Antes de terminar el 2019, el buen Abel Tesfaye –mejor conocido por todos como The Weeknd–, anunció el lanzamiento de un par de sencillos luego de casi tres años del estreno de su último disco de estudio, Starboy, y de un EP sumamente emocional (ideal para todos los que tienen el corazoncito roto) llamado My Dear Melancholy. Algo que emocionaba era escuchar qué cosa nueva nos traía el músico, pues en cada álbum que saca se reinventa. 

El resultado fueron dos rolas que tienen toda la vibra y sonido de la música de los 80, “Heartless” y “Blinding Lights”. De la primera canción ya hemos visto el video oficial, el cual nos sacó de onda porque vemos al cantante viviendo la vida loca en Las Vegas, entre casinos y excesos, pero ahora The Weekend ha estrenado el videoclip del segundo sencillo –que es aún más bizarro que el anterior–.

Este visual fue filmado por Anton Tammi, quien ha trabajado con artistas como Lykke Li y que también estuvo a cargo del video del video de “Heartless”. Como si se tratara de la continuación de una historia, vemos a The Weeknd de nuevo en ‘la ciudad del pecado’ con el mismo traje rojo, solo que a diferencia del clip pasado aquí lo vemos golpeado, ensangrentado y riéndose por alguna extraña razón.

A lo largo de los casi cuatro minutos y medio de duración, seguimos el camino del cantante por Las Vegas manejando un auto deportivo a toda velocidad, todo eso cambia cuando llega hasta un bar en donde conoce a una cantante japonesa de la que se enamora. Al final, el cantante termina golpeado por la seguridad del lugar y volvemos al inicio, con él riéndose por todo lo que pasó. Ahora sí que como diría Paty Chapoy, esto es muuuy interesante pero muuuuy estraño.

Sin más qué decir, chequen a continuación el extraño video que The Weeknd presentó para “Blinding Lights”: