Lo que necesitas saber:

Estamos ante un capítulo más de la trama denominada el Cártel de los Administradores de Condominio, donde pseudo profesionales de este oficio siguen haciendo de las suyas a costa de millones de familias.

Pseudo administradores de condominio que intermedian el cobro de gas en colusión con gaseras, sin transparencia, ni comprobación; están detrás de una nueva forma de estafa que no solo abre la puerta a abusos y delitos federales, sino que además empuja a que consumidores, hartos del robo, realicen instalaciones alternas en sus hogares, elevando con ello el riesgo de fugas o explosiones en edificios habitacionales.

El Huachicol Condominal y de cómo tu casa podría estar en riesgo de una explosión
Foto: Pexels.

El Huachicol Condominal y de cómo tu casa podría estar en riesgo de una explosión

Aquí estamos de nueva cuenta ante un capítulo más de la trama denominada el Cártel de los Administradores de Condominio, donde pseudo profesionales de este oficio siguen haciendo de las suyas a costa de millones de familias. Esta vez el negocio sucio está en el gas Licuado de Petróleo, LP.

Por ejemplo, Esther llegó a considerar que lo mejor sería tener su propio tanque de gas dentro de su cocina. No porque quisiera, sino porque dejó de confiar en la manera en que el suministro era cobrado dentro de su condominio, ubicado en la alcaldía Benito Juárez, en la Ciudad de México.

Cuando se mudó al edificio, comenzó a ponerse al tanto de la dinámica vecinal y rápidamente notó que gran parte de las inconformidades giraban alrededor de la persona que se hacía pasar por administradora del condominio:

Una persona externa al edificio, con parentesco con uno de los condóminos, que pese a estar certificada por la Procuraduría Social de la CDMX (PROSOC) es señalada constantemente en chats vecinales por irregularidades en la entrega de cuentas, cobros opacos y falta de comprobantes.

El Huachicol Condominal y de cómo tu casa podría estar en riesgo de una explosión
Foto: Soumith Soman-Pexels.

Entre todas las anomalías, hubo una que llamó particularmente la atención de Esther: el cobro del gas.

El edificio cuenta con un tanque estacionario común y aunque cada departamento tiene su propio medidor de consumo, el pago del gas no se realiza directamente a la empresa proveedora, sino a través de la “administradora”, quien integra el cobro a la cuenta destinada a los ingresos por mantenimiento del complejo.

Lo más escandaloso es que entrega únicamente relaciones de consumo elaboradas en hojas de Excel, sin recibos formales ni comprobantes fiscales.

“Sólo Dios sabrá lo que nos están robando”.

Con el paso de los meses, ante las crecientes dudas y reclamos de varios vecinos, Esther decidió investigar por su cuenta.

Así descubrió que la empresa encargada de surtir el gas es SIMAGASMEX. También buscó los datos de contacto, llamó a la empresa y pidió una explicación sobre la ausencia de recibos oficiales o mecanismos directos de pago.

La respuesta, la dejó todavía más inquieta, ya que según relató para Sopitas.com, personal de la empresa le informó que no podían atenderla directamente y que cualquier asunto relacionado con el suministro debía resolverse exclusivamente a través de la administradora del condominio, debido a un supuesto contrato firmado entre ambas partes.

Al revisar la página oficial de la empresa, Esther encontró información que parecía contradecir lo que ocurría dentro de su edificio, ya que simagasmex.mx ofrece en su sitio mecanismos de pago directo mediante depósitos a cuentas bancarias de la empresa.

SIMAGASMX también informa en su web que a sus clientes les puede emitir facturas del servicio, donde solicitan que envíen RFC, dirección fiscal y datos de contacto a través de su área de atención a clientes, pero en la práctica nada de eso ocurre en el condominio de Esther.

Con el tiempo, y ante la presión de algunos residentes, la persona de la administración comenzó a circular unas hojas tamaño carta con logotipos y datos básicos de la empresa, pero sin números de cuenta oficiales, validaciones fiscales o documentación que acreditara formalmente el pago del servicio.

Para Esther, aquello profundizó la sospecha de que el esquema no solo operaba sin transparencia, sino que además colocaba a los residentes en una posición de dependencia absoluta: o aceptaban el sistema de cobro impuesto por la administradora o buscaban soluciones por su cuenta.

Fue entonces cuando contempló una posibilidad de instalar un tanque de gas dentro de su departamento para dejar de depender del esquema de cobro irregular condominal, pero la detuvo la posibilidad de poner en riesgo su seguridad.

El Huachicol Condominal y de cómo tu casa podría estar en riesgo de una explosión
Foto: Ali Alcántara-Pexels.

