Lo que necesitas saber:
Jackson Irvine fue parte de la histórica selección de Australia que enfrentó a Argentina en los octavos de final del Mundial 2022.
¿Cuántos casos no se conocen de futbolistas que han trascendido más allá de las canchas para impactar en la cultura de un país (algunos, a nivel mundial)? Muchos: Beckham, Maradona, Pelé… grandes figuras.
Y Jackson Irvine para nada está el nivel futbolístico de los mencionados, sin embargo, su influencia en la música y el deporte es notable; sobre todo, tratándose de un oriundo de un país no tan futbolero como Australia.

No sólo aficionado a la música… tiene su propio programa de radio en Alemania
Conocido por sus fans como El Dios del Futbol, Jackson Irvine es famoso en Australia no sólo por ser un legendario de la selección y del club FC St. Paoli de Alemania, sino por su gran afición a la música, además de tener un estilo que lo ha llevado a ser considerado un símbolo hipster… y más: un ícono de la cultura australiana.
En lo que respecta a la música, Irvine no sólo se limita a escucharla y ser un asiduo asistente a conciertos y clubes de Hamburgo: tiene su propio programa de radio en la estación alemana Byte FM. El show se transmite una vez al mes y lleva por nombre Heimspiel (Juego en Casa).

“Aquí, si los aficionados reconocen que aprecias al club, que te esfuerzas y que estás ahí para aportar algo, te respetan, seas quien seas. Aprecian especialmente mi formación musical”, comentó Irvine en entrevista para Soccer Bible, al hablar de su llegada al FC St. Paoli, en 2021, lo cual le ha representado unir su pasión por el futbol y la música.
¿Quién es Jackson Irvine?
Jackson Irvine nació en Melbourne, Australia en marzo de 1993. De familia futbolera (su padre y tío fueron jugadores profesionales), pronto mostró su gusto por darle de patadas al balón… sin desatender su interés por la música: “Toqué el trombón y la guitarra durante algunos años; en una banda de emo, una de post-hardcore y una de heavy metal; y luego jugaba al fútbol los fines de semana”.
¿De dónde su pasión musical? Bueno, también en eso influyó su familia: en casa escuchaba a Nick Cave, Lou Reed, Tom Waits… y lo que vivió al emigrar, a los 17 años, a Europa… a Glasgow, donde jugó para el Celtic y, en sus ratos libres, disfrutó de la música de los clubes. “Prácticamente crecí yendo al SubClub” (el club underground que asegura ser el más antiguo del mundo).

Y así ha ampliado su biblioteca musical, a partir de lo que escucha en los lugares en los que juega: Kilmarnock, Burton Albion, Hull City, Hibernian, entre otros.
Activista y preocupado por los derechos a nivel mundial
Son varias las canciones que musicalizan su paso por los estadios. Por ejemplo, cuando sale a la cancha, en el estadio del St. Paoli suena “Hell Bells” de sus compatriotas, AC/DC… o cuando marcó su primer gol con el club alemán, se dejó escuchar “Song 2” de Blur. “Recuerdo dar puñetazos al aire y disfrutarlo al máximo mientras los aficionados coreaban“.
La relevancia de Irvine no sólo es en la música. Además, se ha mostrado como un fuerte activista , comprometido con el bienestar de los jugadores y la justicia social. Miembro de la Asociación de Futbolistas Profesionales de Australia (PFA), defiende los derechos y el bienestar de futbolistas en todo el mundo.
Una de las figuras principales de la selección de su país, amante de la música… y activista social (incluso, ha expresado su apoyo a Palestina, aun en contra de la posición de su club). ¿Cómo no considerarlo un ícono del futbol australiano y más allá de las canchas?

