Halloween es esa ocasión del año en la que podemos salir a las calles llenos de sangre (falsa, por supuesto), máscaras o disfraces sin que nadie se saque de onda o nos diga algo. Sin embargo, muchas veces las casualidades de la vida hacen que nuestras caracterizaciones sean tomadas muy enserio, al grado de que podrían declararte muerta luego de sufrir un accidente. WTF?!

Aunque parece una broma, en realidad eso le pasó recientemente a una joven llamada Sidney Wolfe, en Ohio, Estados Unidos. De acuerdo con el testimonio de la chica, recogido por The Washington Post, el pasado 28 de octubre ella fue a promocionar la obra de teatro Carrie –basada en la novela del mismo nombre del escritor Stephen King– por lo que usaba un vestido blanco y estaba cubierta de sangre falsa, al igual que el personaje de la adaptación cinematográfica.

Total que al terminar el evento, Sidney se fue en su auto y en el camino un ciervo saltó en frente de su coche, por lo que perdió el control y chocó. El incidente provocó que los servicios de emergencia acudieran al lugar donde había ocurrido el accidente automovilístico, y al ver a la chica en cuestión creyeron que había perdido la vida, pues tenía la cabeza llena de sangre.

Sin embargo y por muy increíble que pareció la escena para los paramédicos, la chica en realidad había salido ilesa y sólo se llevó un moretón con el choque que sufrió. A través de su cuenta de Twitter relató lo ocurrido y posteó algunas fotos de su disfraz. “Estaba demasiado cansada para ducharme y quitarme el maquillaje, así que cuando choqué, los primeros en responder vieron mi sangre y se asustaron”, explicó.

En fin, menos mal que todo fue obra de una gran caracterización por parte de la chica. Aunque probablemente para los servicios de emergencia, este fue uno de esos sustos que no dan gusto.