Y es que más allá del sobreprecio, la instalación irregular de tanques individuales dentro de departamentos podría elevar el riesgo de fugas o explosiones dentro del edificio.

A todo lo anterior, hay otra preocupación, pues, aunque algunos condóminos dejen de pagar el gas, lo cierto es que el suministro del edificio nunca se suspende y el pago a SIMAGAS continúa cubriéndose con recursos de las cuentas comunes del condominio, creando con ello la sospecha de desvíos o subsidios internos que terminaban afectando las finanzas generales del inmueble y donde la gasera nunca pierde.

“Nos están haciendo huachicol condominal”.

Un problema más común de lo que se piensa

Lo que vivió Esther, aseguró José Arturo Martínez Castañeda, abogado de la Red de Profesionales de Administración en Condominio, A.C.; está lejos de ser un caso aislado.

Para el experto, la intermediación irregular en el cobro de servicios como el gas LP se ha convertido en una de las prácticas más frecuentes entre personas que se ostentan como “administradores profesionales” sin contar con preparación adecuada ni conocimiento real sobre la vida condominal y la regulación vigente.

“Muchos terminan convirtiendo los condominios en espacios donde aplican sus propias reglas”.

Según explicó para Sopitas.com, el problema se agrava porque millones de personas en México apenas están aprendiendo a vivir bajo esquemas de propiedad en condominio, mientras que numerosos administradores operan aprovechándose del desconocimiento legal de los residentes.

El especialista en el sector sostuvo que, salvo casos excepcionales de servicios estrictamente colectivos, lo correcto es que cada unidad habitacional mantenga consumos y pagos individualizados, particularmente en servicios como gas, agua, internet o electricidad.

“No es correcto que existan servicios divididos desde una sola cuenta cuando pueden diferenciarse mediante medidores individuales”.

Desde su perspectiva, cuando un administrador concentra el cobro de servicios individualizables como el gas LP, se abre la puerta a mecanismos discrecionales que terminan afectando tanto las finanzas del condominio como la relación entre vecinos.

El Huachicol Condominal y de cómo tu casa podría estar en riesgo de una explosión
Foto: Athena Sandrini-Pexels.

Uno de los casos más comunes, afirmó, ocurre cuando administradores utilizan el suministro de gas como medida de presión contra residentes señalados como morosos.

Sin embargo, explica que la legislación ya contempla mecanismos legales para recuperar adeudos condominales, como apercibimientos, cobro de intereses o procedimientos ante la PROSOC, por lo que cortar servicios de manera arbitraria puede derivar en abusos más graves.

“Muchos pseudo administradores toman decisiones coercitivas por desconocimiento o por arbitrariedad”.

Martínez Castañeda dijo que estas malas prácticas no solo generan conflictos vecinales o posibles daños patrimoniales, sino que además pueden escalar hacia conductas más delicadas, incluyendo allanamientos, extorsión o despojo.

Frente a esquemas de cobro opacos o restricciones arbitrarias, algunos residentes optan por instalar sistemas independientes de gas dentro de sus departamentos, incluyendo tanques portátiles o estacionarios colocados sin supervisión técnica adecuada, razón que detona riesgos en materia de protección civil, explicó.

“Muchos edificios no están diseñados para soportar instalaciones improvisadas ni cargas adicionales sobre azoteas o losas, mientras que colocar tanques dentro de viviendas puede incrementar significativamente el riesgo de fugas o explosiones”.

Para el también director de la firma MCB, Asesores Condominales detrás de este tipo de prácticas existe además un incentivo económico evidente: las empresas gaseras aseguran el pago íntegro del suministro mediante intermediarios, evitando lidiar directamente con morosidad o conflictos individuales entre vecinos.

Mientras tanto, sostiene, los residentes permanecen atrapados en esquemas poco transparentes y administrados por personas que, en muchos casos, carecen de preparación profesional suficiente.

Por todo lo anterior, la Red de Profesionales en Administración de Condominios mantiene la campaña informativa permanentes Haz bien la cuenta, enfocada, entre otras cosas, en alertar a población en general sobre los riesgos de dejar la administración de sus hogares en manos de personas sin capacitación adecuada.

El Huachicol Condominal y de cómo tu casa podría estar en riesgo de una explosión
Foto: Aero Drone-Pexels.

Dicho organismo impulsa y realiza procesos de certificación para administradores mediante el estándar de competencia EC0112, enfocado en la administración de inmuebles en condominio y reconocido dentro del Sistema Nacional de Competencias coordinado por la Secretaría de Educación Pública.

