The Shining / Warner Bros.

‘The Shining’: Kubrick, George Lucas, la música y los 40 años de un clásico del terror

El 23 de mayo de 1980, se estrenó The Shining

Toma abierta. Un cielo tan despejado, que las montañas alrededor del lago se reflejan, y en medio, una pequeña “isla” con árboles verdes. Todo el entorno es de soledad… sí, mucha naturaleza, pero es tan imponente, que da miedo. Y de fondo, sin previo aviso desde el comienzo, la música de Wendy Carlos.

Los créditos iniciales de The Shining son una maravilla. Sin exagerar, son de las opening scenes más memorables en la historia del cine, y también de las más aterradoras. Si no tienes ni idea de qué trata la película (ni en el libro), sabes que algo malo se avecina.

Después, un recorrido aéreo en una carretera rodeada de árboles. Seguimos a un bocho amarillo en esa terrible soledad acompañada de un paisaje majestuoso. Y desde abajo, se puede leer “A STANLEY KUBRICK FILM” seguido del nombre de Jack Nicholson, Shelley Duvall, THE SHINING y la participación de Danny Lloyd, Scatman Crothers y el resto del elenco.

Luego, el Overlook Hotel en medio de la nada. Detrás, una enorme montaña con nieve que en unas semanas, estará cubierta y obligará al hotel a que deje de funcionar. El invierno es tan crudo para finales de año, que el enorme hotel se cierra durante meses, por lo que los gerentes han de contratar a alguien para cuidarlo.

Este trabajo se traduce en que el sujeto contratado, se ponga en completo aislamiento a lo largo de cinco meses para cuidar las calderas, calentar el hotel, y en realidad, que todo siga funcionando para cuando termine el crudo invierno y la gente y los huéspedes puedan volver. Aquí entra en la historia Jack Torrance… y es imposible no saber qué sigue después.

Nota: Si no la han visto, antes de seguir con esta lectura, échenle un ojo a The Shining, pues está disponible en HBO GO.

Jack Nicholson como Jack Torrance en ‘The Shining’ de 1980. / Getty Images

Stanley Kubrick recuperó la base de la historia escrita por Stephen King en 1977: un hombre que lleva a su familia a cuidar un hotel en completo aislamiento, pero al entrar en contacto con las entidades del hotel, busca matar a su familia.

Esa es la manera más simple de describir la novela y el libro, pero ambas son tan distintas, que parecen no tener casi nada en común. Sin embargo, lo hemos dicho en varias ocasiones: la grandeza de la película, considerada como una de las mejores cintas de terror de todos los tiempos, radica en que Kubrick y Diane Johnson (quienes realizaron la adaptación), decidieron rechazar la “fantasía” de King y dotar al filme de terror psicológico.

El tiempo

Para algunos, la soledad y el aislamiento pueden convertirse en un problema“, le dicen a Jack cuando va a “La entrevista” para que le cuenten sus labores. “Not for me“, responde sonriendo, pues cree que lo que necesita para escribir, es soledad absoluta del mundo exterior sin pensar que dentro del hotel, no están solos.

Kubrick dividió The Shining en 10 segmentos que se definen en tiempo y en acciones. La división por episodios en las películas no es nada nueva, pero en 1980, lo que sí fue llamativo es la segmentación de la historia de lo universal a lo particular, y esto influye directamente en la capacidad del espectador de sentir temor por una inminente acción que termine en tragedia.

CuadroXCuadro: 'The Shining' y el terror ausente de Stephen King

Algunos análisis dicen que esta escena y la referencia a los osos, simbolizan abuso sexual.

Todo arranca con la entrevista y la historia de que en el invierno de 1970, un sujeto en el mismo puesto de trabajo que Jack, se quebró mentalmente y asesinó a su familia a hachazos para luego suicidarse de un escopetazo. ¿Es acaso esto lo que vive en el hotel? Sí, pero no es lo único y es más complejo que una historia de fantasmas.

Y está Wendy y Danny, la esposa e hijo de Jack. Danny, de no más de 10 años, tiene un amigo imaginario que se llama Tony y quien le advierte que no debe ir al hotel porque algo malo va a suceder. Le dice que es con la brutal escena de la sangre y el elevador, la cual también tiene una fascinante historia detrás.

Por supuesto, no es sangre, y el equipo de producción se tardó casi un año para que se viera lo más real posible utilizando agua oxidada. Y vaya que lo lograron al grado que la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos prohibió la exhibición del tráiler donde se presentaba, en una simpleza aterradora, esta escena. 

Luego viene “El día del cierre” donde vuelven a verse estos majestuosos escenarios naturales cuando la familia va directo hacia el Overlook Hotel. Aquí caemos en cuenta de la dinámica extraña de la familia: él parece hastiado, ella sumamente sumisa y el niño sabe más de lo que puede entender. Al mismo tiempo, de fondo, la música de Wendy Carlos.

