Lo que necesitas saber:
Julián Quiñones no jugó con la Selección Mexicana en la reciente fecha FIFA por molestias físicas
Julián Quiñones nos recordó por qué fue el gran ausente en los primeros partidos de Rafa Márquez con la Selección Mexicana. Regresó a las canchas con un gol y dos asistencias.
Pero qué decimos gol… ¡Señor golazo a lo Panenka! La Pantera estuvo buscando su anotación todo el partido, por momentos incluso se veía ansioso. El premio vino al final.

El golazo a lo Panenka de Julián Quiñones
¿Y cómo juzgar a Julián Quiñones? Su equipo le estaba dando un baile al rival, ganando cómodamente 4-0 en los minutos finales, y él no se había hecho presente en el marcador con alguno de los goles. Para un centro delantero con el hambre que él tiene, eso es casi un pecado.
Corría ya el minuto 86 cuando vino la pena máxima para el Al-Qadsiha, una oportunidad inmejorable para el mexicano. Y no la desaprovechó.
Julián Quiñones se arriesgó a que lo criticaran si llegaba a fallar, pero de eso vive un futbolista de su nivel. Perfiló y tocó el balón suavecito mientras el arquero se tendía en el césped. La parábola de la esférica, como siempre que alguien ejecuta bien a lo Panenka, fue hermosa.
También se rifó dos asistencias y una fue de lujo
A Julián Quiñones literal solo le faltaba su gol, pues en realidad sí había contribuido con su equipo para la goleada. Hasta antes de su penal a lo Panenka llevaba ya dos asistencias y una fue de crack.
Para la primera tomó el balón por la banda y mandó un centro preciso y precioso que su compañero no desaprovechó. Pero fue la segunda la que nos dejó con la boca abierta.
Quiñones recibió en el centro del área, pero al verse rodeado de defensores, sacó de la chistera un taquito hacia Mateo Retegui, quien recibió y definió también con mucho talento. La defensa rival y sus propios compañeros quedaron impresionados.
Es natural que Julián Quiñones le haga falta al Tricolor; lleva tiempo demostrando que es de lo mejor que tenemos y cada partido se confirma que la nominación al Balón de Oro no es casualidad ni mucho menos una broma.


