Cuando eres niño, las celebraciones de la Iglesia Católica te caen como anillo al dedo. La mejor es Semana Santa: te dan dos semanas de vacaciones que, antes del nuevo milenio, servían para aventarte globos de agua con tus amigos y pasarla bien. Los ricos de la colonia se iban a Acapulco o a Ixtapa-Zihuatanejo.

Ya de adulto entiendes que tus papás tenían que pedir vacaciones en sus trabajos porque, en realidad, no son días oficiales. La separación entre Estado e Iglesia es importante, y por eso el que sí es feriado es el 21 de marzo, por el natalicio de Benito Juárez, quien estableció ese principio que honra la autonomía de la ciudadanía y la libre creencia.

Semana Santa
Semana Santa / Foto: Shutterstock

Semana Santa

Pero a nadie —de verdad, a nadie— le haría daño que, mínimo, el Jueves y Viernes Santo fueran oficiales. En la Semana Santa de 2026, lo más cercano a algo “santo” es poner el último disco de Rosalía a todo volumen porque, eso sí, hay chance de hacer home office.

Entonces, te toca trabajar y ya no puedes gastar agua porque el mundo no está para esas prácticas y los sistemas Cutzamala, Lerma y compañía tampoco están para lujos.

Pero lo peor —lo peor de todo— es cuando tu tía, la más católica, te dice que no puedes comer carne y que debes seguir los rituales de la Iglesia porque, si Jesús sacrificó su carne para salvarnos a todos, tú podrías no comer carne un día.

Entonces… ¿qué tanto le puedes regatear a tu tía esta tradición tan conocida y respetada? Acá te contamos.

Papa Juan Pablo II
Papa Juan Pablo II / Foto: Shutterstock

Comer o no comer carne en Semana Santa

El Jueves Santo puedes comer lo que quieras. El viernes no. Hay personas que deciden no comer carne roja durante toda la semana, pero eso ya es una decisión personal. Si te apegas a los preceptos, el Viernes Santo queda prohibido.

La realidad es que en ninguna parte de la Biblia —ni en las que sí leyó Peña Nieto de adolescente— se dice explícitamente que no se puede comer carne en Semana Santa.

Tu tía lo dice porque no comer carne se convirtió en un ritual establecido por la Iglesia. Y donde sí está escrito es en el Código de Derecho Canónico de Juan Pablo II, publicado en 1983.

En el Canon 1251 se indica que: “todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne…”, y que el ayuno y la abstinencia se observan especialmente el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Carne roja que no se puede comer en Semana Santa
Carne roja que no se puede comer en Semana Santa / Foto: Shutterstock

¿Pero por qué?

No comer carne en Viernes Santo es una forma de abstinencia, una práctica que desde los inicios de la Iglesia se relaciona con el sacrificio y la humildad. También se entiende como penitencia: una forma de arrepentimiento por los pecados y las faltas cometidas.

Y, claro, todo esto está ligado a la disciplina. Para acercarse a lo divino, hay que ejercer autocontrol y renunciar a ciertos placeres.

¿Qué carne no se puede comer?

De acuerdo con la Arquidiócesis de San Pablo y Minneapolis, la abstinencia de carne aplica para católicos a partir de los 14 años.

La carne prohibida incluye res, cerdo, pollo y pavo; es decir, animales terrestres. Y en ese caso, los peces quedan fuera. ¿Por qué? Todo parece indicar que la idea tiene su origen en la palabra misma: viene del latín caro, que significa “carne viva”.

Y, como casi todo en la vida, esto también tiene un trasfondo económico: antes, la carne era un alimento caro, reservado para celebraciones. Así que abstenerse de comerla también implica no acceder a un lujo ni a algo asociado con festejo.

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En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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