Después, los segmentos de dividen en el tiempo: un mes después; jueves; jueves; sábado; lunes; miércoles; 8 am; 4 pm; y partir de aquí, el día que Jack decide matar a su familia con un hacha. Hay películas de terror que sorprenden al espectador en una escena, o son tan buenas que a pesar de ser conocidas las técnicas para asustarnos (como cuando la toma tiene al personaje en medio, se mueve hacia la izquierda y cuando regresa, hay algo detrás del sujeto).

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Jack Nicholson / Warner. Bros.

Pero The Shining es un temor constante, y algo peor, es perturbador. Ya hablamos de los sets, la historia, la dinámica de la familia y la ruptura de algunas escenas y hasta la forma de hablar de los personajes. Todo parece ser mecánico, que está fuera de lugar, que nadie ni nada tiene sentido. 

La música 

Jack es un alcohólico en recuperación, y a lo largo de su presentación, parece que lucha contra sí mismo para parecer estable. Y Kubrick no se esforzó en esconder que algo anda mal con el personaje. Pero en realidad no había necesidad de ocultarlo, pues el director quería que su audiencia supiera que iba a pasar desde que se cuenta la historia delinvierno de 1970 (además de que el libro se convirtió en un best seller).

Sin embargo, la cuestión aquí es que a pesar de saber que Jack va a (intentar) asesinar a su familia, no sabemos cómo, ni cuando, ni donde, ni por qué… y la incertidumbre no da miedo, sino que causa terror. Y esa es la más grande diferencia entre una grandiosa película del género y The Shining.

No hay efectos especiales como los conocemos ahora, pero sí un manejo y movimiento de cámara extraordinario. Kubrick fue nominado a un Golden Raspberry (un Razzie de la época) como director, lo mismo con la actuación de Shelley Duvall en una época que el terror se contaba con historias que reflejaban al hombre malvado, al asesino, al que le teme a un fantasma.

Pero en The Shining, no es así, y la música es la clave. La escena de la regadera en Psicosis de Alfred Hitchcock nos advierte con la música de Bernard Herrmann. Desde antes del asesinato, la música eleva su nivel y termina cuando el asesino huye. En esta película parece ser al revés. 

El clímax de la música llega cuando no está sucediendo “nada” y termina sin que realmente haya sucedido algo. El siguiente video es un gran ejemplo. En el minuto 2:16 Danny se aleja de lo que parecía tener más peligro, que es la habitación 237 del hotel. No sucede nada, por lo que sigue su recorrido. Para el minuto 2:22 ya está en la cocina y la música empieza a ser más intensa como si al otro lado de la habitación, ahora sí sucediera algo, pero no pasa. Es hasta el minuto 2:40 que aparecen las niñas en el pasillo del hotel. Y la música permanece con subidas y bajadas.

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El set

Los sets de filmación son extraordinarios. Todos estos se construyeron en los Elstree estudios donde al mismo tiempo estaba George Lucas filmado The Empire Strikes Back. Y hay una anécdota maravillosa en relación a estos dos filmes. 

A principios de 1979, hubo un fuerte incendio en los estudios. Kubrick decidió utilizar cientos de lámparas para simular la luz que entran desde las ventanas en el hotel, sobre todo este enorme cuarto conocido como el salón Colorado donde hay una maqueta del laberinto que se encuentra fuera. Sí, también esa escena donde Jack ve al vacío a partir de que empieza a perder la noción de la realidad.

CuadroXCuadro: 'The Shining' y el terror ausente de Stephen King

Jack Torrance, interpretado por Jack Nicholson, lucha contra el alcoholismo y su ira. / Warner Bros.

El calor fue tan intenso, dicen, que el set del lounge se incendió. Una parte importante delos Elstree estudios se tuvo que reconstruir, y permitieron que los techos quedaran más altos. Esta mis parte de los estudios, fueron utilizados por Lucas y Steven Spielberg para una escena en particular de Raiders of the Lost Ark de la saga de Indiana Jones.

Pero hay más. Kubrick tuvo que utilizar parte del espacio que el mismo Lucas, en aquella época, ocupaba para The Empire Strikes Back, lo que retrasó la agenda de esta película, sobre todo cuando pensamos que Kubrick era un hombre obsesivo con los detalles y filmaba decenas, sino es que cientos de veces, algunas escenas.

Kubrick tardó, más o menos, unos 200 días en filmar The Shining, lo que quebró a algunos de sus actores. Shelley Duvall y esa infame historia de filmar 127 veces la escena donde Jack va detrás de ella mientras sostiene un bate de béisbol, son el mejor ejemplo.

Pero esto, el cansancio de los actores y la locura de Kubrick en su perfeccionismo, se reflejo en la pantalla en muchos de sus elementos que la convierten en una obra maestra de terror y del séptimo arte.

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Para saber más de The Shining como los actores que se quebraron por culpa de Kubrick, los análisis de abuso sexual, la simbología de la película y los detalles mínimos, escuchen el especial de #SopitasXAireLibre por su 40 aniversario: