El 26 de septiembre es un día especial para todos los melómanos, pues Abbey Road, el último disco (grabado) por The Beatles, cumple 50 años. Cuesta trabajo asimilar que este álbum tenga medio siglo de vida, pero aún más, que se ha mantenido fresco gracias a canciones como “Come Together“, la romántica “Something“, o el mini blues en “Oh! Darling“.

A pesar de que hay muchas cosas escritas sobre la banda de Liverpool, siempre sale algo nuevo que nos hace apreciar el legado que nos dejaron y que va más allá de todas las rolas que grabaron en casi 10 años juntos.

Ahora, tenemos una joyita para todos los beatlemaniacos, ya que gracias a los festejos por el lanzamiento de este emblemático disco, Apple Corps (no confundir con la empresa de Cupertino), la compañía que fundaron los propios Beatles, ha sacado a la luz una serie de fotografías inéditas y rarísimas de la banda en 1969, año en que grabarían Abbey Road y cerrarían por completo su historia

El proceso que los llevó a Abbey Road

A principios de 1969, la banda estaba al borde del quiebre por problemas personales y financieros que aparecieron cuando su antiguo manager, Brian Epstein, falleció. Tras el enorme fracaso que fue en ese entonces el proyecto Get Back, la gran mayoría de los medios veían la posibilidad de que The Beatles se separara, no sin antes regalarnos uno de sus mejores discos.

Paul McCartney sabía que si se iban, tendrían que hacer un último álbum a manera de despedida para cerrar con broche de oro la trayectoria de la banda más importante de la música popular. Así que se reunió con George, Ringo y John, y decidieron que entrarían de nuevo al estudio para hacer las cosas “como en los viejos tiempos”. 

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Para ello contaron de nuevo con el legendario George Martin, quien aceptó de inmediato volver a trabajar con ellos… peeero, bajo una sola condición: que las cosas se hicieran como antes. Los cuatro Beatles dejaron a un lado sus diferencias para volver a trabajar juntos y hacer que la música fluyera entre ellos, como cuando eran unos desconocidos en Liverpool.

Aunque sí existieron fricciones a la hora de grabar Abbey Road, el álbum fue uno de los mejores trabajados por la banda. El método fue muy claro: cada integrante utilizó a los demás miembros como músicos de estudio de súper lujo, sacando magia cuando era necesario, como en “Because” (donde Lennon, McCartney y Harrison hacen una de las armonías vocales más hermosas de la historia) o en “The End” con los tres en una batalla de guitarras, incluyendo el primer y único solo de batería de Ringo Starr.

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The Beatles en la intimidad del estudio

Quizá una de las imágenes más raras de este enorme combo es la que muestra a The Beatles trabajando en Abbey Road y en los estudios del mismo nombre. En ella vemos a George Harrison supervisando al querido Ringo Starr mientras este toca el (por aquel entonces recién salido) sintetizador Moog, el cual eran una serie de cajas a las que tenían que estar conectados y moviéndole para conseguir diferentes tonalidades y modulaciones. Este instrumento lo podemos escuchar claramente en rolas como “Here Comes The Sun” y “Because“. 

Atrás de Harrison, apenas si podemos ver a George Martin, el productor de cabecera de la banda y considerado por muchos como ‘El quinto Beatle‘, quien regresó a los controles únicamente para trabajar con ellos sin saber completamente que este sería el último disco de la banda.

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La última sesión de fotos de los Fab Four

El 22 de agosto de 1969, The Beatles se reunía por última vez y como banda (sin saberlo) para hacer una sesión de fotos. Para ello, John, Paul, George y Ringo se juntaron en la propiedad que había comprado Lennon con Yoko Ono en Berkshire, Inglaterra, y aprovecharon el paisaje que aquella mansión tenía.

La sesión se llevó a cabo tan sólo dos días después de que la banda terminara de grabar Abbey Road, y serían las lentes de Ethan Russell y Monte Fresco las que capturarían ese último momento de magia y unión de la banda. Tras culminar la toma de estas fotografías, los cuatro Beatles jamás volvieron a estar juntos en un mismo lugar, dejando un enorme legado y mensaje de amor en la última canción que grabaron para este álbum:“And in the end, the love you take is equal to the love you make…”. 

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