Ni Blue Demon pudo hacer eso: Guillermo del Toro le quita la máscara a El Santo y revela su verdadero rostro

Uno de los enigmas más grandes en la historia de la lucha libre mexicana es el rostro de El Santo. Todos sabemos que el verdadero nombre del ‘enmascarado de plata’ es Rodolfo Guzmán Huerta pero la cara de este verdadero héroe se mantuvo en el anonimato, sobre todo porque en la impecable carrera del luchador, jamás perdió su tapa y al morir se fue con ella.

Resulta que Guillermo del Toro es uno de los aficionados más grandes de El Santo, por lo que hacía arriba de los cuadriláteros y sobre todo de las casi 60 películas que grabó en toda su carrera, iniciando con todo la época del cine de luchadores que, aunque ahorita puede parecer algo sin sentido y hasta un poco tonto, en su momento fue un boom gracias a sus efectos especiales. Estas películas son muy apreciadas en el extranjero, y por supuesto que Guillermo se vio influenciado por ellas.

En la exposición que el director mexicano montó en su natal Guadalajara, Jalisco llamada En casa con mis monstruos, Guillermo mostraba a todos los visitantes los tesoros que tiene en su enorme colección. Entre todos los artículos de cintas de ciencia ficción y claro, objetos de sus propias películas, Del Toro exhibió una de las únicas fotos donde se puede apreciar por completo el rostro de El Santo. 

Se trata de un registro que le perteneció a Rodolfo Guzmán Huerta cuando inició su aventura frente a las cámaras. Esta credencial fue emitida en 1965 por la Asociación Nacional de Actores (ANDA) y en ella se ve tal cuál, la cara del luchador más famoso en el mundo. Si no nos creen, por acá les dejamos las imágenes:

Foto: Guillermo del Toro

Foto: Guillermo del Toro

Foto: Guillermo del Toro

A lo largo de su carrera como decíamos arriba, El Santo jamás perdió la máscara e incluso se le veía con ella en todos lados, desde cenas de gala hasta cuando salía a la calle. El momento más cercano que tuvimos para ver la cara del mítico luchador fue cuando estuvo en el programa de Jacobo Zabludovsky, donde alcanzó a levantar un poco su incógnita y México pudo observar por unos segundos la cara de uno de los héroes más grande de este país.