Así se puso la fiesta que armaron Federer y Zverev en la Plaza México

Roger Federer consintió a los aficionados mexicanos al tenis y convirtió la Plaza México en la sede de una auténtica fiesta. El suizo se impuso en dos de tres sets al alemán Alexander Zverev 3-6, 6-4 y 6-2, en el partido que marcó un nuevo récord de asistencia para un juego de tenis, con más de 42 mil aficionados.

El récord anterior era de 35 mil 681 espectadores en un juego entre Kim Klijsters y Serena Williams en Bélgica.

Federer fue recibió un montón de muestras de cariño por parte de la afición mexicana a tal grado que Zverev tuvo que pedir un “poco de amor para mí”, a la mitad del partido y la afición le respondió de manera positiva.

Durante el partido, el suizo se detuvo en varias ocasiones para interactuar con los aficionados y el más suertudo fue un niño, quien se llevó una raqueta Roger, además de una gorra y una pelota.

Zverev trató de conectar con el público mexicano desde el inicio mostrando chamarra y playera de la Selección Mexicana, pero era consiente que el protagonista de la noche era Roger.

 

En lo que respecta a los deportivo, Zverev puso en evidencia su potencia en los saques con bolas que superaron los 220 kilómetros por hora, por lo que Federer tuvo que pedir a los recogepelotas tener mucho cuidado.

Roger sufrió por momentos con la altura de la Ciudad de México, sin embargo eso no fue impedimento para que compartiera su talento y regaló varias pinceladas que ha mostrado a lo largo de su exitosa carrera.

Al final del partido, Federer fue invitado por el público mexicano a regresar, ahora al Abierto Mexicano de Acapulco, y aunque no garantizó que fuera para el próximo año, si prometió volver a México. “Acapulco es una ciudad hermosa, cometí un error al dejar pasar tantos años sin visitar México, prometo regresar”.