Lo que necesitas saber:
De acuerdo con el Departamento de Estado estadounidense, Mariaca habría utilizado sus cargos para recibir sobornos, facilitar actividades relacionadas con el narcotráfico y ayudar a delincuentes violentos a evitar a la justicia.
La madrugada de este jueves, autoridades de Bolivia arrestaron a Roger Mariaca, fiscal general del país, junto con otras 13 personas. El gobierno lo acusa de encabezar una organización criminal dentro del Ministerio Público.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, señaló que Mariaca habría utilizado la institución para proteger a personas relacionadas con el narcotráfico y el crimen organizado.
El arresto ocurrió apenas tres días después de que Estados Unidos le negara la entrada a su territorio y cancelara su visa, junto con las de otros 11 funcionarios y exfuncionarios bolivianos.

De acuerdo con el Departamento de Estado estadounidense, Mariaca habría utilizado sus cargos para recibir sobornos, facilitar actividades relacionadas con el narcotráfico y ayudar a delincuentes violentos a evitar a la justicia.
Mariaca llegó a la Fiscalía General en 2024, cuando lo eligieron para ocupar el puesto durante seis años. Antes de asumir el cargo nacional, se desempeñó como fiscal departamental de Santa Cruz.
Las autoridades también detuvieron a Alberto Zeballos, actual fiscal departamental de Santa Cruz, quien además aparecía entre los funcionarios a los que Estados Unidos retiró la visa.
El caso que puso a Mariaca bajo la lupa
Las acusaciones también apuntan al caso del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue extraditado a Estados Unidos en marzo.
Oviedo acusó públicamente a Mariaca de haber sido cómplice y protector de Marset. Además, poco antes del arresto circuló un video en el que aparentemente el narcotraficante hablaba del fiscal y lo identificaba como su amigo.
La BBC señaló que no pudo verificar de manera independiente la autenticidad de ese video.
Mariaca, por su parte, rechazó las acusaciones estadounidenses antes de su detención y afirmó que enfrentaba presiones políticas por las investigaciones que encabezaba.
Entre los casos mencionó la investigación contra Fernando Cerimedo, consultor político de derecha vinculado con los gobiernos de Argentina y Bolivia. La Fiscalía de Mariaca lo acusó de tentativa de feminicidio, entre otros delitos, y permanece detenido en La Paz desde agosto.
El entonces fiscal aseguró que ninguna presión política, nacional o internacional, debía impedir que las autoridades investigaran posibles delitos.

