Aunque la mayor parte de las bandas que fueron categorizadas bajo esta etiqueta aborrecen el término, aquello que explota en popularidad y suena diferente a todo lo demás tiende a ser bautizado por los medios. Fue así como nació el trip-hop, un término empleado por primera vez en 1994 por Andy Pemberton, periodista de la revista Mixmag, para tratar de describir el nuevo sencillo del productor americano, DJ Shadow.

Sin embargo, el estilo que sería conocido bajo el nombre de trip-hop tuvo su cuna en el Reino Unido, y para ser más preciso, en Bristol, a inicios de los 90. A raíz de los cambios experimentales que repercutían sobre la escena dance británica de post-acid house, el “trip-hop” fue un término acuñado por la prensa británica para explicarse este sonido que mezclaba la música downtempo con breakbeats que tomaban elementos prestados del jazz, funk y soul. En la vanguardia de esta revolución podíamos encontrar a los sellos Ninja Tune, al mando del dúo Coldcut, y Mo’Wax, fundado por Tim Goldsworthy (años después de DFA) y James Lavelle. Quizás conozcas mejor a estos dos productores bajo el nombre de UNKLE, uno de los actos emblemas del trip-hop. Otros sellos que jugaron un papel en el éxito de este subgénero de la electrónica fueron Cup of Tea y Wall of Sound.

Como podrás darte una idea por el nombre, el trip-hop se inspiró bastante en el hip-hop norteamericano de aquella época y por esto sus artistas se percibían a si mismos como actos de hip-hop y no de una rama que sonaba a un juego infantil de palabras. La palabra “trip” se refiere al “viaje” (según Pemberton) que uno emprende cuando se deja llevar por la mezcla de beats lentos, ruidos raros, la prominencia del bajo, y las melodías relajadas presentes en el “In/Flux” de DJ Shadow. Pero el término se quedó para describir con una sola palabra las atmósferas psicotrópicas y el ambient generado por los beats de hip-hop instrumental, un cocktail conjurado por una emergente ola de productores británicos, solo que en lugar de rap, los productores detrás de estos proyectos solían incorporar vocalistas (casi siempre femeninos) de jazz o R&B.

Al poco tiempo, el Reino Unido tenía una opción distinta -y a la vez similar- al britpop de los noventa, con esta nueva ola de artistas electrónicos que a menudo incluso superabam a sus pares rockeros en las tablas de popularidad como el Top of the Pops. Actos como Massive Attack, Morcheeba, The Sneaker Pimps, The Future Sound of London, Tricky y Wagon Christ estaban en la cima, aunque fue por un periodo efímero en realidad. A finales de los 90, el trip-hop había decaído en fama, y muchos grupos desaparecieron del mapa. Los mejores de esta generación se adaptaron a los cambios naturales en tendencias musicales y sobrevivieron al paso de los años a base de experimentos con sonidos distintos. Pero todavía hasta la fecha podemos escuchar los residuos del trip-hop noventero en artistas de la nueva ola de R&B electrónico como FKA twigs, Kelela, Banks y The Weeknd.

En seguida hacemos un repaso de los 5 actos más importantes del género en sus años de gloria.

wildbunch

MASSIVE ATTACK

Massive Attack surgió de las cenizas de The Wild Bunch, un colectivo de DJs y raperos que organizaba fiestas en los 80 con grandes sonideros en los barrios bajos de Bristol. Los DJs mezclaban música de dub jamaiquino, reggae, punk o R&B, sonidos más afines a los gustos de las minorías étnicas y los migrantes de las clases obreras que el pop de Londres o los raves de Manchester. Los sonidos terminaron por transformar la cultura dance de esta ciudad ubicada en el suroeste de Inglaterra. Massive Attack nació a finales de los 80 como otro colectivo integrado por dos egresados de The Wild Bunch, Grant “Daddy G” Marshall y Andrew “Mushroom” Vowles. Los DJs reclutaron al artista callejero Robert del Naja, también conocido como 3D, para proporcionar letras y vocales. Después de algunos sencillos, Massive Attack lanzó su debut en 1991 con Blue Lines, dando crédito a las colaboraciones de Nellee Hooper y Tricky (también integrantes de The Wild Bunch) y la cantante de R&B, Shara Nelson, que contribuyó con vocales al exitoso primer sencillo, “Unfinished Sympathy”.

Aunque no logró conquistar las tablas de popularidad, Blue Lines fue laureado como un clásico instantáneo por la crítica británica, un heraldo del nuevo sonido que nos brinda en un sólo paquete la subversidad del hip-hop, la elegancia del jazz y el R&B, y los samples siniestros que extraían de otros discos para darle un toque cinemático y sensual. Con este estilo tan hipnótico, Massive Attack le abrió las puertas a una ola de artistas que terminaron por definir la escena británica del dance en los 90 con aquello que los medios bautizaron como trip-hop. Esta misma década alcanzó a ver el lanzamiento de otros dos discos del colectivo: su segundo álbum, Protection de 1994, seguido por el increíble Mezzanine en 1998, un álbum que borró cualquier duda sobre la influencia que todavía podría ejercer esta banda. A causa de la naturaleza nebulosa de un colectivo, Massive Attack ha visto a varios artistas transitar por sus filas (desde Tracey Thorn y Elizabeth Fraser hasta Horace Andy y Martina Topley-Bird), pero el eje siempre ha sido -y sigue siendo hasta ahora- 3D y Daddy G.

