Los usuarios de internet observan a los artistas con una lupa. Situaciones que anteriormente eran desapercibidas ahora son duramente juzgadas por las personas, quienes son más conscientes sobre los problemas del planeta en que vivimos y exigen que sus ídolos pongan un buen ejemplo para crear un mundo mejor.

¿Qué pasa cuando un artista la riega y es “cancelado” por sus seguidores? ¿Verdaderamente son afectados por sus errores? A continuación presentamos el impacto de algunos de los casos más recientes de acuerdo a un estudio de Digital Music News:

Bryan Adams y su xenofobia contra los chinos

Al inicio de la pandemia de coronavirus, Bryan Adams se lanzó contra la comunidad china en Twitter y los llamó “gente come murciélagos” de forma despectiva. Usuarios de redes sociales lamentaron las declaraciones del cantante y al poco tiempo tuvo que dar una disculpa pública para detener las críticas.

¿Su número de streamings diarios bajó? ¡Para nada! Al contrario, el guitarrista aumentó el número de visitas a su perfil de Wikipedia, seguramente de personas que no estaban familiarizadas con su carrera.

Taylor Swift y su jet privado

La cantante encabezó la lista de los artistas que más contribuyen a las emisiones de carbono debido al uso de su jet privado. La noticia provocó polémica en los principales medios de entretenimiento y miles de usuarios criticaron a la artista por no ser consciente del problema ambiental que actualmente vive el mundo.

No obstante, el impacto de sus acciones fue completamente nulo. El número de streamings diarios permaneció sin ningún tipo de cambio y tampoco hubo una reducción de su popularidad.

Expertos señalan que este tipo de acciones suelen quedar completamente fuera del radar para artistas del tamaño de Swift.

Travis Scott y el trágico festival Astroworld

El pobremente organizado festival del rapero dejó un saldo de 10 personas fallecidas. El intérprete de Goosebumps perdió su lugar en Coachella y miles de seguidores tanto en Twitter y Facebook.

La tendencia exponencial de crecimiento que tenía el artista antes del accidente se revirtió en Facebook y hasta el momento es cada vez menos exitoso en esta red social.

Una situación similar ocurrió en Twitter, sin embargo, en los últimos meses registra números positivos que indican su resurgimiento a casi un año del accidente.

El análisis muestra que si bien, el escrutinio en redes sociales suele parecer muy fuerte, la realidad es que muy poca gente deja de escuchar a los artistas o de seguirlos en redes sociales debido a las polémicas que viven. En el caso de Travis Scott, el impacto de la tragedia fue inmediato, pero un año después el artista parece alcanzar el mismo nivel de crecimiento que tenía antes de Astroworld. En los otros ejemplos el impacto fue nulo.

¿Qué opinas de esta situación? ¿Los artistas merecen una represalia mayor por parte del público? o ¿es mejor darles una oportunidad para remediar sus errores y cambiar? Te invitamos a escuchar el nuevo capítulo de #TuttiFrutti y a suscribirte a nuestro newsletter, donde cada semana enviamos una editorial sobre temas que nos inquietan de la industria musical.

Comentarios

Comenta con tu cuenta de Facebook