Lo que necesitas saber:
Pina también tuvo la fortuna de asistir al partido inaugural este 2026 y cuenta con mucha emoción que será un momento que recordará por siempre.
Si algo caracteriza a los mexicanos es su perseverancia y las ganas que le ponen cuando se proponen hacer algo. Y es que con el Mundial 2026 se dio a conocer una de las historias más conmovedoras y, sin duda, inspiradoras.
La FIFA nos contó la historia de Pina Flores, una mujer conocida como la “voluntaria eterna”. Este no solo es su noveno voluntariado en eventos internacionales, también es el tercer Mundial que vive en México.

Y es que parece difícil de creer que haya estado presente en las tres Copas del Mundo celebradas en nuestro país, en 1970, 1986 y ahora en 2026. Algo que cuenta con muchísima alegría y que demuestra que la edad no ha sido un obstáculo para seguir haciendo lo que le apasiona.
A pesar de que ya es una adulta mayor, sigue muy activa y asegura que, además de ser una gran oportunidad para ella, este voluntariado “demuestra que puedo mantenerme activa”.
Pina también tuvo la fortuna de asistir al partido inaugural este 2026 y cuenta con mucha emoción que será un momento que recordará por siempre. Y es que fue justo en ese encuentro donde México consiguió su primera victoria del torneo. Sin embargo, ella no estaba tan al pendiente del marcador, sino de las caras de los aficionados.
“Fue pura alegría. Para mí, solo eso hizo que todo el Mundial valiera la pena”, recordó.

Sin duda, Pina le ha mostrado la mejor cara de los mexicanos a todas las personas que ha conocido. Se siente orgullosa de su cultura, de la calidez de la gente y de poder representar a la Ciudad de México con una sonrisa.
Aunque asegura que este será su último voluntariado porque ha ido posponiendo esa decisión durante mucho tiempo, también reconoce entre risas que es una “adicta” al voluntariado. Así que ya veremos si realmente logra despedirse.
Lo que sí es un hecho es que buscará aparecer en el Libro Guinness de los Récords por su trayectoria como voluntaria. Sin duda, un orgullo para los mexicanos y una prueba de que no importa la edad que tengas, ningún sueño es demasiado grande para cumplirlo.

