A lo largo de la historia de la humanidad, siempre hemos tenido una enorme fascinación con el espacio y los enormes misterios que esconde. De todos los fenómenos que hay en la galaxia, quizá el agujero negro sea uno de los más llamativos y estudiados pero a cada paso que dan, los investigadores se encuentran con cosas que nos dejan con el ojo cuadrado. 

Pues resulta que un grupo de astrónomos en China hizo uno de los descubrimientos más impactantes respecto a este fenómeno, pues encontraron un agujero negro que rompe con todos los esquemas. El LB-1 (como lo llamaron de cariño) se encuentra a 15 millones de años luz de la Tierra (una distancia relativamente corta) y tiene una masa 70 veces mayor que el Sol. Para que se den un quemón, el límite de tamaño que se tenía registrado no sobrepasaba las 20 veces, así que estamos hablando de algo enorme.

De acuerdo con un artículo publicado por la revista Nature, se cree que en la Vía Láctea existen unos 100 millones de agujeros negros estelares pero el LB-1 es dos veces más grande de lo que los científicos creían posible hasta ahora, eso fue lo que mencionó Liu Jifeng, el profesor del Observatorio Nacional de Astronomía de China que comandó este gran descubrimiento. 

Sobre el origen de este fenómeno, los investigadores dicen que el LB-1 es presuntamente un agujero negro del tipo estelar, es decir, que se formó a partir del colapso de una estrella cercana. Lo curioso es que su masa no es compatible ni con las estrellas más masivas encontradas en nuestro Universo, por lo que los investigadores argumentaron que de plano, ni siquiera debería existir.

Foto: Nature

Para explicar este agujero negro hay dos teorías, la primera señala que el LB-1 se habría comido a una estrella compañera (como si fuera una larva) y aprovechó toda su fuerza para ganar tanta masa. La segunda es que quizá se trate de dos agujeros negros que están casi casi pegados y que por eso se ve de ese enorme tamaño. Ninguna de las dos hipótesis ha sido descartada, pero sin duda esto cambia todo para los astrónomos, que tendrán mucha chamba buscando la manera de explicar cómo nació el LB-1 y por qué es de esa magnitud.

No cabe duda de que los misterios del espacio jamás dejarán de sorprendernos. Ya que andamos hablando de agujeros negros de tamaño supermasivo, por qué no recordar esta bella melodía de Muse que va ad hoc, jiar jiar: