Si creían que ya conocían todas las cosas curiosas de Japón, están muy equivocados. El país del sol naciente no sólo se caracteriza por sus celebraciones raras o sus ataques de jabalíes en plena luz del día, porque también hay maravillas como la tienda de papas que es atendida por… ¿un perrito?

¡Pásele, joven! ¡Compre sus papas al perrito!

Así es, el animal es el encargado de atender un puesto de papas, un trabajo fuera de lo común si tomamos en cuenta que normalmente los perros ayudan a la gente de otras formas. Este negocio se ha vuelto viral en las redes sociales, ya que las fotos muestran a este buen chico en el negocio, recibiendo a los clientes y “despachando el producto”.

El perrito que atiende un puesto de papas en Japón

El perrito que atiende un puesto de papas en Japón

El perrito que atiende un puesto de papas en Japón

El simpático Ken-kun vive en la ciudad de Sapporo, que está en la isla de Hokkaido. Ahí, las personas de la localidad eligen las papas rostizadas (conocidas allá como “yaki imo”) que se encuentran en una caja, luego dejan la módica cantidad de 100 yenes en el mostrador y, para finalizar, el perrito de raza Shiba Inu se encarga de despedirse amablemente. Digamos que es una especie de recepcionista.

El perrito que atiende un puesto de papas en Japón

“Debido a que soy un perro, no puedo dar cambio”, dicen los carteles acompañados con dibujos de este canino. “De todos modos, las propinas son bien recibidas”.

Cuando alguien se acerca a comprar, el buen Ken-kun aparece para recibirlos, se asegura de que la transacción se lleve a cabo correctamente y permanece ahí hasta que la persona se va. Él no está entrenado para perseguir ladrones ni nada, así que es un anfitrión que emplea un modelo de trabajo basado en la confianza.

El perrito que atiende un puesto de papas en Japón

El perrito que atiende un puesto de papas en Japón

En fin, ahora saben que los perritos pueden desempeñar más labores que la de policías, guías, guardias de seguridad o atletas. Si alguna vez visitan Sapporo y tienen antojo de comprar unas papitas, saben que pueden visitar el negocio de Ken-kun, que seguramente estará feliz de atenderlos, siempre y cuando sean considerados y le rolen un bocadillo.