Los personajes que salen en Toy Story, además de Woody y Buzz, nos han enamorado desde hace casi 25 años. La pandilla conformada por Rex, Slinky, Jessie y demás son parte de nuestra infancia, pero sin duda hay uno que nos conquistó desde que lo vimos en 1995, hablamos del Señor Cara de Papa. Ese juguete para niños preescolares, con un carácter fuerte y al que tantas cosas le han pasado, desde desarmarse hasta convertirse en una tortilla. Pero lo peor que le ha pasado es quedarse sin voz.

Lamentablemente, el actor que presta la voz para el entrañable Señor Cara de Papa en inglés, Don Rickles no pudo grabar ninguna de las líneas para la cuarta entrega de nuestro juguetes favoritos; ya que murió en abril de 2017 a los 90 años. A pesar de que ya había firmado un contrato para aparecer en esta nueva historia.

Al enterarse de que Rickles había fallecido, Pixar se negó rotundamente a remplazarlo porque solo él sabía como interpretar al personaje. Pero rápidamente y, casi como por arte de magia, la familia de Don se encargó de darle una solución a todo esto. Según cuenta el director de la cinta, Josh Cooley para Entertainment Weekly“Después de que él falleció, su familia se comunicó con nosotros y nos preguntó si había alguna forma de crear una actuación utilizando las grabaciones que teníamos”. 

Y ¡bingo! recordaron que tenían material para que Don le volviera a dar la voz al juguete. Cooley dice que al tener firmado el contrato, la compañía no tuvo problemas para incluir grabaciones antiguas y que jamás habían sido escuchadas. Tal cuál Cooley dijo: “teníamos audios que obtuvimos durante los últimos 25 años, todo lo que no usamos para Toy Story 1, 2, 3, las voces para los parques temáticos, los videojuegos, todo lo que grabó para el Señor cara de Papa lo usamos, solo así pudimos hacerlo”. 

Si, sabemos que en la última Toy Story, el Señor Cara de Papa casi no habla, pero es una labor titánica la que los editores de audio de Pixar se aventaron con tal de que este personaje no se quedara fuera de la historia. Y, también es un gran homenaje para el señorón Don Rickles. ¡Qué grandes son, Pixar!