El proceso electoral todavía está verde, pero en estas semanas —y en días previos al arranque— nos hemos tenido que recetar varios intentos lastimeros de nuestros políticos en busca del voto. Ahí tenemos el caso del amigo José Antonio Meade, el precandidato presidencial que viaja en Metro y Metrobús, que lo mismo ha invocado la espada del augurio o musicalizado mítines a ritmo de reguetón. En esta lista también podemos incluir al panista Ricardo Anaya Cortés quien se ha echado un par de palomazos —de pena ajena— con el Vaquero Rocanrolero Juan Zepeda (“La Bamba” y “A.D.O.“).

¿Qué tal les suena Andrés Manuel López Obrador asegurando que ganará la Presidencia y todos bailaremos “Despajito“? ¿Pedro Ferriz de Con forjando un porrito? ¿Armando Ríos Piter identificándose con Luke Skywalker? ¿Margarita Zavala pidiendo firmas como regalo de Navidad? ¿O Miguel Ángel Mancera bailando un rap ambientalista sólo para chavos?

Pedro Ferriz de Con forjando un porro

Foto: Deforma

A esta galería de papelones se le puede sumar todo lo que han hecho los precandidatos al Gobierno de la Ciudad de México. En estas semanas hemos sido testigos de intentos irrisorios por ganar votos. Por ejemplo, vimos al priista Mikel Arriola viajando en metro —”ese pokémon democratizador de la clase política”, como lo bautizó la socióloga Paloma Villagómez en una de sus columnas—.

Un caso especial es el de Salomón Chertorivski Woldenberg, exsecretario de Desarrollo Económico de la capital. El político que juraba y perjuraba que no iba a dejar su cargo en el gobierno cedemeco, ha realizado algunos de los spots más espantosos de los que se tenga memoria. Hay algunos jingles electorales que pegan por sí solos (cof Movimiento Naranja cof) y otros que son más forzados que nada. En esta segunda categoría entra la cumbia “Oye, Salomón“.

Si la canción, por sí misma, no nos produce nada, el video es caso aparte. Al ritmo de frases como “Salomón es chilango”, “Salomón sí se la rifa”, “Salomón sí cuida el barrio y es de vecindario”, podemos ver al político y economista bailando en mercados, el Metro (¡otra vez se presenta este fenómeno!) y hasta preparando unos taquitos al pastor.

¿Chertorivski con CH de Chilanguísimo? 

En un video publicado ayer, 3 de enero, el precandidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) presume sus conocimientos sobre cultura chilanga. Así como lo leen. A lo largo de minuto y medio, don Salomón busca demostrar que no le falta barrio, que es pueblo, que se la sábanas y que es un ciudadano más como nosotros. “Ya chole, chale…”, le cuestiona una voz femenina buscando que el precandidato autocomplete la frase. “Chilango“, contesta el político, lleno de confianza. Error: el verso de “Chilanga Banda”, compuesta por Jaime López y popularizada por Cafe Tacvba, dice “ya chole, chango chilango”. El ejercicio continúa así:

Foto: Notimex-Bernardo Moncada

—¿Relaja?— le preguntan.

—… la raja—, reponde Chertorivski.

—¿Estoy esperando mi camión?

— En la terminal del ADO—, dice cantadito.

— Chile del que pica…

—O del que no pica.

—Se compran colchones…

—Refrigeradores, lavadores o fierrro viejo que vendaaannn.

La triste rutina de slang chilango y locaciones de la capital continúa así por más de un minuto.  A veces pareciera que nuestros políticos piensan que ser joven es sinónimo de ser tonto. ¿Creen que estas estrategias le ganen el voto millennial a alguno de estos candidatos?