Para la Red, este tipo de certificaciones buscan garantizar que quienes administran condominios cuenten con conocimientos técnicos, habilidades legales y criterios actuación profesional para evitar abusos, conflictos y riesgos mayores dentro de los inmuebles.

El abogado José Arturo Martínez Castañeda explicó que se está en una situación similar cuando se acude con alguien que se hace pasar por médico sin estar preparado, lo cual representa dejar la salud en manos de algún charlatán y donde tarde o temprano las consecuencias aparecerán.

En el caso de los condominios, advirtió, esas consecuencias ya no solo implican malos manejos administrativos o daños patrimoniales, sino decisiones que incluso podrían comprometer la seguridad física de decenas de familias.

El Huachicol Condominal, un delito que amerita cárcel

El huachicol condominal va mucho más allá de un conflicto administrativo entre vecinos, pues el acceso al gas LP en México involucra temas de seguridad energética, derechos básicos y regulación pública, explicó Beatriz Marcelino Estrada, presidenta de la Asociación de Distribuidores y Expendio de Energía, ADEE.

Y vayamos por partes, primero la experta recordó que el gas forma parte esencial de la vida cotidiana de millones de familias mexicanas, que es catalogado como un elemento más de la canasta básica y es un derecho humano que el estado mexicano debe garantizar.

Aunque todavía hay personas que siguen cocinando con leña o utilizando sistemas altamente perjudiciales para su salud-tema de una próxima historia en Sopitas.com, lo cierto es que el 70 por ciento de los y las mexicanas consumen gas LP, dijo la también ingeniera en sistemas ambientales.

De este universo de 91 millones de personas aproximadamente, acotó, se desprende que alrededor del 30 y el 40 por ciento lo hacen mediante la contratación de servicio de pipas que reparten el energético en tanques estacionarios como ocurre en el condominio de nuestra querida Esther.

Luego entonces, Marcelino Estrada explicó que la posibilidad de que alrededor de poco más de 30 millones de personas sean víctimas del huachicol condominal es sumamente alta.

La especialista en gas LP contó que históricamente ha existido esquemas de intermediación poco transparentes entre administradores de condominio y empresas distribuidoras de este producto básico.

También se ha visto cómo las constructoras acuerdan con determinadas gaseras la instalación de infraestructura y medidores dentro de los nuevos desarrollos habitacionales, dejando desde el origen relaciones comerciales prácticamente cautivas, explicó.

El problema, sostuvo, es que ese tipo de acuerdos termina limitando la capacidad de los residentes para elegir proveedor, comparar precios, pagar sobreprecios o contratar directamente el suministro energético de sus viviendas.

La egresada del Instituto Politécnico Nacional destacó que esta realidad de huachicol condominal viene acompañada de una mala e histórica práctica de la distribución del gas LP, la cual tiene que ver con la división territorial entre repartidores, ya sea de cilindro o de pipa, pues desde hace años se sabe que su operación está monopolizada por zonas definidas.

Los abusos llegan incluso a presentarse en casos donde las empresas distribuidoras en complicidad con los pseudo administradores establecen cobros fijos de litros, independientemente de si se consumen o no.

“Hay empresas a las que les dicen: uses o no uses, te lo voy a cobrar”.

En ese contexto, los pseudo administradores de condominios terminan funcionando como intermediarios ilegales dentro de la cadena de comercialización del energético, lo que les convierte en hacedores de acciones delictivas del orden federal, razón por la cual podrían alcanzar penas de hasta 17 años de cárcel y ameritar prisión preventiva oficiosa.

“El gas LP es un energético regulado, no cualquiera puede comercializarlo o intermediarlo libremente”.

En el conjunto de fechorías se combinan delitos fiscales al no entregar facturación debidamente requisada, así como fraude al consumidor al no transparentar consumos reales, comentó.

Desde su perspectiva distintas autoridades tienen facultades para frenar el huachicol condominal siendo estas la Comisión Reguladora de Energía, CRE; la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, ASEA; la Procuraduría Federal del Consumidor, PROFECO; el Servicio de Administración Tributaría, SAT; así como autoridades locales, que como en el caso de la CDMX, correspondería a la Procuraduría Social, PROSOC.

La ingeniera Beatriz Marcelino Estrada reflexionó respecto a que detrás del llamado huachicol condominal y la cultura de la normalización de las prácticas irregulares en nuestro país, que como Esther padecen todos los días millones de condóminos, habría que preguntarnos: ¿Hasta cuándo dejará de ser México un país huachicolero?

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Periodista independiente que busca incidir desde el oficio, aunque sea con poco, para un mejor país, un mejor planeta. Lo merecemos como especie. Ha colaborado para diversos medios de comunicación...

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