Banner Panditas Corona Capital 2018

Fotografía: César Vicuña y Gerardo Herrera

Alguna vez mi papá me contó que vino The Rolling Stones a México. Las expectativas eran enormes y no estaba de más. Mick Jagger y todos los miembros de la banda, para ese entonces, ya eran considerados íconos, pero sobre todo leyendas dentro de la industria y el mundo entero. Sin embargo, ese concierto decepcionó a mi papá y prácticamente su “relación” con los Stones terminó por completo. Pero, ¿por qué? Él dijo que a la banda se le había olvidado la música y lo más importante de su concierto había sido el show, el vestuario, las luces y nada más. Por supuesto, será cuestión de gustos y la experiencia personal es la que habla, pero al menos una de las cuatro noches de los Rolling en el ahora Foro Sol de la Ciudad de México, terminó con alguno que otro fanático de verdad.

Estamos hablando de 1995, una década complicada musicalmente hablando por todas las revoluciones dentro de la industria y el surgimiento de nuevos géneros. Ni se diga la evolución del público. Pero si eso representaba una preocupación en esa época, actualmente las cosas no es que sean peores, pero sí son más complejas. Las presentaciones en vivo, sobre todo en festivales enormes, han dado un giro de 180 grados que ponen por encima –la mayoría de las ocasiones– el show, los visuales, las luces y la interacción del artista con el público, que la música como tal. Sin embargo, hay pocas bandas que logran compaginar esos dos contrastes, y una de ellas es New Order.

New Order en el Corona: El tributo a Ian Curtis, un ritual para los fanáticos

Foto: César Vicuña

New Order formó parte del line up principal del Corona Capital 2018. La banda se presentó la noche del 18 de noviembre para cerrar el escenario Corona Light, mismo que despertó algunas quejas entre los asistentes por la falta de volumen (audio) y poco espacio, pero donde las bandas como New Order explotaron todo lo que tenían gracias, quizá, a la experiencia o la costumbre de enfrentarse a escenarios hostiles para sus audiencias. Sin embargo, la banda liderada por Bernard Sumner junto a Stephen Morris, demostraron que sólo basta la música y un buen setlist para que al público se le olvide que el audio andaba bajo o hacía mucho frío, y prácticamente todos se pusieran a bailar.

Había mucha gente, más de lo esperado si consideramos que Imagine Dragons se presentaría 10 minutos después en el escenario principal. Entre todas las personas estaban aquellos que habían llegado ahí por las viejas conocidas como “Bizarre Love Triangle” o “Blue Monday”, sobre todo esta segunda. Pero la noche se completó con los verdaderos seguidores de la banda que aplaudieron cada minuto de su presentación porque comprenden el valor de que New Order esté aquí, su importancia, la oportunidad de verlos y la trascendencia del mismo. Para que la banda estuviera anoche ahí, después de más de 30 años de carrera musical bajo ese nombre, Sumner, Morris, Hook antes del infame rompimiento en 2007, pero también Gillian Gilbert, tuvieron que superar la muerte de un vocalista y el fin de una banda que en un par de años, convirtió canciones en legado: Joy Division.

New Order en el Corona: El tributo a Ian Curtis, un ritual para los fanáticos

Foto: César Vicuña

No es una sorpresa que New Order toque algunas canciones de Joy Division durante sus conciertos, pero las dos de su show en el Corona, abrieron y cerraron perfectamente, pero lo más importante es que lograron conectarse con su audiencia sin necesidad de palabras mas que un “Gracias, México“. Para empezar, “Disorder” con unos “Feeling, feeling, feeling” que calaron más que el frío; y para terminar, lo que todos muy probablemente estaban esperando: “Love Will Tear Us Apart” con la imagen de Ian Curtis en la pantalla del escenario y la frase “FOREVER JOY DIVISION”. New Order logró quitarse de encima el peso de Curtis y revolucionar por segunda vez el concepto de música y la influencia que un grupo pueda generar. Pero la realidad de New Order, tal cual lo proyectaron en la pantalla, es que por siempre será Joy Division, y así es como la presencia de Curtis permanecerá hasta que ya no haya necesidad de separarlos. 

También estuvo el legado de New Order con las canciones que todos conocemos y bailamos como “Subculture”, “The Perfect Kiss”, “True Faith”, “Temptation”, “Regret”, “Vanishing Point”, y otras más “recientes” como “Singularity”, “Plastic” y “Crystal” que lograron completar un ritual casi religioso para los fanáticos gracias a los puntos más altos de sus canciones –modificadas para un concierto– como al que todo mundo llegó en “Blue Monday” seguida de un flechazo hacia Trainspotting con “Temptation”. 

New Order en el Corona: El tributo a Ian Curtis, un ritual para los fanáticos

Gillian Gilbert de New Oder / Foto: Gerardo Herrera

De ninguna manera este texto busca endiosar a New Order y decir que la presentación fue perfecta. Sumner y compañía, como mencionamos, llevan más de 30 años tocando bajo este nombre. Y a pesar de que damos cuenta de esa experiencia (y hasta se agradece), también se nota el cansancio, la edad y lo mecánico de algunas de sus canciones. New Order representó un salto al pasado para todos aquellos que se lo permitieron, pero también una demostración de cómo un sonido pasa de ser una moda hasta convertirse en una historia que se cuenta por sí misma durante un festival y un escenario que les quedó chico, pero que ellos lo agigantaron con su amor por su propia música. 

Setlist de New Order en el Corona Capital 2018:

“Singularity”

“Regret”

“Disorder” – Joy Division

“Crystal”

“Your Silent Face”

“Subculture”

“Bizarre Love Triangle”

“Vanishing Point”

“Plastic”

“The Perfect Kiss”

“True Faith”

“Blue Monday”

“Temptation”

Encore:

“Love Will Tear Us Apart” – Joy Division

Galería: