. Frase sencilla pero potente.

“Creo que está en la biblioteca Pill, encima de la puerta (…) y sólo era cuestión de juntar las dos cosas. La canción trataba sobre la cultura de la clase trabajadora galesa y todo parecía encajar”, contó Wire a BBC.
Contra la superficialidad de la clase privilegiada
En el primer sencillo que los Manic sacaron tras la desaparición de Richey Edwards se ironiza sobre la idea nazi de que sólo el trabajo libera al hombre y también sobre que los obreros únicamente encuentran entretenimiento en el alcohol. “No hablamos de amor”, se burla Wire…
¡Cómo pin%/es no hablamos de amor, claro que lo hacemos”, casi-casi dicen los galeses en la canción en la que, además, se reprocha la dignidad superficial que ofrece la clase privilegiada (y ni eso: el desprecio se percibe que ya viene de aquellos que están un poquito arriba de la clase baja).
La música corresponde a tamaña letra: es una pieza épica en la que fluyen influencias de Morricone, Brian Eno y Phil Spector. El resultado: una canción monumental que, al menos en Gales, fue un himno de batalla… no física, sino desde las ideas.
¿Exagerado lo último? Ni tanto. La muestra está en que, cuando se inauguró la nueva Biblioteca Central de Cardiff, un coro entonó la canción con la que abre el emblemático Everything Must Go. Un acto bueno, humilde y nada rockero. Muy de los Manic Street Preachers.

