Después de tanto tiempo de espera, finalmente se celebró la décima edición del Corona Capital, el indiscutible festival de México que desde hace 10 años, nos trae bandas tan diversas para un público que cada vez es más exquisito –y exigente– en sus propuestas musicales. Este año, se echó la casa por la ventana con bandas de nostalgia que nos llevaron a esa primera edición de 2010, pero que también hicieron un repaso por todo lo bueno que ha pasado en el Autódromo Hermanos Rodríguez, en la Ciudad de México.

Y no sólo eso. También estuvieron de visita bandas que representan propuestas nuevas para generaciones distintas. Esas que crecieron con el Corona Capital y las que apenas llegan a reconocer que aquí es donde se celebra la música. Esta edición no ha sido la excepción, y entre una multitud enorme, les dejamos las cosas que se rifaron en estos dos días de fiesta musical, y las que podrían mejorar para el próximo año (porque seguro, aquí vamos a estar).

LO QUE NOS GUSTÓ

1.- Las propuestas musicales (las bandas)

Como mencionamos, el Corona lleva 10 años de traer bandas que son clásicos de nuestras playlists, pero también proyectos nuevos que dan sorpresas variadas, o que nos presentan un nuevo estilo musical que nos deja más que sorprendidos. Las bandas de letras chiquitas se encargaron de abrir el festival con sonidos de todo tipo como rock, rap y música alternativa. Bandas como Inhaler, fueron una verdadera sorpresa al lograr juntar un grupo considerable de gente desde temprano ante la expectativa de qué es lo que podrían ofrecer.

Noah Cyrus no se quedó atrás con un estilo que navega entre el pop y el rap. The Front Bottoms fueron los primerísimos del domingo 17 que dieron paso a otra gran sorpresa, Two Feet. Sin embargo, hemos de hacerle justicia en esta nota a las bandas de nostalgia, las legendarias, las que nos hicieron enamorarnos, en gran medida, de la música. Franz Ferdinand fue una fiesta masiva, y una divertida que dio paso a The Strokes, la banda que (a juzgar por la cantidad de público que se reunió en el escenario Corona) cerró el primer día del festival. Weezer superó las expectativas sin olvidar a Two Door Cinema Club, quienes se entregaron en el escenario. Y qué decir de Travis, que nos hizo a todos abrazarnos y sonreír y sonreír.

Foto: Stephania Carmona

El domingo fue una maravilla con The Raconteurs y su primera vez en México. Keane logró juntar a una buena cantidad de fanáticos a la par que Billie Eilish, también en su primera vez en este país, sorprendió a todos con su energía y su capacidad de no dejarse de mover en el escenario (sí, a nuestros 17 también teníamos esa pila). Así que un aplauso enorme por traernos a esas bandas en un recorrido que puso contento a los miles de asistentes.

2.- Cuidado al medio ambiente

El Corona Capital se preocupó por el medio ambiente de varias manera. Vasos hechos con material reciclado fueron el win de esta edición, además de otros productos que formaron parte del festival. Había, en varios puntos de todo el lugar, botes para tirar la basura, pero siempre separándola en orgánica e inorgánica (para todos los que se les va, el verde es orgánica y el gris la inorgánica).

Las colillas de cigarro siempre han sido un problema enorme en esta clase de eventos… pero ahora, se hizo el esfuerzo de que los asistentes depositaran sus colillas en contenedores especiales que también estuvieron repartidos en todas las locaciones.

3.- Más escenarios, más música

Esta décima edición del Corona Capital llegó con cinco escenarios. El Corona (el principal), Corona Light, Doritos, Seat y Levi’s. La suma de un escenario sólo fue sinónimo de más música; es decir, bandas repartidas en cinco espacios que si bien cubrían el enorme área del Autódromo, también nos dieron la oportunidad de dar un paseo (largo a veces) en los espacios entre presentaciones.

Por ejemplo, uno sólo de los escenarios fue el encargado de mostrar a las audiencias las propuestas de electrónica, juntando a un número de fanáticos. Así que si un escenario más representó un número mayor de bandas, que el próximo año nos traigan otro (un sopiescenario no estaría nada mal).

Foto: Sopitas.com

4.- Actividades alrededor de las presentaciones musicales

Sí, todos estamos aquí año con año para ver a nuestras bandas favoritas y descubrir propuestas que hagan crecer nuestra biblioteca musical. Pero dar la vuelta y encontrarse con actividades divertidas, es algo bueno para los asistentes.

Por ejemplo, en tu recorrido del escenario Doritos al Corona, se tuvo la oportunidad de estar en activaciones para tomarte esa selfie perfecta para Instagram (jiar jiar), o bien, lo que todo mundo agradece, las áreas de descanso. Pero lo que más nos gustó, fueron los pósters de las 10 ediciones del Corona Capital.

5.- Baños limpios, corazones contentos

En un evento tan grande en el que pasamos la mayor parte del día (en este caso un fin de semana completo), es importante que haya disponibilidad de baños, y no sólo eso, sino que estos cuenten con los productos básicos de higiene y limpieza.

En este Corona, si algo nos dio puntos a favor, es que siempre hubo jabón para lavarse las manos después de entrar. Los baños de festivales suelen ser lugares nada agradables, pero necesarios. Sin embargo, hemos de apuntar que este año, la limpieza estuvo mejor que en otras ediciones.

6.- Acertada selección de horarios

En cualquier festival del mundo, siempre hay bandas importantes que se empalman con motivo de los horarios de los organizadores. Quizá cuando vemos la repartición de escenarios y horas y nuestras dos bandas favoritas están al mismo tiempo, no pensamos en la disponibilidad del grupo o el tamaño de su show… y eso que son factores determinantes.

Pero para cerrar con broche de oro sus primeros diez, hemos de señalar que los horarios del Corona Capital 2019, fueron muy amables con todos los seguidores. Sí, como mencionamos, siempre se junta, pero esta ocasión, las bandas respetaron su tiempo y espacio, evitando que por cuestión de minutos (unos 10 o 15 decisivos), sudáramos frío con tal de ir de un lado para el otro.

7.- Opciones de comida

Pásele, pásele… a su puesto de confianza. La comida aquí y en todos lados, es un tema de conversación de suma importancia, y cobra cierta relevancia cuando se trata de qué comer en un festiva de música bastante largo como el Corona Capital. Este año, hubo variedad con la venta de hamburguesas, burros, tacos. Dándonos la posibilidad de elegir entre varias marcas de alto perfil que formaron parte de la oferta gastronómica.

Foto: Corona Capital TW @CoronaCapital

8.- El clima estuvo a nuestro favor

El clima de la Ciudad de México siempre es un tema de conversación, y para este Corona Capital no fue la excepción. ¿Va a llover, hará calor, cómo me visto? Desde el sábado 16 parecía, el cielo daba señales de querer desatar una lluvia que no podría asustar a los fans más aguerridos. Pero la cosa es que los dos días, sobre todo el domingo 17, estuvo despejado, con una ligera brisa de viento.

LO QUE NO NOS GUSTÓ

1.- División de General A y B en el Corona Light

Los festivales son enormes convivencias sociales que destacan por la presentación de bandas variadas, pero también, la libertad de moverte en escenarios como, cuando y donde quieras, y es quizá está dinámica la que se rompió con el anuncio de que solo los espectadores con pase Plus tendrían acceso a General A en el escenario Corona Light (hasta adelante, tal cual).

El aviso no llegó con la anticipación que esta noticia requería, y muchas audiencias que pagaron su abono normal, no pudieron estar hasta adelante del Corona Light. En algunos actos, el Plus estaba con bastante espacio para recibir más gente, y en el General B (los que compraron abono normal) estaban todos apretados.

Consideramos que no es un punto a favor para los asistentes que exista una división tan marcada por el hecho de que algunos fans entusiasmados, por más que se pusieran adelante, verían a sus bandas de lejitos si no tienen lana para pagar Plus.

2.- Mucho gandalla

Nunca falta el gandalla que se quiere aprovechar de la multitud, para andar molestando a los asistentes. A pesar de los esfuerzos y operativos de seguridad que el Corona Capital ha hecho para disminuir los robos de pertenencias –sobre todo celulares– hay mucho gandalla que se sigue colando al festival y realmente es muy difícil controlar esa situación.

Entonces, el mensaje, es cuidar bien nuestras cosas. Todos estamos reunidos para celebrar la música y divertirse, y es molesto que exista el peligro de que te asalten dentro de las instalaciones.

3.- The Strokes nos quedó a deber 30 minutos 

Una de las presentaciones más esperadas del Corona Capital 2019 era el regreso de The Strokes. Aunque salieron puntualitos para tocar un setlist sumamente variado (por fin se nos hizo escuchar “Juicebox” después de casi 13 años de espera) frente a un público que abarrotó el escenario Corona, nos quedamos con un sabor agridulce.

Después de tocar 18 rolas, todo el mundo se quedó en su lugar esperando a que volvieran para al menos escuchar un par de canciones más, pero lamentablemente eso no pasó. Aún les quedaban 30 minutitos para terminar y en las pantallas anunciaron el final de su presentación, The Strokes rifaron, pero ese cortón tan abrupto nos dejó con ganas de más.

Foto: Alan Cortés

4.- El cashless

Algo notable es que los festivales van evolucionando para ofrecerle a todos los asistentes una nueva experiencia. Dentro de los cambios más sobresalientes están las pulseras cashless, algo que Corona Capital implementó en 2014 para evitar que el público anduviera cargando la morralla para comprar chelas, playeras, comida o lo que se les ocurra adentro.

Desde aquella experiencia, poco a poco ha ido cambiando en este aspecto para hacerlo mucho más simple y eficiente, y así, nadie se pierda a su banda favorita por andar recargando su pulsera. Como todo el mundo quería ver a The Strokes, Franz Ferdinand, Keane e Interpol con chela en mano, inevitablemente se hicieron filas para poder echarle sus pesitos a las pulseras, algunas de hasta casi una hora de espera.

Sabemos que va muchísima gente y que todos quieren entrarle a la oferta que hay en el festival, pero poner más puntos de recarga no estaría nada mal para que los asistentes no pierdan tiempo en la fila, y lo ocupen en darse un rol por el lugar.

5.- La movilidad entre los escenarios

El Corona ya tiene cinco escenarios (ya no hay que correr de extremo a extremo para ver a las bandas que se empalman), pero quizá están muy juntos unos con otros. A pesar de ese enorme esfuerzo y con el mar de personas que se dan cita en el Autódromo Hermanos Rodríguez, sigue siendo complicado llegar de un punto a otro.

El ejemplo claro fue cuando tocó Billie Eilish, pues el público que ya no alcanzó un buen lugar para escuchar “bad guy” se quedó parado justo en el camino que lleva a la salida y al escenario Doritos (pa’ pronto, no se podía pasar). Pero el agarrón más fuerte en este caso fue durante la presentación de The Strokes… la mejor forma de definirlo es como “imposible”.

Eran muchas las personas que estaban presenciando el regreso de The Strokes, pero eso evitó que algunas entradas y salidas tuvieran su función. Aquel que pretendía ir a otro escenario estando en el ala derecha del escenario Corona, sabe de lo que estamos hablando. De este modo, deberían haber más espacios donde la gente se pueda movilizar en caso de que se reúnan en un punto.