Lo que necesitas saber:

The Hives conquistaron un venue más en la CDMX, a más de 20 años de su primera visita. Te contamos lo que vivimos en esta noche.

Nos tocó ver a The Hives en un foro atípico para la banda sueca, acostumbrada a tocar en venues que se prestan para volverse un ring caótico de mosh pits y descontrol. Ahora, dentro de la gira del disco The Hives Forever, Forever The Hives, el quinteto liderado por Howlin’ Pelle Almqvist —con temática de realeza incluida— llegó al que quizá es el venue más elegante de la CDMX para presentarse una vez más ante uno de sus públicos más fieles.

Sin abridores, la banda salió a las 9:30 de la noche. Nos esperaban sorpresas para una noche más de risas y rock, con una de las mejores bandas del género actualmente.

the-hives-teatro-metropolitan-resena-concierto
Como siempre, los Hives no bajaron la intensidad durante todo su show. Foto: Lulú Urdapilleta / OCESA.

Un show íntimo y atípico para una banda atípica

El Teatro Metropolitan fue un triunfo más para The Hives en México

El anuncio de este concierto llegó después de que se anunciara que The Hives vendrían como invitados especiales de My Chemical Romance en sus dos fechas en el Estadio GNP Seguros. Los Hives siempre han retado el status quo del rock, y este show tiene todo que ver con su mitología rara y única. ¿Por qué ahora? ¿Por qué un Teatro Metropolitan habiendo llenado un Palacio hace dos años? Todo hizo sentido mientras avanzaba el show.

Nosotros hemos visto a los “Hives del Suecia” desde aquel show en el Circo Volador en 2005, hasta el más grande de su historia en México, hace 2 años en el Palacio de los Deportes. El Metropolitan fue algo distinto, íntimo y hasta familiar, vimos varias niñas y niños con sus papás.

the-hives-teatro-metropolitan-resena-concierto
Jamás nos cansaremos de ver a The Hives en vivo. Foto: Lulú Urdapilleta / OCESA.

Respetando el teatro como arte, The Hives manejaron la noche como actores: con intros, intermedios y un guión muy bien planeado. “Hola México, esta es una noche especial”, abrió Pelle, recordándonos qué hacíamos ahí y, sin spoilers, definió el tono.

Arrancaron con una de su disco más reciente: “Enough Is Enough”, seguida del clásico “Walk Idiot Walk”. Como siempre, aceleradas y distorsionadas, varias que nunca habían sonado en la CDMX y que el público recibió con todo. El Metropolitan tuvo que aguantar a una audiencia que simplemente no podía ver a The Hives sentada ni por un segundo.

the-hives-teatro-metropolitan-resena-concierto
El Metropolitan fue ideal para que Pelle se moviera por todos lados. Foto: Lulú Urdapilleta / OCESA.

La primera escena espectacular llegó cuando Pelle decidió bajarse a recorrer el teatro, aunque fuera “temprano” en el show. Lo hizo toda la noche, sorteando celulares y eso sí, saludando a todas las manos que le salían al paso. Porque si algo define a esta banda es que no saben guardarse nada.

El ninja que tienen como ayudante en el escenario también se roba la noche. Igual toca el pandero, las maracas, o sale corriendo a máxima cuando a Pelle se le ocurre bajar del escenario. Al final, salió a recibir los aplausos junto a la banda. Es parte de la rareza y personalidad de unos Hives que ojalá nunca se cansen.

Sus majestades han alcanzado status de realeza

Con nuevos trajes luminosos y las mismas bromas de siempre, nos dejaron claro dos cosas: están en su mejor forma y necesitamos que nos pasen la receta para “envejecer” así. Pelle va para los cincuenta y no se sabe la de estarse quieto.

No sabemos qué le ponen al agua en Suecia, pero es impresionante que The Hives no bajen la intensidad en casi dos horas de show, siendo casi cincuentones. En rolas como “Main Offender”, Pelle se dejó ir con todo: brincando, aventando el micrófono y hasta trepándose al audio.

the-hives-teatro-metropolitan-resena-concierto
El Metropolitan fue sede del primer show de The Hives en 2026. Foto: Lulú Urdapilleta / OCESA.

Fue quizás el momento en el que más se atrevió, llegando al centro de la primera seccion del público.

Un show de estadios en un venue pequeño

Ver a The Hives en un lugar así fue espectacular. Son banda de arenas y estadios, pero demostraron que pueden hacer sentir un teatro con la misma contundencia. Es increíble que sigan ejecutando riffs veloces en canciones que no bajan el ritmo durante cuatro o cinco minutos, y que de inmediato sigan con lo siguiente. “Tenemos mil canciones más de los Hives. Más tarde, más música de Hives, pero primero un cervecito”, dijo Pelle antes de refrescarse para continuar.

Pelle se aventó una declaración que nos encantó: “¿Estás viendo a los Hives por primera, segunda, quinta vez?” “No importa. No permitas que sea la última”. No podríamos coincidir más.

the-hives-teatro-metropolitan-resena-concierto
Nicholaus Arson da todo en los riffs de guitarra. Foto: Lulú Urdapilleta / OCESA.

El Metropolitan se desbordaba de energía, y para “Tick Tick Boom” nos sorprendieron lanzando globos negros y blancos en el público. Necesitamos más shows de rock de estadio en teatros del aforo del Metropolitan. Es una experiencia intensa que se debe vivir al menos una vez en la vida.

Una vez más, The Hives dieron un concierto intensísimo, pero ahora fue atípico y dedicado a los más fans. Ante la pregunta que lanzó Pelle en la última rola del concierto, “The Hives Forever, Forever The Hives”: “Will I go ’til I’m dead?”, solo podemos contestar: esperamos que sí, Pelle. Pero pase lo que pase, The Hives han alcanzado la inmortalidad en la historia del rock.

Todo lo que no sabías que necesitas saber lo encuentras en Sopitas.com

Entusiasta y nerd musical desde que tengo consciencia. Lector obsesivo y escritor. Ávido de escuchar y presenciar música en vivo. Músico novato a ratos. Egresado de Derecho y (casi) de Letras Inglesas...

Comentarios

Comenta con tu cuenta de Facebook