El Corona Capital siempre nos trae sorpresas muy gratas como el regreso de Bloc Party a México, después de tres años de su última visita a nuestro país cuando dieron un espectacular concierto en El Plaza Condesa. El motivo por el que vuelven es uno muy importante, ya que tocaran completito su disco debut, Silent Alarm, uno de los álbumes más importantes de la década y que influenció a muchas bandas que más tarde la romperían en el mundo de la música y hasta en el mismo festival.

Cuando Bloc Party estaba componiendo este discazo, hubo un movimiento muy importante de bandas en el Reino Unido, algunas como The Libertines ya iban de salida pero a la par de ellos crecieron músicos que en el futuro darían de qué hablar como Franz Ferdinand, Bombay Bicycle Club, The Horrors, The Fratellis y Klaxons, solo por mencionar algunas. Tomando influencia de músicos tan diversos como Sonic Youth y Mogwai –por ahí hubo valientes que dijeron que se habían fusilado algo de Gang of Four pero nada que ver–, Kele Okereke, Russell Lissack, Gordon Moakes y Matt Tong entraron al estudio sin saber que iban a ser una influencia para próximas generaciones.

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Bloc Party tocando en 2004/Foto: Getty Images

Silent Alarm va de menos a más, quizá por eso en esta gira en el que está tocándolo de principio a fin empiezan desde la última rola hasta la primera, pero nosotros vamos en orden. El disco abre con “Like Eating Glass”, que nos presentaba a una banda sumamente talentosa y con ganas de mostrar su propuesta a base de canciones potentes pero no necesariamente ruidosas, 

Después llegaría una de las canciones más conocidas de Bloc Party, la rápida “Helicopter”, que sirve como la carta de presentación perfecta de Kele Okereke y compañía, donde nos muestran el sonido tan particular que tienen y que los haría famosos. Guitarras vertiginosas, bajos potentes, baterías rápidas y coros épicos son el sello de la casa de los de Londres. Esta canción fue tan popular que apareció en el (quizá ahora no tanto) famoso videojuego, Guitar Hero, ¿quién no la tocó? No se hagan.

“Positive Tension” nos da otra perspectiva de la banda con esa línea de bajo hipnótica junto a una guitarra y sintetizadores ambientales, para a la mitad de la rola regresar al ritmo que llevábamos con la anterior canción, esta es una de esas joyitas ocultas que tiene Bloc Party.  Después pasaríamos a “Banquet”, que terminaría de cerrar ese sonido tan peculiar por el que se hicieron famosos, creado con base a riffs juguetones.

“Blue Light” sería la calma perfecta, con Kele cantando suavemente mientras deja que un glockenspiel y las guitarras con apenas un overdrive perceptible sean los protagonistas de todo. Por otra parte “She’s Hearing Voices” se nos presenta con un sonido oscuro que va creciendo conforme va avanzando, es justo con esta rola en la que podemos escuchar la amalgama perfecta entre el bajo y las guitarras que más tarde otras bandas usarían y popularizarían en el mal llamado indie rock. 

Una de las canciones más populares de este discazo es “This Modern Love”, una balada frenética que habla sobre ese bello sentimiento y todo lo que haríamos por estar con esa persona especial, sin importar que eso pueda significar algún daño físico o emocional. El mensaje de esta rola fue tan potente que para terminar la primera temporada de How I Met Your Mother la utilizaron justo en las últimas escenas, donde vemos a Ted regresando con Robin después de que hizo que lloviera solo para unos segundos más tarde ver al pobre Marshall triste por la partida de Lily.

Ya a la mitad, Bloc Party nos mostraría que aún tenían ases bajo la manga, “The Pioneers” con un tenue riff de guitarra procesado con un delay y “Price of Gasoline” con esos estresantes aplausos levantan por completo el disco, sacando el lado más experimental y hasta bailable de la banda con un final difuso. “So Here We Are” regresa a ese mood ambiental y dulce, convirtiéndose en una de las rolas más emotivas del disco.

“Luno” le devuelve a todos los escuchas esas ganas de brincar al escuchar esos acordes y arreglos de guitarra tan particulares, para cerrar con un final rápido y abrupto. “Plans” sería la mezcla perfecta entre la calma y la tormenta, todo para llegar hasta la enorme “Compliments”, en la que exactamente 13 minutos experimenta con su sonido, dejándonos por casi cinco de ellos en completo silencio, todo para regresar con un piano sutil y así terminar este discazo.

Al final con el Silent Alarm, Bloc Party nos entregó un primero disco atrevido, energético y vibrante, algo que iba a la par de lo que estaba haciendo Franz Ferdinand pero aprovechando mucho más elementos como los sintetizadores, pedales de efectos y texturas. Sin saberlo, la banda le abrió el paso a muchos grupos que vendrían después bajo un contexto sonoro similar, como Foals, Two Door Cinema Club hasta The xx, que entregarían canciones sinceras y llenas de dinamismo.

Si tienen ganas de escuchar de principio a fin uno de los discos más importantes de la década pasada, junto con otros hitazos más, no se pueden peerder la presentación de Bloc Party, que subirán al escenario principal del Corona Capital 2019 el 17 de noviembre de 8:20 a 9:20 de la noche.