Lo que necesitas saber:
Traemos en el radar a Vacíos Cuerpos, y te dejamos todo lo que debes saber sobre este proyecto para que le entres de una vez.
Vacíos Cuerpos llega desde Oaxaca como un proyecto que le da lugar en español al post-punk de las pistas de baile sombrías. El proyecto encabezado por Óscar Mansierra mezcla post-punk, darkwave y detalles de new wave brillante que encuentran en los géneros nacidos hace décadas una versión con producción contemporánea.
Traemos en el radar a Vacíos Cuerpos, y te dejamos todo lo que debes saber sobre este proyecto para que le entres de una vez.
¿A qué suena Vacíos Cuerpos?
Vacíos Cuerpos suena a post-punk en español con una producción impecable, que se destaca de bandas que confían en una producción que le tira más hacia lo lo-fi, para producir rolas envolventes con una nitidez asombrosa. Hay matices de darkwave, coldwave y synth-pop sombrío, pero también una intención melódica muy clara: capas y capas bien hechas que se encuentran con motivos emocionales en medio de la oscuridad.
Sus canciones suelen apoyarse en bajos marcados, programaciones calculadas, sintetizadores envolventes y guitarras que cortan sin necesidad de saturarlo todo. Encima de eso aparece una voz que es un elemento que complementa y se une naturalmente a la rola no intenta imponerse a gritos, sino meterte poco a poco en su clima.
Lo mejor es que el proyecto entiende muy bien algo que muchas bandas del estilo olvidan: lo sombrío no tiene por qué ser tieso, algo que suena a las bases de Nitzer Ebb, con la seriedad de Molchat Doma. En Vacíos Cuerpos hay canciones que se sienten melancólicas, sí, pero también tienen mucho movimiento, lo que las vuelve perfectas para una pista de baile triste.
Canciones esenciales de Vacíos Cuerpos
Si quieres entrarle a Vacíos Cuerpos, “Reflejos” es una gran puerta de entrada. Tiene mucho de lo que hace clavarte en el proyecto: atmósferas envolventes, un bajo pegajoso y directo, con sintetizadores brillantes. Es una canción que resume bien su primera etapa y deja claro desde el inicio, que Vacíos cuerpos tenía planeado su sonido.
Otra esencial es “Perdido”, porque ahí se escucha muy bien la parte más directa y emocional de Vacíos Cuerpos. No necesita demasiados adornos para funcionar: la canción avanza con una naturalidad tremenda y es muy minimalista. Te atrapa desde el inicio.
En una etapa más reciente, “Hoy Solo Quiero Odiar” deja ver una cara más frontal. Desde el puro título ya hay una declaración clara: menos contención, más filo, más rabia canalizada en una estructura que sigue siendo bailable y oscura. Ahí Vacíos Cuerpos demuestra que puede empujar su sonido hacia un lugar más intenso sin perder su esencia.
También vale mucho la pena asomarse a “Distancia”, una rola donde la melancolía se vuelve más pulida, más grande, casi cinematográfica. Tiene ese tipo de estribillo y de atmósfera que se quedan rebotando un buen rato después de que termina.
¿Han trabajado o colaborado con otros proyectos?
Destaca la colaboración Past Self, con quienes trabajaron en “Psicofonía”, una canción que ayuda a expandir su universo sonoro sin romper su lógica interna. Nos intriga que prueben más con el formato colaborativo, algo que es una excepción en sus dos discos.
Además de eso, Vacíos Cuerpos también ha hecho un remix para DECEITS, colaboró con Los Látigos en “Exilio” y tuvo una relectura de “Hoy Solo Quiero Odiar” con el toque de Lady Veneno. Todo eso habla de un proyecto que no solo está escribiendo su propia historia, sino insertándose poco a poco en una red más amplia de bandas y artistas que comparten gustos.
Así suena Vacíos Cuerpos en vivo
En vivo, Vacíos Cuerpos es un trancazo con una pared de sonido inescapable. Lo que en estudio puede sentirse contenido o nebuloso, sobre el escenario es mucho más directo. Los sintetizadores envuelven sobre bases percusivas que te hacen bailar, y las canciones terminan siendo más expansiva, sin que suenen contenidas por el formato grabado. La voz está más al frente, algo que hace que las versiones de estudio cobren vida.
Eso hace que su propuesta funcione especialmente bien en foros pequeños o medianos, donde la cercanía con la banda ayuda a que todo se sienta más intenso. Su música pide luces bajas, humo, espacio para bailar y esa disposición emocional que solo aparece cuando uno quiere perderse un rato en canciones tristes.
Tres datos curiosos sobre su historia
El primero es que Vacíos Cuerpos nació en Oaxaca, algo que por sí solo ya le da un lugar especial dentro del mapa del post-punk mexicano reciente.
Además, Óscar es un fanático de la música que prefiere escuchar discos a salir: “Yo no suelo salir mucho a bares ni a tocadas o cosas por el estilo, en realidad soy más de escuchar música en mi cuarto y es así como empezó el proyecto (…)”, declaró en entrevista para 24 horas.
El tercero es que tiene una versión post-punk de “Perdí Mi Ojo De Venado” de Caifanes, como última rola de su EP Hoy Solo Quiero Odiar. En este homenaje poco esperado, reimagina un clásico del rock en un formato más tétrico y atmosférico.

