Mucho se ha hablado de cómo el cine es más un negocio que una expresión artística. ¿Es comprensible que se priorice el dinero? Sí, porque de lo contrario no se podrían hacer películas, pero ¿a qué costo? Uno muy alto, aunque podría ser reversible con la ventana de exhibición.
El mercado del streaming no sólo ha afectado la forma en que se producen las películas, sino también la manera en que se consumen. Además, tuvo un impacto tremendo tras la pandemia de COVID-19, cuando los cines cerraron por completo y la gente, encerrada en sus casas, vio series y películas desde la comodidad de una pantalla pequeña.
Mencionamos todo esto porque acaba de darse a conocer algo importante, algo que podría reformular la crisis que vive el séptimo arte y que nos hace repetir constantemente: “Es que ya nadie va al cine”. Aquí les contamos de qué se trata y por qué es relevante.

Universal extiende su tiempo de exhibición en salas de cine
Universal Pictures anunció, a través del New York Times, un cambio importante en su estrategia de exhibición al extender el tiempo que una película permanece en salas antes de llegar a plataformas de streaming o servicios de compra y renta.
Uno de los estudios más grandes de Hollywood dio a conocer que, a partir de ahora, sus películas tendrán una ventana de exhibición de cinco semanas. Y no sólo eso: a partir de 2027 aumentará a siete semanas antes de pasar, como les decíamos, a plataformas de streaming.

Los planes de Universal para 2026 y 2027
Este 2026, Universal Pictures tiene varias películas importantes en su calendario de estrenos. Algunas, incluso, son de las más esperadas o destacadas con directores de la talla de Christopher Nolan y Steven Spielberg.
Estas son las cintas que tienen acomodadas este año de acuerdo a su calendario oficial:
The Super Mario Galaxy Movie – 1 de abril
You, Me and Tuscany – 10 de abril
Disclosure Day – 12 de junio
Minions & Monsters – 1 de julio
La Odisea – 17 de julio
Forgotten Island – 25 de septiembre
Other Mommy – 9 de octubre
Focker-In-Law – 25 de noviembre
Violent Night 2 – 4 de diciembre
Y para 2027 tienen apuntadas las siguientes películas:
Una cinta de Judd Apatow – 5 de febrero
CoComelon: The Movie – 26 de febrero
Una película de el exorcista de Mike Flanagan – 12 de marzo
How to Train Your Dragon 2 – 11 de junio
Shrek 5 – 30 de junio
Miami Vice – 6 de agosto
Una película de los Daniels – 19 de noviembre
La pandemia pegó duro
Se trata de un cambio significativo porque, antes de la pandemia, las películas solían proyectarse en salas durante 90 días. Es decir, tres meses para que el público pudiera ver las producciones en cartelera, lo que hacía un poco más justa la competencia y ayudaba a asegurar la venta de boletos.
Pero la pandemia pegó duro y la ventana de exhibición se redujo a 17 días, es decir, poco más de dos semanas. Después se amplió a 45 días, o poco más de un mes.
Puede parecer que unas semanas más no hacen gran diferencia. Pero sí la hacen, sobre todo si pensamos en cómo el streaming dicta ahora muchas de las reglas en cuanto a selección de historias, narrativas, formatos y formas de consumo.

Ir al cine a ver cine
Puede sonar extraño (no sabemos si esa es la palabra correcta) cuando un director o actor dice que la película que promocionan se hizo “para verse en una sala de cine”. Parecería algo implícito si hablamos de una película. Pero la realidad es que no.
Las campañas de marketing de las películas, para las que se destinan millones de dólares, buscan llevar a la gente a las salas. Sin embargo, eso no siempre sucede. Hoy en día, muchas personas están dispuestas a esperar semanas, incluso meses, para ver una película en una plataforma como parte de su catálogo.

¿Es culpa de la audiencia? En parte sí. Pero nos atrevemos a decir que también es consecuencia de las estrategias de publicidad y relaciones públicas que sobreexponen una cinta en redes sociales. Se muestra tanto de la película y de sus actores que la gente ya no siente urgencia por verla en el cine, porque considera que ya ha visto lo suficiente como para esperar al streaming.
Es triste, pero es real. Por eso, apostar —contrario a lo que venía sucediendo— por extender la ventana de exhibición de las películas, al menos en el caso de Universal Pictures, podría permitir que las personas tomen una decisión más consciente sobre lo que quieren ver en el cine: en una sala oscura, rodeadas de desconocidos, antes que desde el sillón de su casa.