TRICKY

Si alguien nos pregunta si la etiqueta de trip-hop puede ser acompañada por solo un rostro humano, no hay duda de que Tricky estaría en el primer lugar de esa lista. Otrora integrante de The Wild Bunch y pieza clave en el éxito crítico del primer álbum de Massive Attack, Blues Lines, el rapero de Bristol lanzó su debut como solista en 1995 con Maxinquaye. Decir que Maxinquaye es su debut solista quizás sea una exageración ya que Tricky fue acompañado desde el primer día por su novia de aquel entonces y vocalista, Martina Topley-Bird. De hecho, las contribuciones vocales de Tricky siempre han sido limitadas, prefiriendo trabajar como productor en sus discos y cediendo el micrófono a Martina o a su elenco de cantantes femeninos. Si Tricky tomaba el micrófono era para susurrar sus versos, producto de un flujo de rimas improvisadas, brindándole un ambiente todavía más siniestro a sus atmósferas. Además, la fama internacional de Tricky trascendió a la de sus camaradas de Massive Attack por actuaciones en películas como The 5th Element.

PORTISHEAD

Que no te escuche Geoff Barrow decir las palabras “trip-hop” y “Portishead” en la misma oración a menos de que quieras un golpe en la cara, pero no hay duda de que esta banda (también de Bristol) terminó por acentuar la popularidad mundial del trip-hop a mediados de los 90 con su primer álbum, Dummy. Este disco incluso se llevó el premio Mercury de 1995, pasando por encima de Maxinquaye. Sin duda influenciado por sus pares de Massive Attack (Barrow trabajó brevemente con ellos a inicios de los 90), Portishead agregó samples de las bandas sonoras que ambientaban las viejas películas de espías, todo para subrayar los emotivos vocales de Beth Gibbons y así brindarle al disco esa vibra de cabaret nocturno y deprimente. No había un álbum más cool en el planeta que Dummy y su alcancé se sintió incluso en Estados Unidos, donde se fingía sordera al escuchar dance británico experimental. El debut de Portishead se convirtió en un hit de culto aunque sus integrantes eran notorios por mostrar su aversión a los medios, por lo que sus sencillos casi no recibían atención de la radio. Un par de años después, el trío de Barrow, Gibbons y el guitarrista Adrian Utley lanzaron su homónimo segundo álbum, para que una gira después desaparecieran de la luz pública. Les tomó varios años volver a juntarse para tocar conciertos y trabajar en un tercer álbum, pero la espera valió la pena.

MORCHEEBA

No estamos incluyendo en esta lista a Morcheeba solo porque tiene un próximo concierto en México (14 de noviembre en El Plaza Condesa, por cierto), sino porque este trío de Londres encapsula perfectamente el sonido del trip-hop cuando el género transitaba por su mejor periodo comercial. Morcheeba básicamente perfeccionó la fórmula por medio de los dulces vocales de Skye Edwards y la fusión electrónica de estilos proporcionada por los hermanos Paul y Ross Godfrey. Morcheeba hizo su debut en 1996 con Who Can You Trust? seguido por su brillante segundo álbum, Big Calm. Su trabajo fue en parte responsable por la inclinación del trip-hop a finales de los 90 hacia el territorio del chill-out y el acid jazz.

DJ SHADOW

El único artista estadounidense en esta lista, Josh Davis -mejor conocido como DJ Shadow- construyó la base sobre la cual el trip-hop levantó sus columnas. Originario de California, Davis encontró una audiencia más afín a su estilo experimental de hip-hop en el Reino Unido, donde fue arropado por Mo’Wax. James Lavelle convenció a Davis a lanzar su sencillo “In/Flux” a través de su sello disquero en 1993 y unos años después estrenó su tan aclamado y ahora legendario debut, Endtroducing… Gracias a su conocimiento enciclopédico de records, Endtroducing… dejó cortó cualquier definición que existía de la palabra “fusión”. Este disco saltó a la fama no solo por ser el primer álbum que únicamente consiste de samples, sino por darle nueva vida al hip-hop, mostrando que su lado instrumental es más que solo beats que los raperos usan de fondo para sus versos. Eso sí, hablar de la enorme influencia que todavía hasta la fecha goza el Endtroducing es otra historia que nos servirá para otro artículo…

Otros artículos en la serie:
Blondie y su lugar entre las 5 bandas más importantes del punk de NY
The Beatles y su lugar entre las 5 bandas más importantes de la British Invasion
Bon Jovi y su lugar entre las 5 bandas más importantes del glam metal
Arctic Monkeys y su lugar entre las 5 bandas más importantes del indie rock británico
Soundgarden y su lugar entre las 5 bandas más importantes del grunge
Mono y su lugar entre las 5 bandas más importantes del post-rock

Texto: @ShyTurista

Comentarios

Comenta con tu cuenta de Facebook